Opiniones

Dólar en Argentina: hay vida más allá del colchón

Los argentinos sabemos muy bien que el ladrillo es un refugio, pero a veces no conocemos las distintas variantes que el ladrillo ofrece.

En un país de muchas incertidumbres, existe un ámbito en el que los argentinos no tienen dudas: si hay que apostar por algo, que sea al dólar. La confianza en la moneda norteamericana tiene su raíz en la histórica inestabilidad del peso, vapuleado por sucesivas devaluaciones, corralito, crisis económicas, cepos cambiarios y el problema endémico de la inflación.

Con el recambio de fuerzas políticas en el poder a partir de diciembre y el recrudecimiento del cepo para evitar la fuga de dólares, la incertidumbre vuelve a ganar terreno. No sabemos con precisión cual será la nueva política macroeconómica, pero si podemos predecir que la fuerza del dólar se mantendrá inalterable para las personas que todavía quieran y puedan resguardar sus ahorros.

Vivimos en un mundo globalizado y las economías emergentes son más vulnerables a los movimientos de las grandes potencias como Estados Unidos o China. En contrapunto, el desarrollo tecnológico también permite que los argentinos puedan pensar en nuevas alternativas de inversión, más allá de guardar los dólares abajo del colchón o ponerlos en un plazo fijo.

El mercado del Real Estate, por ejemplo, ofrece oportunidades para argentinos que quieran invertir en destinos seguros (Barcelona, Detroit y Nueva York, por citar algunas ciudades) sin necesidad de expatriarse. En los países desarrollados los precios de las propiedades tienden a revalorizarse en el tiempo, algo que no sucede en regiones como Latinoamérica. Por eso resulta mucho más seguro apostar por esos destinos.

A eso hay que sumar herramientas como el crowdfunding inmobiliario. ¿Qué quiere decir esto? No hace falta disponer de grandes capitales para empezar con una inversión. Hay alternativas desde los 1000 dólares, accesibles para cualquier ciudadano que se sienta atraído por los beneficios del Real Estate. Los argentinos sabemos muy bien que el ladrillo es un refugio, pero a veces no conocemos las distintas variantes que el ladrillo ofrece. Los caminos no se agotan en comprar un departamento o casa, ya que existen otras opciones por mucho menos plata e igualmente seguras.

Quienes trabajamos en Real Estate tenemos que promover la comunicación y difusión de distintas herramientas, democratizar el mercado y hacerlo accesible para todos, o al menos para una gran mayoría. En tiempos de incertidumbre, brindar certezas es una necesidad y hasta una responsabilidad. Los empresarios tenemos un rol social en ese sentido y no tenemos que eludirlo.

(*) Licenciada en Administración de Empresas por la Universidad de San Andrés y Máster en Economía de ESEADE.

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