Basura: Quilmes, un límite para los Moyano

Edición Impresa

Con la municipalización de la recolección de residuos, Quilmes puso un límite al gremio de Camioneros, que perdió más de 360 afiliados. La intendencia ahorrará como mínimo un 25% de los fondos que destinaba a pagar el servicio de Covelia. Además, pone en marcha un programa ambiental integral que no podía llevar adelante con la empresa. Otros municipios amagan con tomar la misma medida y algunos defienden el servicio tercerizado.

El conflicto desatado por el gremio de Camioneros en Quilmes en oposición a la decisión del intendente Francisco "Barba" Gutiérrez de municipalizar la recolección de basura develó una trama sindical, política y económica.

Cuando el también dirigente sindical, de vasta experiencia en la UOM, asumió la intendencia en diciembre de 2007 se encontró con un contrato en marcha con Covelia para la recolección de residuos. Una vez vencido el vínculo, a fines de 2011, el municipio realizó en abril y julio de 2012 dos llamados a licitación pública para generar una compulsa en búsqueda de mejor precio y servicio. Llamativamente, en el primer llamado hubo ocho empresas que compraron los pliegos, pero sólo se presentó Covelia, superando en un 70% el precio de referencia. En el segundo, fueron seis las compañías interesadas, pero otra vez fue sólo Covelia la que hizo una oferta un 82% más cara que el precio de referencia. Una fuente interiorizada en aquellos llamados contó a Ámbito Municipal & Desarrollo Federal que algunos empresarios confesaron que recibieron "aprietes" para no competir.

Ante la imposibilidad de avanzar en la contratación de un servicio de calidad a un precio competitivo, Gutiérrez decidió municipalizar la recolección luego de prorrogar en cuatro ocasiones el contrato con Covelia. Para eso el intendente creó una Unidad Ejecutora Ambiental que tendrá a cargo la coordinación de las distintas tareas afectadas al servicio. Esto desató la ira del secretario adjunto del Sindicato de Camioneros, Pablo Moyano, quien hasta amenazó con la posibilidad de que el conflicto terminara "con muertos". El líder camionero decidió lanzar un paro "en defensa de los puesto de trabajo", escondiendo detrás de ese eslogan sindical una precarización laboral dentro de la propia empresa que tanto defiende. Sucede que además de los 363 trabajadores afectados al servicio en Quilmes, el sindicato de Camioneros pretendía que la municipalidad pasara a planta permanente a 100 recolectores que pertenecen a una agencia de tercerización laboral, algunos de ellos llevan 7 años trabajando para Covelia en esas condiciones, lo que a todas luces viola lo normado por la Ley de Contrato de Trabajo, algo que a Moyano parece no preocuparle. Paradojas del destino, esa agencia de tercerización es la misma empresa que está presente en las distribuidoras de gaseosas, un rubro que casualmente está bajo la órbita de Camioneros.

Aquí, un poco de historia. Cuando la relación entre Néstor Kirchner y Hugo Moyano transitaba por una estratégica cercanía, hubo varios intendentes que privatizaron el servicio de recolección, lo que implicó que Camioneros sumara nuevos afiliados a sus huestes. Por otra parte, los supuestos vínculos del clan Moyano con la empresa Covelia merecieron incluso una causa judicial, allá por marzo de 2011, que quedó trunca cuando la Cancillería argentina frenó un exhorto de la Justicia suiza en la búsqueda de información sobre la ligazón entre los Moyano y Covelia. Y terminó de caer cuando en septiembre de 2012 la Cámara Federal porteña apartó al juez Norberto Oyarbide, quien llevaba adelante el pedido de los fiscales suizos.

Presupuesto

En Quilmes, el servicio de Covelia hacía tiempo que venía en decadencia. Con un costo de $ 14 millones mensuales -sin considerar lo que hubiera implicado una indexación para un nuevo contrato-, representaba para el municipio una erogación anual de $ 168 millones, un 36% de los $ 450 millones de los fondos de libre disponibilidad que están presupuestados para este año, y es un 67% de los $ 250 millones que se esperan recaudar por la tasa de Servicios Urbanos Municipales (ex ABL). Estas proporciones se mantienen en otros distritos que tienen contratadas empresas privadas.

Con la municipalización, Quilmes espera un ahorro de un 25%, lo que podría ser dos o tres veces más si se considera una mejora de la productividad debido a la puesta en marcha de un servicio más eficiente y el descuento de la renta empresarial. Además, Gutiérrez apuesta a que éste sea el primer paso de un programa ambiental integral (ver entrevista).

Por su parte, Alejandro Tozzola, coordinador general administrativo de la Unidad Ejecutora Ambiental, explicó a este medio que la nómina de los 363 trabajadores que se desempeñaban en Covelia "está siendo auditada" pero que "todos aquellos que quieran trabajar van a tener un lugar asegurado dentro de un escalafón especial que fue creado para los choferes, recolectores y mecánicos".

Dejá tu comentario