Alemania rescata a sus grandes multinacionales y sus acciones repuntan

Economía

Después de que la Cámara baja alemana aprobara un plan de rescate "sin precedentes" para las empresas, la Bolsa de Fráncfort cerró en positivo. La propuesta del gobierno que aún debe ser aprobada por la Cámara alta del parlamento prevé un desembolso total de 750.000 millones de euros.

Tal como ocurrió con Wall Street, después de que la Cámara baja alemana aprobara un plan de rescate “sin precedentes” para las empresas, la Bolsa de Fráncfort cerró en positivo. La gran mayoría de las compañías cuyas acciones cotizan en el Dax 30, tuvieron una buena jornada y lograron recuperar –algo- del valor perdido desde que se desató la crisis por el coronavirus.

La propuesta del gobierno de Angela Merkel, y que aún debe ser aprobada por la Cámara alta del parlamento (algo que se da prácticamente por descontado), prevé un desembolso total de 750.000 millones de euros, el equivalente al 22% del PBI alemán. Entre las principales medidas figura un “fondo de estabilización económica” que ofrece 400.000 millones de euros de garantías para las deudas de las empresas, 100.000 millones para los créditos o inversiones en las compañías y 100.000 millones para ayudar al banco de inversión pública KfW, que a su vez podrá garantizar préstamos. También se incluye una inyección de 3.500 millones de euros para el sistema de salud.

Una de las multinacionales que encabezó la recuperación en el valor de sus acciones fue la fabricante de neumáticos y componentes para autos Continental, que ganó un 2,6% ayer y recortó unas pérdidas anuales que ascienden a 40%. Es que, más allá de la crisis por el coronavirus, a principios de marzo dio a conocer su balance 2019 en el que reconoció pérdidas netas de 1.225 millones de euros, por “depreciaciones de 2.500 millones de euros en el valor de algunas empresas adquiridas, debido a la caída de la producción mundial automovilística del 6% en 2019 y a las provisiones que tuvo que hacer por los costes de su programa de transformación”.

La compañía Deutsche Post, firma detrás del gigante de los envíos DHL, perdió en lo que va del año más del 28% del valor de sus acciones como consecuencia de los cierres de fronteras y la paralización del mercado global. Ayer, de todas formas, pudo mitigar la caída y recuperó un 1,98%. Desde la empresa, sostuvieron que aún no se atreven a cuantificar cuál será el impacto que la crisis podrá tener en sus cuentas, pero adelantaron que el beneficio operativo de febrero será unos 70 millones de euros menor al previsto a comienzo del año.

Los papeles de Adidas no pudieron escapar de la tendencia general y cortaron en febrero una suba rally alcista que duró casi cuatro años. Ayer, sumó una nueva jornada positiva y sus acciones recuperaron un 1,76% de su valor, que de todas formas arrastra una pérdida en el año en torno al 25%: el 12 de marzo tuvieron su peor derrumbe (del 13%), luego de anunciar su previsión de una caída en las ventas de sus productos en China, donde obtiene un tercio de sus ingresos totales.

Después de haber perdido casi el 45% de su valor hacia mediados de mes, las acciones de BMW también comenzaron un camino ascendente. Ayer continuaron con su recuperación (1,18%) y recortaron la pérdida anual al 35%. Demostraron repuntes aún más leves los papeles de las compañías aseguradora Allianz (0,64%) y Bayer (0,10%).

Distinto fue el panorama para otras automotrices, como Volskswagen, que ayer perdió 1% y acumula una baja anual del 35% y Daimler, que tuvo una merma en el valor de sus acciones en la jornada del -0,6% (-40,9% anual). Las acciones del Deutsche Bank también cerraron en rojo (-1,48%), en el mismo día en que desde la entidad bancaria aseguraron que se está preparando para otorgar jornada reducida a parte de sus 40.000 empleados en el país, iniciativa que augura problemas con los sindicatos.

Noticias sobre futuros recortes en el personal impactaron de en el valor de las acciones del grupo Thyseen Krupp, cuyas acciones ayer cayeron 0,86% y acumulan una baja anual del 57%, lo que la convierte en la firma más golpeada de las que cotizan en la bolsa alemana. Según publicaron medios locales, además, llegó a un acuerdo con el sindicato IG Metall para llevar a cabo un ajuste, evitando despidos forzosos, que afectarán a 3000 empleados hasta 2026 en el negocio siderúrgico de la compañía. La crisis del coronavirus hizo caer desde lo más alto al Dax alemán, que en enero alcanzó récords históricos luego de la tregua pactada entre Estados Unidos y China. Por entonces, compañías como Deutsche Bank presentaban una revalorización de un 10% en los primeros días del año y Adidas podía exhibir un crecimiento exponencial del 240% desde comienzos de 2016. A mediados de febrero, cuando la propagación del virus pegó de lleno en Europa, los valores comenzaron a descender y en la actualidad todas las acciones de las empresas, en su gran mayoría de carácter exportador, están en rojo.

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