Economía

Mercados se anticipan a medidas sin esperar nombre del ministro de Economía

Se deducen acciones sobre tipo de cambio, política monetaria, ingresos y área energética que adelantan toma de posiciones en acciones y bonos o desarme de carteras.

Comienza la última semana completa de mercados antes del traspaso de gobierno y aunque todavía se mantiene la incógnita respecto de quiénes integrarán los puestos clave del área económica, ya hay certezas en relación con los grandes trazos de lo que serían las principales medidas de la nueva administración.

Se espera que este viernes Alberto Fernández confirme su gabinete. Pero, a esta altura, quizás poco importen los nombres de los futuros funcionarios que ocuparán la grilla de Economía. No habrá un ministro fuerte, con plan económico propio, autonomía para tomar decisiones y respaldo político para llevar adelante la gestión.

Funcionarios como el Juan Sourrouille de Raúl Alfonsín, el Domingo Cavallo de Carlos Menem o el Roberto Lavagna de Eduardo Duhalde son figuras del pasado. Hoy la cartera se poblaría con un grupo de profesionales alineados verticalmente con la cabeza del Ejecutivo, dispuestos a dar formato técnico a las decisiones que les bajen desde la política, sin autonomía de gestión ni capacidad para cuestionarlas.

Los verdaderos ministros serán Alberto Fernández y Cristina de Kirchner. Y no solo en Economía. A lo sumo podrá haber espacio para la duda, en relación a cómo se dirimirán eventuales discrepancias en la cima del Ejecutivo. Los grandes lineamientos de la futura gestión ya han sido esbozados y en algunos casos son suficientes para tomar decisiones en materia de inversiones.

Por ejemplo, en lo relativo al área de Energía, el proyecto de crear un marco legal especial para Vaca Muerta, orientado a despejar dudas respecto del régimen cambiario, la posibilidad de remesar utilidades y el régimen impositivo hacen pensar en una reactivación de las inversiones en la cuenca neuquina. Y, a partir de esa certeza, la puesta en marcha de obras de infraestructura para el transporte de la producción. No es casual que la semana pasada uno de los principales focos de atención de los traders hayan sido los números de Transportadora de Gas del Sur (TGS) y las perspectivas de las acciones y los ADR de la compañía. Distinto es el caso de las distribuidoras, teniendo en cuenta la intención de desdolarizar las tarifas y la reducción de subsidios.

En cuanto al tema deuda, el presidente electo reiteró que no es intención disponer quitas de capital a los acreedores y que un eventual default no está en los planes del nuevo gobierno. Falta conocer cómo, ya que el mercado de deuda está cerrado para la Argentina y Alberto Fernández descartó recurrir a los tramos pendientes del crédito stand-by del FMI, por unos u$s11.000 millones.

En este punto aún hay mucha confusión. Los fondos y bancos que habían iniciado conversaciones informales con Guillermo Nielsen se sorprendieron cuando el economista fue desplazado como candidato para el cargo de Finanzas. Levantaron las acciones de Martín Guzmán, el economista que propone dejar de pagar las obligaciones por espacio no menor a 2 años, en un acuerdo con los acreedores, de modo de eludir lo que en la práctica sería un default. Pero también fue consultado en forma reservada el exsecretario de Financiamiento, Daniel Marx.

Este mes el Tesoro deberá hacer frente a vencimientos de bonos por $25.000 millones y u$s750 millones. Esto además de las letras reperfiladas en agosto (Lecap y Lecer), que en diciembre ascienden a 47.000 millones de pesos y en dólares (Letes) u$s500 millones. Pese a que las reservas disponibles en el Banco Central suman unos u$s10.000 millones y alcanzan para afrontar estos vencimientos, se descuenta que el nuevo gobierno intentará volver a reprogramar los pagos. Fue marcada la diferencia de paridades entre los instrumentos que vencían antes y después del 10 de diciembre.

Es que en enero y febrero hay vencimientos de letras en pesos por $80.000 millones, y en dólares por u$s1.600 millones. Esto aparte de los compromisos en bonos por u$s800 millones y en moneda local, por $130.000 millones, mayormente correspondientes al Bono Dual (AF20) que se amortiza totalmente el 13 de febrero por el equivalente a u$s1.638 millones.

Las tasas de retorno (TIR) de los bonos soberanos en dólares bajo ley argentina, como el Bonar 2020 (AO20) y el Bonar 2024 (AY24) quedaron el viernes en 245% y 86%, respectivamente. Son indicadores de duda respecto del pago de estos títulos cuyos próximos vencimientos operan en abril y mayo. Un marcado contraste con el Discount que paga el 31 de diciembre y rinde 28% en su versión local y 21% para el ley Nueva York.

Otros datos para tener en cuenta a la hora de decidir, independientemente de los nombres de los futuros funcionarios:

* Los operadores y analistas también dan por seguro que las primeras medidas del nuevo gobierno incluirán un aumento de los derechos de exportación para volver a los valores que rigieron hasta fines de 2015 en los granos y el establecimiento de un porcentaje para el resto, en reemplazo de la actual suma fija de 3 y 4 pesos por dólar.

* En materia cambiaria, se descuenta que seguirá el cepo y los controles, pero con algunas variantes que aumentarían las restricciones al giro de utilidades y límites para las importaciones. También se habla del regreso de un impuesto para los gastos de turismo, que en su momento llegó a 35% por encima de la cotización oficial del dólar. En cifras actuales, sería como pagar un dólar a 84 pesos para los gastos con tarjeta en el exterior. De confirmarse, debería observarse algún tipo de acomodamiento en las cotizaciones alternativas de la moneda estadounidense.

* Respecto del tema monetario, la idea de generar condiciones tendientes a mejorar el consumo llevan a prever un aumento en la emisión de moneda para financiar los incrementos salariales y previsionales. Los cálculos de los economistas hablan de un piso de $200.000 millones para este mes, además de la expansión resultante de la compra de dólares por parte del Banco Central (no menos de $ 100.000 millones, si se mantienen las cifras de superávit comercial).

* En un contexto de tasas de interés reales negativas (43% anual para el plazo fijo) y muy baja demanda de dinero, habrá que estar atento al impacto de esa monetización en los índices de inflación, máxime cuando empresas y comerciantes saben que las nuevas autoridades buscarán cerrar un pacto social que incluya un acuerdo para mantener los precios en el primer semestre de 2020.

alejandrocolle@gmail.com

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