Política

Dos Argentinas

El jefe de policía de Gran Bretaña interrogó al príncipe Carlos: «¿ Planificó usted el asesinato de la princesa Diana?» Un empleado público, un policía, al futuro rey de Inglaterra. Fue en el marco de la investigación por la muerte en accidente automovilístico de su esposa en París.

Años antes y en otro lugar, Estados Unidos, durante las indagatorias por la acusación de lavado de dinero al Citibank, el comité del Senado a cargo del caso giró un sencillo formulario a la entidad. Aclaraba que las respuestas debían volver firmadas al pie por su presidente y directivos, y que se hacían bajo juramento. La primera pregunta era: «¿Ha realizado su banco maniobras de lavado de dinero?»

• Catarsis

Cuando Ricardo Martorana salió de Tribunales luego de responder durante dos horas y media al juez que investigaba el pago de sobornos por IBM al Banco Nación, uno de los cronistas televisivos y radiales que lo aguardaban le preguntó: «¿Cobró usted coimas de IBM?». Tras mirarlo un instante azorado, el hombre se quebró y dijo: «Sí... y es lo único que no me preguntó el juez», para lanzarse luego a una extensa catarsis en la que explicó entre balbuceos que cuando joven debió luchar duro para salir adelante, y que deseaba evitarle eso a sus hijos, por entonces en aquella misma edad. Para eso había decidido recibir los tres millones de dólares de la empresa de computación. La que debió haber sido primera y básica pregunta, que simplificaba todo el proceso, no fue hecha nunca. El argentino desconfía tanto, es tan retorcido e ingenuo, que siempre piensa que le van a mentir.

Once africanos provenientes de Costa de Marfil juegan al fútbol para entretenerse en una granja de Santa Fe. De no ser por sus edades, de entre 15 y 20 años, podrían conformar un equipo como el que enfrentará la Selección argentina en junio del año próximo. Son ilegales que llegaron ocultos al puerto de esa capital en un barco de bandera panameña. Con tantos niños oriundos de la Argentina que pasan hambre, la Justicia envía veedores para comprobar que estos polizones permanezcan bien alimentados y mantenidos. Se les dará calidad de «refugiados», y pasarán a integrar de esa manera los 2.600 extranjeros asilados reconocidos por el gobierno nacional. Cabría preguntarse, al provenir de Costa de Marfil, refugiados de qué son. ¿Políticos, religiosos, raciales? Difícil a los 15 años de edad. Los países serios como Alemania, España o Canadá, incluso Brasil, devuelven a los inmigrantes ilegales y les obligan a iniciar los trámites de radicación como corresponde, esto es en su país de origen, luego presentar los papeles en consulado, y aguardar la decisión del huésped. Si se acepta gente que llega escondida en un barco se homologa la ilegalidad, y se alienta a otros a seguirlos, ya que lejos de haber castigo por violar la ley hay premio por arrojo. Obvio.

La nueva ministra de Defensa debutó con corte de cabeza a un general, como era de esperarse. Se dice que militaba cerca de Montoneros. Patricia Vaca Narvaja controlaba muy orgullosa los precios de los bienes, y ahora será vicejefa oficialista en la Cámara de Diputados. Opina como si supiera que no existe una espiral inflacionaria sino un apetito empresarial desmedido. Ronda los despachos un decreto con el nombramiento del piquetero D'Elía como asesor, más allá de los dineros estatales que lo rodean. La gente sospecha que el único independiente y de calidad en todo este entorno era Roberto Lavagna, expulsado a la primera ocasión. Ahora son todos kirchneristas, de un solo color.

• División

El país está dividido en dos, uno público y político, donde la Justicia trabaja un día cada tres, aeronáuticos paran cuanto tiempo quieren, lo mismo trenes y subterráneos, cortes de calles permanentes, jóvenes violadas y ancianos golpeados, campañas internas y generales interminables, profilácticos tamaño obelisco, grosería televisiva ilimitada, dispendio de dinero jamás visto, diputados tránsfugas y cancilleres arrepentidos, gasoductos fantaseosos; y otro país privado, con deportistas extraordinarios que se imponen en todo nivel, investigadores científicos de hallazgos increíbles, industriales que exportan productos de alta tecnología, lo cual asombra al mundo. Lo público y político desalienta, genera la idea de país mediocre, a la deriva, sin remedio. El país privado es la esperanza.

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