A rodar

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• Que un CEO regional, argentino, con sede en Brasil, llame a su competidor, también argentino y recién llegado a su nuevo puesto, para contarle dónde puede comprar dulce de leche en San Pablo, no es una noticia importante pero es, al menos, una anécdota curiosa. Eso es lo que hizo Carlos Zarlenga, responsable de General Motors para la región, con Pablo Di Si, el flamante N°1 para Sudamérica de Volkswagen. Algo que demuestra que la rivalidad puede ceder ante determinadas tentaciones. Estos dos ejecutivos tienen la particularidad de ser los primeros argentinos en manejar la filial brasileña de una automotriz y, además, tener bajo su órbita los negocios de la Argentina y de toda la región. En una charla mantenida ayer con esta diario (ver página 4), el hombre fuerte de la multinacional estadounidense mostró con este dato la buena relación que tiene con el ex presidente de VW de Argentina, ahora mudado al gigante del Mercosur. También comentó cómo se traslada la rivalidad futbolística entre los dos países al mundo empresario o, al menos, a como la prensa lo manifiesta. Dice Zarlenga que en cada nota que publican de él se remarca la nacionalidad. "El argentino Carlos Zarlenga..." por ejemplo.

• Pero más allá de sus avatares brasileños, el CEO de GM dejó algunas definiciones importantes que, por ser cuestiones más técnicas del sector, vale mejor comentarlas en esta columna que en la entrevista publicada en el cuerpo principal del diario. Una, el tema del Flex, el coeficiente que mide el intercambio comercial entre la Argentina y Brasil. Dijo que todas las inversiones que se están haciendo en el sector son para cumplir con el Flex en 2021. En el caso de su empresa - que en la actualidad tiene un desequilibrio entre importaciones y exportaciones - cree que van a llegar a esa fecha sin déficit. Las compañías que no lo logren deberá pagar una multa. Para eso tienen en cuenta el desembolso de u$s500 millones anunciado hace tres meses para la planta de General Alvear, en la provincia de Santa Fe para producir un nuevo modelo. Pero fijó su posición respecto a las garantías que pidió el Gobierno ante el posible incumplimiento del Flex. Zarlenga remarcó que el acuerdo del año pasado establecía el plazo hasta el 2021 pero que, en el caso de que tengan que constituir una caución, lo harán sin problema. "Es un costo mínimo" dijo el empresario. Lo cierto es que otras automotrices dejan trascender que ante el requerimiento concreto del Gobierno, buscarán algún vericueto legal para evitarlas. Interpretan que esas garantías son pedidas después del acuerdo por el Flex, lo que podría considerarse como una alteración de las reglas de juego. Se estima que en los primeros meses del año próximo, el Gobierno comenzará a notificar a las empresas excedidas en el nivel de importación. De todas maneras, habrá que ver cómo llegan esas notificaciones porque, según conocedores del tema, puede haber una versión light y otra más dura. Es decir, que la forma del cálculo del excedente puede ser por un monto más o menos grande. ¿Por qué esa dualidad? Es una forma de poder administrar el posible conflicto. El Gobierno tienen la necesidad de hacer algo ante el fuerte incremento de las importaciones desde Brasil pero tampoco puede llegar a un enfrentamiento duro contra un sector que está anunciando inversiones permanentemente y que no para de crecer en materias de ventas. Una salida elegante seria la de buscar la fórmula menos exigente. Que el monto a garantizar, por ejemplo, sea bajo.

• Ámbito Financiero le preguntó a Zarlenga sobre cuál es el segmento que tendría que reforzar para seguir creciendo en participación. El ejecutivo señaló que en el de los SUV hay posibilidades de crecimiento. Detalló la buena performance de la Chevrolet Tracker, la Trailblazer y la anunciada Equinox.

Este es un segmento que está creciendo con mucha fuerza en la Argentina y por el que todas las terminales están apostando.

- Entonces, ¿el modelo que producirán en el país, será un SUV?

Zarlenga se rió y respondió: "será un vehículo de alto valor agregado y de gran aceptación". Lo que se sabe y que el CEO no va a blanquear es que será un modelo basado sobre la plataforma del actual Cruze que se fabrica en esa planta.

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