La receta del IIF para enfrentar crisis COVID-19

Economía

La entidad, que nuclea a más de 450 bancos y fondos internacionales, tiene una amplia experiencia que intenta compartir con los gobiernos.

La pandemia del coronavirus (Covid-19) ha provocado una crisis de salud global. Pero al combinarse con una guerra de precios del petróleo ha provocado una recesión económica mundial, un choque repentino en los mercados de capitales mundiales, un estrés crediticio en varios países, signos de escasez de dólares y salidas sin precedentes de los mercados emergentes.

Si bien cada crisis es diferente, los expertos rescatan como una carta a favor el hecho de que vivimos en un sistema global integrado, por lo que recomiendan más efectivo un enfoque globalmente integrado. Al respecto, recuerdan que uno de los hechos más contundentes de la respuesta global a la crisis financiera mundial en 2008 fue que el G-7 se unió y lanzó una declaración breve, contundente, coordinada y orientada a la acción, respaldada por políticas reales.

Con esta lección en mente, el Institute of International Finance (IIF), que representa a más de 450 bancos y fondos de inversión internacionales de 70 países, presentó su receta clave para enfrentar la actual debacle del Covid-19 y “que los responsables de las políticas económicas internacionales deberían esforzarse por utilizar, ahora”, aconseja Clay Lowery, vicepresidente del IIF, advirtiendo que “ninguna acción puede cambiar el rumbo, pero la coordinación internacional será crucial para limitar el daño”. “En primer lugar, es imperativo reconocer que la crisis que enfrentamos hoy es una crisis de salud pública y, como tal, debemos mejorar nuestras capacidades de prueba para mejorar la precisión al informar el número de personas que son positivas para Covid-19. Esto también significa trabajar para garantizar que los trabajadores de atención médica y personal de primera respuesta tengan la capacitación y el equipo que necesitan, mientras se apoya a los científicos, investigadores y profesionales médicos en sus esfuerzos por encontrar un tratamiento para combatir el virus”, destaca la entidad.

En cuanto a las políticas económicas y financieras internacionales, el IIF ha identificado un plan de acción compuesto por cinco elementos:

1. Estímulos domésticos: el IIF celebra las acciones y propuestas de políticas que los países están considerando para tratar de limitar el daño, estabilizar el sistema financiero y promover la recuperación económica (el IIF catalogó estas acciones e hizo una lista de los diferentes programas que se proponen en varios países, incluidas las políticas regulatorias monetarias, fiscales y macroprudenciales).

La política monetaria: las autoridades monetarias han sido agresivas y creativas con diferentes herramientas monetarias, que incluyen tasas de interés, flexibilización cuantitativa, orientación hacia adelante y expansión del tipo de activos que podrían comprar.

La política fiscal: si bien el IIF apoya la acción fiscal coordinada, reconoce lo difícil que es esto. Recomendaría que los países tomen medidas sustanciales para respaldar la red de seguridad social, apunten la asistencia a las industrias que serán las más afectadas y brinden medidas de estímulo para impulsar la economía.

2. Liquidez de dólares: la liquidez para las empresas financieras y no financieras es vital en una crisis. Para el sistema internacional, el papel del dólar es clave.

Líneas de intercambio de la Fed: el dólar está en una posición privilegiada como moneda de reserva mundial. Con esta posición viene la responsabilidad de mantener estable el sistema financiero global. “En ese contexto, el IIF felicita a la Fed por abrir sus líneas de intercambio la semana pasada a los mercados desarrollados y emergentes y recomienda que esté abierto a considerar la posibilidad de expandir dichas líneas a otros países”.

FMI: a diferencia de 2008, ahora cuenta con varias líneas de crédito que no dependen de la implementación de un programa económico completo y pueden funcionar más como una línea de liquidez. “Aplaudimos al FMI por dejar claro que estas facilidades de crédito están disponibles, pero recomendamos que trabajen con algunos de sus miembros clave para encontrar una manera de disminuir cualquier estigma que parezca estar asociado a la utilización de estas facilidades”.

3. Banco Mundial y bancos regionales de desarrollo: los bancos multilaterales de desarrollo, liderados por el Banco Mundial, desempeñan un papel vital en la provisión de financiación a los países más pobres del mundo. Muchos de estos países aún no se han visto afectados por la pandemia de Covid-19, pero su preparación debería incrementarse y estos bancos deberían estar listos para ayudarlos a través de múltiples vías, como por ejemplo: ayudar a los sistemas de salud de los países, particularmente en la detección, monitoreo e informes sobre el virus; capacitar a trabajadores de primera línea; y equipamiento de hospitales; ayudar a los países con la financiación del comercio, ya que existe la posibilidad de que el sector privado pueda retroceder en algún momento; y los accionistas deben estar preparados para proporcionar más capital a estas instituciones, ya que pueden necesitar expandir sus balances.

4. Protección comercial: para evitar las políticas de “mendigar a tu vecino” exhibidas durante la Gran Depresión en la década de 1930, la comunidad internacional intensificó en 2008 y 2009 limitar el proteccionismo comercial y de inversión. Se debe hacer un esfuerzo similar ahora. Como mínimo, los países deberían reducir las barreras arancelarias y no arancelarias al comercio transfronterizo de bienes y servicios médicos. EE.UU., seguido de otros países, debería reducir los aranceles establecidos en los últimos dos años (incluso de forma temporal). Tanto los consumidores como los productores necesitan un sistema más eficiente en tiempos difíciles, no otro impuesto. Todos los países del G-20 deben relajar los requisitos de localización de datos para que los datos médicos importantes (incluidos los ensayos clínicos) puedan transferirse y accederse a nivel mundial.

G-20: Arabia Saudita pidió una teleconferencia urgente de líderes del G-20. El G-20 debería hacer un llamado a la comunidad internacional en una declaración breve y orientada a la acción para que tome muchas de las acciones señaladas, en particular para garantizar que los productos y servicios de atención médica fluyan libremente a través de las fronteras y específicamente a los países más afectados por esta pandemia. Los países del G-20 deberían resolver la guerra mundial de precios petroleros, liderada por dos miembros clave en el G-20: Arabia Saudita y Rusia.

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