Aún resta mucho por hacer

Edición Impresa

El manejo online del dinero se consolida cada vez más. Los países escandinavos tienen los índices de bancarización más altos del mundo: allí más del 80% opera a través de internet. El mobile banking no se queda atrás. En EE.UU. el 53% de poseedores de smartphones con cuenta bancaria lo usa para chequear saldos o hacer transferencias, cifra que ronda el 67% en los Millennials. A nivel local, se estima que el 75% de los usuarios de internet opera con home banking y que hay 1,5 M de usuarios de mobile banking. Pero a la hora de administrar inversiones, el panorama es dispar. Todos los bancos permiten realizar plazos fijos online a través del celular. Con los dólares también es posible efectuar la compra/venta sin pasar por la sucursal. Pero cuando se trata de inversores más sofisticados, la calidad del servicio disminuye o es inexistente. Esto probablemente tenga que ver con la falta de escala del mercado. La mayor dificultad para operar es la restricción del horario bancario, aunque algunas entidades permiten programar operaciones de suscripción y rescate después de hora. Ya en territorio bursátil, las opciones de bancos se vuelven más toscas y restrictivas. Los que permiten operar online es para días y horarios muy acotados. El servicio de asesoramiento es nulo y la plataforma para cargar órdenes de compra o venta no suele ser muy intuitiva, además de no existir la posibilidad de operar la cuenta custodia desde el celular. Es un contraste respecto de los desarrollos web y mobile de algunos brokers, que si bien pueden resultar más caros por la comisión, el inversor que busca agilidad los valora. Más allá de que la administración online del dinero crece, aún queda mucho por hacer para que el ahorro se convierta en inversión en un par de clics.

El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.

Dejá tu comentario