Política

Doble desafío: la boleta corta pone a prueba liderazgo político en siete provincias

El oficialismo de Córdoba, Río Negro, Misiones, Chubut, Santiago del Estero, Neuquén y, en última instancia, Tierra del Fuego limitará a su electorado a la opción local y dará libre albedrío para la votación presidencial.

El mapa político del país llega fraccionado este domingo a las PASO. Más allá del apoyo concreto de los gobernadores tanto para el Frente de Todos como para Juntos por el Cambio, seis mandatarios en función y uno electo se reservaron la opción de adherirse a una lista nacional y presentarán boleta corta.

El oficialismo de Córdoba, Río Negro, Misiones, Chubut, Santiago del Estero, Neuquén y, en última instancia, Tierra del Fuego limitará a su electorado a la opción local y dará libre albedrío para la votación presidencial pese a que, en algunos casos, sus gobernadores se pronunciaron en favor de alguna de las dos listas más preponderantes.

Otro es el caso de Chaco. Allí, el gobernador peronista Domingo Peppo batalla una pulseada interna por la gobernación (la provincia vota el 13 de octubre) con el intendente de Resistencia, Jorge Capitanich, otro justicialista que el domingo irá con ticket completo por una candidatura al Senado para también medir fuerzas de cara a la compulsa local. Esa ventaja de Capitanich dejó a Peppo, que también se sube a la pelea en Primarias por la banca de la cámara alta, sin chances de acoplarse a la boleta de Alberto Fernández-Cristina de Kirchner lo que, en rigor, fuerza al oficialismo local a participar con papeleta suelta el domingo.

Tanto Gerardo Zamora, de Santiago del Estero; Mariano Arcioni, de Chubut; y Gustavo Melella, de Tierra del Fuego (asume en diciembre) fueron parte del grupo de gobernadores que firmó, junto a Alberto Fernández, el acta de compromiso el pasado miércoles en Rosario. Sin embargo, a la hora de definir la lista provincial tomaron diferentes posturas.

La que más llamó la atención fue la del mandatario electo de la provincia más austral quien realizó un spot de campaña diciendo “elegí al presidente que quieras” dado que FORJA, el espacio que lo representa, no lleva candidato nacional. La propaganda provocó la reacción del intendente de Ushuaia, Walter Vuoto, quien salió a responderle dejando en claro que “sí importa a qué presidente votás. Macri ya demostró lo que piensa de los fueguinos; son Alberto y Cristina los que van a volver a poner de pie al país”.

En Chubut, por su parte, el arcionismo va con boleta corta debido a que la Justicia Electoral de Rawson no autorizó al oficialismo a adherirla a la fórmula de los Fernández ya que están prohibidas las colectoras. El candidato presidencial de Frente de Todos, incluso, expresó su apoyo al aspirante del arcionismo en Comodoro Rivadavia y no al propio candidato.

El caso de Santiago del Estero es más claro. Pese a que van con boletas corta, se sabe, Zamora es uno de los grandes aliados del kirchnerismo (no por nada la ex presidenta presentó su libro en esta provincia). La propuesta local es dividir para sumar y ganar más presencia en el Senado. La maniobra es simple: los Fernández llevan candidatos que responden a Zamora.

Y es que en el parlamento es donde está la pata crucial de la boleta corta. Las provincias buscan copar las cámaras con el fin de tener bloques (o interbloques llegado el caso) que respondan a los intereses provinciales con el fin de tener una presencia más fuerte ante leyes nacionales que puedan perjudicarlos o favorecerlos.

¿Pero qué pasa en el resto de las provincias? Rio Negro y Neuquén fueron dos de los distritos donde el macrismo intentó conseguir el respaldo local; pero tuvo diferentes reacciones. Debido a la imposibilidad de buscar la reelección, Alberto Weretilneck irá por un lugar en el Senado. Y en consecuencia, Juntos por el Cambio le allanó el camino eliminando de su lista a los candidatos a la cámara alta. Un movimiento que busca un corte claro. En Neuquén, por su parte, es sabido que el gobernador del MPN, Omar Gutiérrez simpatiza más con Macri que con los Fernández. Sin embargo, respaldó su provincialismo y redujo la oferta partidaria a lo local. Cambiemos apuesta a conseguir un respaldo fuerte con la tijera.

Misiones estuvo cerca de ofrecer una particularidad. Pese a que en el resto del país se prohibió la boleta presidencial ya cortada, la provincia mesopotámica tuvo inicialmente un fallo a favor de esa posibilidad, que días atrás la Cámara Nacional Electoral finalmente terminó bloqueando en una postura que aplicó para otras casos similares que se dieron en otros distritos, como Córdoba. El gobernador Hugo Passalacqua llamó a votar como acto de soberanía federal por la boleta corta. “Somos quienes mejor representamos al pueblo de Misiones y el jefe de nuestros candidatos es el pueblo”.

Si hubo una provincia buscada, esa fue Córdoba, un distrito de fuerte sesgo antikirchnerista. No por nada el presidente cerró allí, como en 2015, su campaña. Sin embargo, el gobernador Juan Schiaretti fue claro: “Pidámosle con absoluta claridad al pueblo de Córdoba que este domingo corte boleta”. El gobernador no se pronunció por ninguno de los candidatos y fue por más al exclamar que “primero está Córdoba, segundo está Córdoba y tercero está Córdoba”. Otra estrategia que busca ubicar la mayor representatividad posible en el parlamento.

Las PASO determinarán en una primera instancia qué tan exitosa resulta esta modalidad que, parece, de a poco, sumar más adeptos.

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