Economía

Luciani: "El financiamiento a las pymes cubre sólo un día de ventas"

El director ejecutivo del Mercado Argentino de Valores calificó como "alarmante" a la merma en el crédito para pymes. Reclamó que AFIP no persiga a los sectores castigados por la situación económica.

Los empresarios de las pequeñas y medianas empresas viven una situación de “caos” como consecuencia de “la impresionante volatilidad del tipo de cambio, la dolarización de cartera y los rescates de fondos” señaló Fernando Luciani a ámbito.com. El director ejecutivo del Mercado Argentino de Valores (MAV) calificó de “alarmante” a la merma en el crédito.

La relación entre el financiamiento del mercado de capitales y las ventas de las pymes es de 1,2 días, prácticamente “nada” según un estudio del MAV. Al respecto Luciani consideró que un financiamiento normal debería ser de dos meses de ventas, es decir 34 veces superior, lo que implica inyectar al crédito pyme una cifra cercana al valor actual de todas las Leliq.

En cuanto a las medidas que necesitan las pymes en lo inmediato, destacó la necesidad de que la AFIP no persiga a los sectores castigados por la situación económica y que el Estado apoye el financiamiento vía mercado de capitales y bancos.

Periodista: ¿Cómo está la situación de las pymes en este momento?

Fernando Luciani: Hay dos temas que referir a esa pregunta. El primero es el contexto general de los últimos dos años. Hubo una baja de la actividad económica que repercute en el consumo interno y en la facturación. Eso junto a un aumento de costos y a la restricción del crédito por las altas tasas. Todo eso se entiende dentro del marco de política dispuesta para ordenar las variables macroeconómicas. Indudablemente, complica.

Estas restricciones afectan a toda la economía, pero en particular a las pymes y emprendedores dado que son más vulnerables que las empresas grandes. De todos modos, hay algunos sectores que han tenido buenos resultados y las medidas de simplificación y estímulos de las exportaciones los han ayudado.

Ahora bien, los últimos días son un capítulo más cruento. La impresionante volatilidad del tipo de cambio, la dolarización de cartera y los rescates de fondos han transformado un contexto complejo pero controlado en un caos para el empresario pyme. El crédito no sólo aumentó de precio, sino que comenzó a mermar. Eso es alarmante. En MAV vimos disminuido el nivel de operaciones, lo que significa que menos Pymes lograron financiarse.

P.: ¿Qué opinión le merecen las recientes medidas anunciadas por el Gobierno?

F.L.: Lo fundamental es aliviar la presión sobre las empresas. Entonces, no perseguirlas tanto con AFIP (más allá de que hay que pagar los impuestos) es bueno. Faltaría pensar en bajarlos drásticamente, pero eso es para largo. Quizás el tema del combustible también mejore la ecuación general de muchas empresas porque el transporte es determinante en muchos costos.

P.: ¿Qué nivel de endeudamiento tienen las pymes en función de ventas?

F.L.: El financiamiento en general es muy bajo porque el principal problema de Argentina es de “ahorro”, porque nadie confía en el peso y no existe el largo plazo, con ciclos que licuan el ahorro del ciudadano cada 10 años. Entonces, no hay ningún ahorro que usar para prestar a las pymes. Así, la relación entre financiamiento y ventas del mercado de capitales es de 1,2 días. Nada. Asumiendo un financiamiento razonable por todo concepto equivalente a 2 meses de ventas, y excluyendo al que ya disponen las pymes, cubrir esa brecha implicaría multiplicar por 34 el financiamiento vía mercado de capitales o inyectar cerca de $ 1,4 billones. Esto es histórico. Estamos mal ahí.

P.: Con relación al 2001, ¿cómo es la situación de endeudamiento, están peor, mejor o igual?

F.L.: Creo que están mejor. Como dato, MAV en ese momento no tenía el desarrollo que tiene hoy (de ser un mercado exclusivo para pymes) ni existían algunos productos como el descuento de cheques, pagares y facturas que hoy si existen, y son un aliciente muy importante para todo el sistema y las pymes en particular. Además, en 2001 tenías pasivos dolarizados y flujos futuros en pesos con lo cual la exposición ante movimientos del tipo de cambio era altísima. En conclusión, en 2001 tenían menor acceso al crédito y de peor calidad en términos de salud financiera.

P.: ¿Cuántas pymes hay en este momento? ¿Cuál es la expectativa de vida de estas empresas?

F.L.: El 99 % de las empresas de argentinas son Pymes. Eso es lo central. Son más o menos 600.000. Para nosotros la Pyme es una categoría económica en si misma que amerita una regulación puntual. No todas van a crecer y llegar a ser unicornios, pero eso no quiere decir que mueran. Hay pymes de varias generaciones. La tasa de mortalidad se analiza más en la lógica del emprendedor o startup y es muy alta. En las pymes eso no sucede y tienen continuidad, pero siempre con grandes desafíos de mejorar la competitividad y no quedarse pensando en el mercado interno solamente porque es muy chico.

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Fernando Luciani, director ejecutivo del Mercado Argentino de Valores.
Fernando Luciani, director ejecutivo del Mercado Argentino de Valores.

P.: Se dice que las pymes trabajan mucho con giro en descubierto. ¿Qué tasa están pagando en promedio?

F.L.: Bueno, esa práctica es una negligencia financiera tremenda. El descubierto en cuenta no es una herramienta de trabajo habitual y menos aún un vehículo de financiamiento. Es un excelente recurso para contingencias y casos excepcionales, pero si lo uso como rutina, es terriblemente nocivo. Las tasas son altísimas. Seguro más del 100%.

P.: ¿Qué se debería hacer para que estas empresas pymes no quiebren?

F.L.: El Estado tiene que actuar para evitar colapsos en situaciones extremas o sistémicas. Digamos que estos días son así. Creo que el Estado sólo puede hacer dos cosas más o menos inmediatas. Una ya la hizo y es no perseguir con AFIP violentamente a los sectores castigados. La otra sería apoyar con el financiamiento vía mercado de capitales y bancos para que equitativamente lleguen posibilidades de financiación a todas las empresas que realmente lo necesiten. Apoyar a las SGR y fomentar los mercados en donde las tasas de referencias del dinero son transparentes y públicas como es el caso de MAV, que logra que el financiamiento sea democrático y que las tasas se formen objetivamente con publicidad real de las tasas.

P.: Desde siempre, se habla del potencial de las pymes y que el Estado las tiene como prioridad, pero la realidad es que siempre están en problemas. ¿Qué falló? ¿La ayuda fue mala o no hubo ayuda?

F.L.: Hay responsabilidades del Estado y también de las empresas obviamente. Muchas veces hay estímulos y ellos no se capitalizan, pero en general creo que las políticas que vinculan a las pymes con el sistema formal son las más efectivas. Sin dudas, la política de estado de las SGR ha sido determinante para que muchas pymes (más de 15.000) hayan ingresado al sistema y aun estén activadas. Queda mucho por hacer.

P.: ¿Qué le sugeriría al próximo gobierno que haga por las pymes?

F.L.: Tratar de entenderlas y aceptar que su realidad es la que es. Muchas veces veo al Estado queriendo meter pymes en normas internacionales y no siempre funciona. Hay que modificar las normas conforme a la realidad de las pymes y así, de a poco, lograr mayor inclusión financiera. Luego, cuando realmente tenga a la mayoría de las empresas incluidas, será tiempo de subir los requerimientos y formalidades, pero hoy se necesita bajar las barreras de entradas de las pymes al sistema financiero y permitirles a muchos inversores que quizás podrían comprar una pyme (ya sea deuda o equity) hacerlo. Sin inclusión financiera no hay desarrollo sustentable.

P.: ¿Qué medidas financieras se podrían implementar?

F.L.: No es menor la sanción, hace un año atrás, de la ley de financiamiento productivo que regula la factura conformada y obliga a las grandes empresas a regularizar y formalizar los ciclos de pago. Esta es una herramienta poderosísima en favor de las empresas pymes. Las pymes aún no tomaron dimensión de lo que significa, pero sin dudas será el futuro del financiamiento pyme en nuestro país. También hay que mencionar al FONDEP, el principal inversor pyme hoy es estatal y desde la CNV se impulsaron fondos pymes que ayudan muchísimos.

Hay que destacar otros medios de pago como el Cheque de Pago Diferido y el nuevo ECHEQ. Es importante que las grandes empresas documenten la deuda de sus proveedores pyme con un título ejecutivo para que sus proveedores puedan financiarse. En otro gobierno se creó el régimen de las SGR y el descuento en MAV de cheques y pagarés, en el actual el descuento de factura y FONDEP. Digamos que, si bien falta mucho, van existiendo avances. La clave es diseñar políticas públicas entre el gobierno, las empresas, inversores y el mercado para que el producto sea efectivo y funcione. Si lo hace el gobierno sólo, encerrado en sus oficinas, luego no funciona.

P.: ¿Cuántos puestos de trabajo se podrían crear con estos mecanismos?

F.L.: En MAV tenemos un programa que, si es compartido por los reguladores y el Estado en sus diferentes estratos, nos permitiría incluir a unas 200.000 pymes en dos años. En puestos de trabajo, el número es varias veces mayor y también en recaudación para el Estado.

P.: Más allá de los problemas financieros y en orden de importancia, ¿qué otras dificultades enfrentan las pymes para crecer?

F.L.: Además del acceso al crédito, está la carga impositiva y la burocracia que termina siendo un costo tanto o más alto que el fiscal. Creo que en esta última línea se ha trabajado mucho este tiempo con la simplificación de muchísimos trámites.

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