A rodar

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La economía ( y el sector automotor) no está andando por los carriles que desearía el Gobierno, por eso cualquier información positiva es bienvenida para el Ejecutivo. Con un mercado que da señales de enfriamiento, poco hay que esperar del presente. La apuesta está en el futuro. En ese marco, la visita de un CEO a nivel mundial que llega con millones de dólares de inversión es una ráfaga de aire fresco en medio del desierto. Ésta es la situación que va a vivir Mauricio Macri el viernes cuando reciba a Carlos Ghosn, N° 1 de la alianza Nissan-Renault. Previamente visitará la planta cordobesa de Santa Isabel para ver cómo marchan los proyectos de las pick-ups Alaskan y NP300 Frontier. Pero lo más importante será el anuncio de una nueva plataforma. Mucho no es lo que se puede decir sobre este proyecto, salvo que es un segmento que le ha dado grandes satisfacciones a la marca francesa, pero teniendo en cuenta que el alto ejecutivo hacía 10 años que no venía al país, se puede descontar su importancia. ¡Bienvenue!

Pero no todas son buenas noticias. Como se decía líneas más arriba, el mercado está flojo. Hasta el viernes los patentamientos caían 4% respecto del mismo período de 2015 (suben 16% pero contra mayo pasado). De esta manera sería el segundo mes en baja. Es cierto que hay que esperar porque los últimos días pueden ser claves para definir la tendencia, pero, según las opiniones de hombres experimentados, sólo los autopatentamientos podrían lograr que se termine en alza. Esto se explica por un agotamiento del "efecto bonificaciones" que permitió recuperar ventas meses atrás aunque a un costo muy alto.

El show de descuentos dividió las aguas entre fabricantes y concesionarias (aguas nunca muy calmas, claro está). Un alto directivo de una red multimarca hizo catarsis ante este diario. Planteó que las concesionarias están liquidando el stock de usados que acumularon en los últimos meses por el boom de rebajas de 0 km. Esto está provocando una baja del precio de más de 15% en este segmento. Decía que los segunda mano tomados como parte de pago a comienzos de año hoy los venden al mismo precio o menos que el establecido entonces. Conclusión: todo pérdida. "Estamos cambiando la plata", agregó. Hacía un cálculo del costo de esta operación fallida: "Seis meses de capital inmovilizado a una tasa de pérdida de 3% mensual". Ante la observación de las ganancias obtenidas el año pasado por falta de vehículos y precios (y sobreprecios) en alza, la respuesta fue la siguiente: "Así es la Argentina. Cuando te toca ganar, tenés que ganar lo máximo posible porque cuando te toca perder nadie te va a ayudar". Y agregaba como ejemplo que este mes se pagaron los aguinaldos gracias a lo cosechado en 2015. También se quejó por la presión de las terminales para lograr objetivos aunque esto signifique que desaparezcan los márgenes de ganancia. La última duda era saber qué pasará hasta fin de año respecto de las bonificaciones y la respuesta fue contundente: "Van a seguir". Porque, explicó, la guerra de algunas marcas por liderar el mercado va a llevar a eso, sumado al excedente de autos que tiene Brasil, que va a continuar enviándolos a la Argentina.

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