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Arrancó sin acuerdo reforma política
Enrique Olivera
La propuesta del macrismo incluye algunos puntos polémicos. Por ejemplo, que los partidos políticos cuenten con una base de 12.000 afiliaciones para ser reconocidos en la Ciudad, mientras que a nivel nacional se requieren 4.000. Pero hay otro punto de confrontación dentro del proyecto como que una persona afiliada a un partido político que sea requerida para integrar el Gobierno de otro color, deba pedir autorización a su agrupación, es decir, una cláusula «antiborocotazo», que en principio para la oposición al macrismo sería de dudosa aplicación.
Ayer la comisión que conduce Marcelo Godoy unificó al menos los primeros puntos de la discusión, aunque no arribó a un acuerdo aún. Esos enunciados proponen, entre otros puntos, un piso de participación del 15% de los afiliados para dar por válida una elección interna. También la Ciudad habilitaría la participación en los comicios locales de partidos vecinales, especialmente cuando se trate de la votación de jefes de comunas que se acotan a la geografía de un grupo de barrios para cada sector.
Pero una de las principales reformas que intenta introducir el macrismo en combo de leyes políticas es la de implementar una boleta única en el cuarto oscuro porteño. Es decir, que desaparezcan las boletas con los candidatos y sean reemplazadas por un solo papel donde se describirían los primeros postulantes de cada partido para que el elector tache los que no le gustan o bien marque a su partido preferido.
En cuanto a las cláusulas para las candidaturas, por caso, se propone prohibir que una misma persona se postule a dos categorías diferentes y también por dos sellos distintos. De aprobarse, significaría la anulación de las llamadas listas espejo, papeletas con los mismos candidatos, pero con marcas diferentes, y también que un postulante pueda, por ejemplo, serlo a diputado nacional y a la vez a legislador porteños, casos que ya han ocurrido.
Por otra parte, se impondría la condición de estar inscripto en el padrón de la Ciudad de Buenos Aires para reportar como afiliado de un partido político local. Esas agrupaciones, de prosperar la iniciativa, tendrían prohibido llevar un nombre que incluya las palabras: nacional, argentina, porteño o Buenos Aires.
La comisión busca acelerar el debate para que las leyes se puedan aprobar antes del recambio legislativo de diciembre y no pierdan estado parlamentario.

