Política

Doble indagatoria espionaje: Santoro acusado en Dolores, D´Alessio en Comodoro Py

Mientras el periodista de Clarín declaraba como acusado de formar parte de una red de espionaje y extorsión en el juzgado federal de Dolores ante el juez Alejo Ramos Padilla, Marcelo D´Alessio, pidió declarar también en indagatoria pero en Comodoro Py.

Mientras que Daniel Santoro de Clarín declaraba como acusado de formar parte de una red de espionaje y extorsión en el juzgado federal de Dolores ante el juez Alejo Ramos Padilla, Marcelo D´Alessio, eje central de la trama, pidió declarar también en indagatoria pero en Comodoro Py, donde Julián Ercolini tiene la denuncia que debió –de apuro- presentar el fiscal Carlos Stornelli salpicado por su relación con el falso abogado. Este último debería ir hoy para declarar como acusado después de haber evadido cinco llamados previos. Tampoco lo hará: se amparará en el recurso extraordinario presentado ante Casación para que revea su status de “rebelde”, confirmado en todas las instancias. Su intento de llegar a la Corte Suprema será conjurado por la Sala II, lo que no significa que no insista a través de un recurso de queja. El resultado es que, con la feria encima, ganará al menos un mes más para estirar lo que puede ser un predecible procesamiento. Y a la espera de que alguno de los dardos para correr a Ramos Padilla de la causa terminen por hacer blanco.

Durante cinco horas, Santoro declaró además de entregar un escrito. Lejos de exigirle que revele sus fuentes o intentar avasallar la libertad de expresión (tal como fue el intento de blindaje de un sector de la prensa al que increíblemente fueron arrastrados un puñado de empresarios importantes que comparten el grupo de WhastApp de apoyo al Gobierno), la audiencia transcurrió por carriles normales. Se lo indagó por haber tenido conocimiento de la serie de delitos en los que habría participado junto a D´Alessio para doblegar voluntad de empresarios a los que el falso abogado les reclamaba dinero a cambio de no iniciarle causas en contra y de que información negativa fuese publicada en Clarín. “D’Alessio usó mi nombre sin mi conocimiento y sin mi autorización para extorsionar personas y otras actividades que desconocía completamente”, dijo el multipremiado jefe de investigaciones de Clarín tras admitir, a la salida, que no hubo pedido alguno para que viole ningún principio de confidencialidad periodística. Nunca existió ese riesgo. Y agregó el nombre de una periodista de policiales del mismo diario como la persona que los presentó. La desmentida vía redes sociales resultó inmediata también en este punto por lo que su versión quedó nuevamente enturbiada. “No aclares que oscurece, Daniel. No conozco a D’Alessio, no está en mi agenda y no es mi fuente ni vino a mi cumpleaños”, le respondió Virginia Messi aludida por Santoro en su intento de despegarse del falso abogado y las operaciones de “ablande” que se investigan. Su principal problema es la sincronía entre las extorsiones que llevaba adelante D´ Alessio y las publicaciones o menciones televisivas que hacia Santoro en base a idéntica información a la que las víctimas (empresarios) indicaban que formaban parte de la maniobra para exigirles dinero. Fuentes judiciales indicaron que Santoro quedó un paso más cerca de un eventual procesamiento sin prisión preventiva a definirse tras la feria judicial.

En paralelo, D´Alessio pidió declarar para reiterar su versión de haber sido víctima de una “cama” de servicios de inteligencia. El libreto –sostenido incluso antes de su detención- lo dijo ante Ercolini en la búsqueda de despegar a Stornelli del caso. “Fue una prueba piloto”, sostuvo según trascendió de su extensa declaración en la que acusó a los expolicías Ricardo Bogoliuk, Aníbal Degastaldi y al actual AFI Pablo Pinamonti, además de al denunciante original Pedro Etchebest. Ayudado por apuntes manuscritos, D´Alessio respondió solo tres preguntas que le hizo la fiscal Alejandra Mangano y negó el delito de “influencia mentida” que le imputan. Con algunos condimentos más, recorrió el mismo camino que viene sosteniendo desde un principio y que la promesa era ingresar a un alto cargo dentro de la AFI.

Existen tres recursos en Casación con destino a la Corte. El de Stornelli cuestionando la rebeldía; el del fiscal Raúl Pleé solicitando la incompetencia de Ramos Padilla; y el de Etchebest criticando la exclusión del camarista Alejandro Slokar de la Sala que debía intervenir, jugada que tuvo a Elisa Carrió como protagonista. El Consejo de la Magistratura fundamentó el cierre total del expediente disciplinario contra Slokar que le había iniciado Carrió (y motivo por el que sus colegas lo apartaron) negando que hubiese existido irregularidad alguna en el trámite de una causa contra José López. Ni remoción, ni sanción. Nada porque no surgían razones de mal desempeño de la denuncia de Carrió. “La imputación formulada presenta una patente orfandad argumental y probatoria” por cuanto la “atribución tiene por único apoyo las elucubraciones subjetivas de quien la formula”, apuntó el Consejo. La estocada de Carrió resultó tan eficaz para el Gobierno como oportuna y consiguió una pequeña victoria dentro de un expediente que tensa los nervios de la Casa Rosada.

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