Casablanca mantiene vivo el mito de Bogart

Edición Impresa

Con unos diez siglos de historia, es el sitio más habitado de Marruecos, la capital financiera, económica y de la industria del país, pero nada de eso ha hecho tan popular entre los turistas a la ciudad de Casablanca como lo hizo el cine, a través de la inmortal obra protagonizada por Humphrey Bogart e Ingrid Bergman.

Lo más curioso es tal vez que ese film se realizó por completo en los Estados Unidos, en estudios de Hollywood, pero nada de eso importa a aquellos que visitan la urbe africana y se empeñan en conocer el famoso Bar de Rick popularizado por la pantalla grande.

Tuvieron que pasar 62 años desde el estreno de la película para que surja en Casablanca un Rick's Café real, el cual fue inaugurado en 2004 para intentar cumplir con los deseos de los cinéfilos.

Ubicado en una antigua casa cerca del casco antiguo de la ciudad, próximo al puerto, el sitio logra cumplir con casi todas las fantasías de los adoradores del film ganador del Oscar en 1943: hay allí una gran cúpula, lámparas con adornos, un patio azulejado, mozos con turbantes y, obviamente, un pianista negro que toca jazz todo el tiempo -en un piano Pleyel de la década del 30-, remedando al famoso Sam, que siempre hacía música a pedido de Rick, el dueño del bar que interpretó Bogart.

Hay también, como en la ficción, una mujer vinculada al bar: se trata de la ideóloga del proyecto, Kathy Kriger, quien debió acudir a varios inversores para reunir el millón de dólares que le costó abrir las puertas del Rick's Café, y quien también tuvo que convencer a las autoridades locales de que se trataba de un atractivo que tendría gran repercusión a nivel turístico. No se equivocó.

Una visita a esta ciudad marroquí difícilmente eluda un café o una cena en este nostálgico lugar que se especializa en platos típicos de esta región del África y también ofrece buenas opciones en cocina francesa, a razón de unos u$s 40 dólares por cena. El Rick's Café, como buen piano bar, suele ser además lugar de conciertos y pequeños recitales e incluso la música y la danza del tango han llegado a ganar su lugar a este mágico espacio de Marruecos.

sitios de interes

Cuando se sale a recorrer la ciudad de Casablanca, hay una serie de puntos que siempre son atractivos. La Gran Mezquita de Hassan II es, sin dudas, el principal de estos sitios pese a que no tiene tanta historia detrás.

Se trata del monumento más representativo del siglo XX en Marruecos, situado en una explanada con forma de península de 9 hectáreas, de las cuales dos tercios han sido ganados al mar.

La gran mezquita

La Gra n Mezquita dispone de una sala de oraciones para 25.000 fieles y una explanada para 80.000 personas. Posee, además, el minarete más alto del mundo, de 200 metros. En su cima hay un rayo láser que marca la dirección de La Meca, con un alcance de 30 kilómetros.

El edificio tiene 25 puertas de titanio y latón. El interior posee 76 pilares que sostienen un techo en madera de cedro pintado que puede abrirse, dejando que el cielo se refleje en el agua del estanque del patio. Su construcción costó unos 1.000 millones de euros.

La Plaza Mohamed V, por su parte, es el corazón de la ciudad, y enlaza la parte antigua con la moderna.Plaza Mohammed V: con fachadas de inspiración andalusí.

Próxima, la ciudad vieja o antigua Medina está rodeada por murallas del siglo XVI. Allí se destacan las puertas Bab Jédid, y Bab Marrakech, el santuario de Sidi Kairouani, la Scala, y las mezquitas Ould el Hamra y la de Dar El Makhzen.

La Antigua Catedral del Sagrado Corazón de Casablanca es otro sitio digno de mención, de estilo neogótico y construida en 1930. Actualmente funciona como un centro cultural.

Dejá tu comentario