Trascendió ayer que Osvaldo Guglielmino, procurador del Tesoro, firmó el dictamen por el que elimina una traba principal del blanqueo lanzado por el Gobierno: la de eventuales castigos a quienes fugaron divisas desde 2002. La ley aprobada en el Congreso no contemplaba esa eximición a la ley cambiaria. El BCRA, a cargo de Martín Redrado, ya había efectuado ese dictamen. El titular de la AFIP, Ricardo Echegaray, lo avaló. Una duda: la postura de EE.UU. ante el temor de que esta operatoria derive en lavado de dinero. (Ver pág. 3.)
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Dejá tu comentario