Gobierno marca a presión a las alimenticias por los precios

Economía

En Desarrollo Productivo ya están hablando con las empresas. Apuntan, sobre todo, al precio del azúcar que, según dicen, creció 300% la bolsa de 50 kilos en tres meses y medio.

Funcionarios del Ministerio de Desarrollo Productivo comenzaron a hacer un seguimiento detallado de la evolución de los precios del sector alimenticio, tras una orden del presidente Alberto Fernández. Hay tres tipos de productos dentro del rubro que están provocando mayor preocupación y enojo entre las principales figuras del Gabinete económico por el inexplicable e inusual incremento de los precios. Son el azúcar (el que más fastidio provoca), la harina y el aceite.

El próximo jueves, el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) dará a conocer los datos del IPC Nacional Urbano del mes pasado. Según estimaciones privadas, se ubicaría por debajo del 2%, debido fundamentalmente al congelamiento de tarifas, de combustibles y del dólar. Pero en el Gobierno ven que en el rubro alimentos volverá a estar por encima del promedio. En enero el IPC había llegado al 2,3%, mientras que el rubro alimentos alcanzó el 4,7%; y todo indicaría que en febrero se repetiría la tendencia.

Desde la Secretaría de Comercio les han pedido a las empresas del Centro Azucarero que expliquen por qué el 18 de noviembre pasado la bolsa de 50 kilos cotizaba a $600, la razón por la que pasó a $836 al día siguiente, y cómo es que hoy el precio del mismo producto es de $1.800, es decir, 300% más caro que hace 3 meses y medio. El azúcar, plantean entre el equipo que acompaña a Matías Kulfas, se consume casi todo en el mercado interno, casi el 95%. “No se explica ese incremento”, afirmaron fuentes de la cartera a Ámbito Financiero.

Aclaran incluso que “es el único producto de primera necesidad que no está en Precios Cuidados porque la Secretaría de Comercio se negó a convalidar los aumentos adicionales que pedían”. De hecho, en la cartera confirman que “hay conversaciones desde los primeros días, pero con esos aumentos previos no se justifican nuevas subas”.

También el aceite y la harina están en la mira. El primero subió 8,7% entre diciembre y enero pasados, y el segundo 4,5% en el mismo período. Entre los funcionarios de Kulfas consideran que en febrero “los precios profundizaron la desaceleración, pero pareciera que los alimentos siguen por encima del resto”.

Según estimaciones de la consultora Investigaciones Económicas Sectoriales (IES), sobre la base de datos del INDEC de enero, en un año los precios de los alimentos crecieron 59,1%, contra un nivel general del IPC del 51,5%, es decir, 7,6 puntos porcentuales por encima del nivel general del costo de vida.

El viernes pasado, en la reunión del gabinete económico encabezada por el jefe de Gabinete, Santiago Cafiero, se analizó el tema y se discutieron posibles herramientas para tratar de frenar la suba. Estuvieron Martín Guzmán (Economía), Matías Kulfas (Desarrollo Productivo), Claudio Moroni (Trabajo), Mercedes Marcó del Pont (AFIP), Miguel Pesce (Banco Central) y la número dos de Cafiero, Cecilia Todesca.

El día anterior ante empresarios, en el marco del encuentro del Consejo Interamericano de Comercio y Producción (CIyCIP), el presidente Alberto Fernández afirmó que “no es posible que los precios sigan subiendo; eso debe parar porque no tiene lógica y vamos a ser inflexibles”. En Desarrollo Productivo se afirma que las palabras del primer mandatario estaban especialmente dirigidas hacia los azucareros.

En la cartera que conduce Matías Kulfas aseguran que van a seguir los contactos con las empresas para evitar los comportamientos inexplicables de precios. Admiten que la demanda de alimentos es más inelástica que en otros segmentos de la economía a las variaciones de precios, pero consideran algunas subas están fuera del comportamiento normal.

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