8 de abril 2013 - 02:13

Charlas de Quincho

Fin de semana complicado para la clase política, abrumada por las consecuencias de las inundaciones (aunque salir victorioso de una catástrofe está en el ADN del peronismo, desde el terremoto de San Juan hacia aquí): en este clima transcurren los abundantes quinchos de hoy, que incluyen detalles no divulgados de la llamada de Francisco a Scioli (a quien algunos empiezan a llamar “el papa de La Ñata”). Los entretelones de la grosería de Pepe Mujica y el lugar estratégico que hoy ocupan dos insiders del peronismo preceden a dos quinchos de lujo, reuniones “top secret” que involucran a funcionarios y exfuncionarios en cenas con trasfondo de política internacional y religiosa, sin olvidar una sugestiva reunión radical. Veamos.

Pascua sincericida: no sólo los exabruptos de José Mujica sobre el matrimonio Kirchner. También Angela Merkel buscó humanizar su perfil público apareciendo en traje de baño en tierra de Berlusconi, las playas de la isla de Ischia, Italia, en donde vacacionó junto a su marido. La foto fue la comidilla en reuniones diplomáticas en el fin de semana.
Pascua sincericida: no sólo los exabruptos de José Mujica sobre el matrimonio Kirchner. También Angela Merkel buscó humanizar su perfil público apareciendo en traje de baño en tierra de Berlusconi, las playas de la isla de Ischia, Italia, en donde vacacionó junto a su marido. La foto fue la comidilla en reuniones diplomáticas en el fin de semana.
         Arrollada la administración, como el resto del país, por los efectos de la tragedia de lunes y martes, todos los dirigentes forzaron la marcha para acomodar sus pasos a las demandas de la recuperación. No sólo porque el público en año electoral, y más los sectores medios que fueron víctimas esta vez de la desgracia, puede mudar de querencia -en Capital y La Plata esas franjas han sostenido con los votos a las gestiones de Mauricio Macri y Kirchner-Scioli. También porque el manual del peronismo indica que la epopeya de la recuperación después de una tragedia de consecuencias colectivas es el mejor formato para una campaña electoral. Está eso en la raíz del peronismo, cuando su fundador que era secretario de Trabajo y vicepresidente del Gobierno de facto que hizo el golpe del 43, vio en el terremoto de San Juan de 1944 el gran escenario para una campaña presidencial exitosa como fue la de 1946, volcando todos los recursos del Estado y trasladando a los principales funcionarios de Buenos Aires hacia esa provincia. Eso está en el ADN del peronismo, pero se lo ha recordado en los últimos meses un libro que circula mucho entre los kirchneristas que cuenta detalles jugosísimos de esa historia para demostrar que Perón ganó en el 46 con la reconstrucción de San Juan, laboratorio de su método de Gobierno para hombres que después lo acompañaron en el gabinete nacional ("El peronismo entre las ruinas: El terremoto y la reconstrucción de San Juan", escrito por el historiador americano Mark Healey, de la Universidad de Connecticut).
Esa pulsión que viene del fondo de los tiempos explica la reacción de los gobernantes de la región afectada, especialmente Cristina de Kirchner y Daniel Scioli, el único de esta dupla que tenía experiencia en ese formato de acompañar con la presencia las malas noticias. Se plegó rápido la Presidente al método con la aparición en Tolosa y en Villa Mitre el miércoles, el mensaje del viernes a la noche con anuncio de obras, y la reaparición ayer en la universidad de La Plata. Tenía, además, que empardar el golazo del gobernador del sábado cuando habló por teléfono con el papa Francisco, un hit político que promovió otro de los parteros de la historia como los que suelen trabajar en la segunda línea. El Gobierno tiene uno en Eduardo Valdez, que subió a la abogada bergoglista Alicia Oliveri a la comitiva a Roma y sepultó al sector anti-Francisco dentro del kirchnerismo. En el sciolismo, el partero de este hallazgo fue Enrique Moltoni, responsable del área de Culto en la gobernación y hombre que acompaña a Scioli desde cuando corría carreras en lancha y este Moltoni las relataba con entusiasmo irrefrenable por el Canal 9 de Romay, que fue algo así atiende ahora los temas religiosos, que son clave en el armado de cualquier gobierno.
Cuando como el posgrado para el gobernador. Fiel pastor evangélico, Moltoni trabajó en la creación del canal de TV en el Senado cuando Scioli era vicepresidente y desde la gobernación se conoció el envío de los u$s 50 mil del Papa para los dañados por la inundación -de paso, ayer se dijo que la mitad ya se estaba usando: ¿cómo llegaron, autorizó el Central la transferencia, y a qué valor, al oficial, al "blue" o al celestial?- Scioli le indicó a Moltoni el sábado que le hiciera llegar el agradecimiento a través del nuncio (embajador del Vaticano) Emil Paul Tscherrig, un hombre que tiene su silla ya con fecha de vencimiento porque pertenece al sector Sandri-Bertone-Aguer-Caselli de la diplomacia vaticana que se opuso a Bergoglio. Un par de horas después, el suizo lo llamó a Moltoni y le dijo: "Dígale al gobernador que llame a este celular". El gesto conmovió a La Ñata, donde Scioli ya había suspendido el fútbol para sentar a la mesa de su quincho-museo a una decena de funcionarios encargados de seguir las tareas de ayuda a las víctimas de La Plata. Todos miraron a quien marcó el celular como quien mira la ejecución de un tiro penal en el fútbol. "- ¿Hola?". "-Residencia de Santa Marta". "Habla el gobernador Scioli, de la Argentina."- "- Creo que está en reunión, pero espere que le paso". El gesto del gobernador al escuchar al Papa motivó un conato de aplauso que fue reprimido y se inició un diálogo que se ha contado con detalles el fin de semana, salvo en dos detalles. Uno, el recuerdo cariñoso de una peregrinación a Luján con jóvenes el año pasado que le hizo preguntar a Francisco: "-¿La familia bien? ¿Cómo está Karina?". El segundo, el compromiso de verse pronto. Scioli: "Voy a querer verlo en algún momento". Bergoglio: "Venite cuando quieras". Más amagues de aplauso y despedida, seguidos de bromas y celebraciones que continuaron a mediodía con audacias profanas como llamarlo al dueño de casa "El papa de La Ñata". El llamado va al pelo de lo que cree Scioli -y se lo dijo a Francisco- como el envión ético que su elección le ha dado a la Argentina. Lo que no dice en público el gobernador es que cree que el "papazo" que conmovió al país y al mundo va en el sentido de su forma de hacer política y le da un aval celestial incombustible.
Para Cristina desde la última semana todo es tribulación, hasta encontrarle el rumbo a esta crisis. La salpicó la grosería de Pepe Mujica, que tiene problemas en su país por ser -según sus opositores- demasiado proargentino y que para cortar esas críticas cada tanto se manda un exabrupto, esta vez rayano con el insulto. La Presidente se indignó, y mandó a ponerlo en la nota de queja de la Cancillería, por el tratamiento a Néstor cuando éste lo creía amigo del Pepe. Ordenó cerrar el capítulo y seguramente se rió de un chiste que le contaron recogido ayer en una cola de votación de la mutual AMIA: no se refería Mujica a Néstor y Cristina, estaba hablando de Moshé Dayan y de Golda Meir. También con el relato de charlas de Héctor Timerman con el canciller uruguayo Luis Almagro de este tipo: - ¿Qué les pasa? ¿Hasta cuándo nos van a seguir insultando? -No son insultos, éste es un país chico, ustedes no saben que todo lo que pasa allá importa mucho en el Uruguay, y no al revés. La explicación remite estas agresiones al tipo de pullas que se cruzan los provincianos fronterizos (tucumanos vs. santiagueños, mendocinos vs. sanjuaninos), como si el Uruguay fuera una provincia argentina más. -Tienen que terminar con eso- es la respuesta desde Buenos Aires -porque si no vamos salir a decir que mucha pesca trucha que sacan en Malvinas se faena en Montevideo, adonde entran los barcos para reparación, pero cargados de pesca y salen vacíos. O vamos a decir que nos quieren inundar de mercadería que viene de Asia pero disfrazada de uruguaya porque le hacen el dobladillo. O que ustedes no quieren que se conozcan las medidas de contaminación de la pastera de Fray Bentos. Estos diálogos transcurren por cables submarinos para preparar, como ocurre cuando la pelea parece llegar a lo insoportable. Ocurrirá eso el 28 de junio cuando Cristina y Mujica se encuentren en Montevideo para la rutinaria reunión de presidentes del Mercosur. Para aliviar estas tensiones, entornistas con afición al googleo hicieron reír a todos distribuyendo fotos de otra dirigente humanizada en su perfil público: Angela Merkel en coqueto traje de baño junto a su marido en las playas de encanto de Ischia, isla italiana en donde pasó la vacación de Pascuas la premier alemana, a la que hostigan por su severidad.

Pero no agotan las tribulaciones globales de Olivos. Una, anecdótica, es que pidió venir esta semana, el jueves precisamente, el canciller de Venezuela Elías Jaua, en una visita de campaña a países de la región en las horas previas a la elección del próximo domingo en donde busca la reelección su jefe Nicolás Maduro. Tiene reuniones con Julio De Vido y Timerman y puede haber torneo de imágenes si confirma su visita para después del cierre de la campaña el competidor de Maduro, Henrique Capriles, que está invitado al seminario por los 25 años de la creación de la conservadora fundación Libertad, que se hará entre Rosario y Buenos Aires esta semana con estrellas de ese sector como Mario Vargas Llosa y José María Aznar. La otra globalidad la adelantamos aquí como una primicia: Cristina tiene sobre su escritorio un estudio hecho en la Cancillería para justificar la derogación del decreto que limita a 25 la cantidad de embajadores políticos en el servicio exterior. En la semana que pasó el Gobierno comenzó, a medida que los recibía, a publicar los plácets concedidos por varios países a nuevos embajadores. Eso seguirá esta semana, pero se hará anunciando junto al planteo de la derogación del decreto de Carlos Menem que limitó a 25 los cargos disponibles de embajador. Eso conmoverá a los diplomáticos de carrera, que lograron hace años ese decreto que les creaba una competencia según ellos desleal. Pero también a la dirigencia política de un país en campaña. Hay legisladores que terminan sus mandatos y no van a renovar, alimentando el bloque de diputados y senadores con las defensas bajas y están para cualquier arreglo, y la zanahoria de una embajada es muy tentadora. También expresa este proyecto el desinterés del Gobierno por la profesión de los diplomáticos y la confianza en otro tipo de mediaciones, que pueden ser más eficaces si están a cargo de políticos, como ocurre en las costuras con Repsol por YPF en las que pesa mucho el embajador en Madrid Carlos Bettini, que no es de carrera. Los Kirchner siempre han creído que la diplomacia es una antigualla y que los profesionales se dedican a los cócteles -ha teorizado sobre eso en público Julio De Vido-, y que en los tiempos que corren los asuntos entre países los pueden arreglar con telefonazos y encuentros los presidentes entre sí. Nueva batalla para el Gobierno.

Para una preocupación adicional del Gobierno, y en materia delicada como es lo electoral, los buscan mucho esta semana a Alejandro Tullio y a Jorge Landau, uno director electoral, el otro apoderadísimo del peronismo. El primero se mostró poco porque cumplía años y aunque recibió saludos sumergió los festejos en la clandestinidad familiar. El otro estaba regresando de Nueva York adonde fue de vacación pascual para ver el "Otello" en el Metropolitan con el tenor argentino José Cura. Era una inquietud de experto porque este año el mismo Cura, que no viene al Colón desde 1999 (hizo justamente "Otello", cantará la misma ópera y Landau, un operático enfermo, quiere ser el dueño de la comparación entre las dos versiones de la ópera de Verdi (aunque Cura estuvo en el Colón "extramuros" en el Coliseo cantando "Sansón y Dalila" en 2007). Con aire de conaisseur Landau dejó pasar la puesta de "La Travista" en el Metropolitan con Placido Domingo en el papel de Giorgio Germont, el padre de Alfredo -papel protagónico que cantó siempre como tenor- en la cuerda de barítono. Los expertos consideran que estas apariciones de Domingo son por el alto cachet que le permite la fama y no por su calidad actual.

A Tullio lo buscaban porque presiona sobre el kirchnerismo la pastilla que instala en estos días el peronismo disidente de que el Gobierno al final suspendería las PASO (internas obligatorias de candidatos) para prevenirse de que surjan de ellas un mapa inconveniente para la chance para las elecciones de octubre. Es llamativa la influencia que las leyendas que echa a correr el peronismo disidente; estos primos del oficialismo apostaron en 2007/8 a que el Gobierno caería y alimentaron las fantasías destituyentes que publicitó el kirchnerismo, nada más que porque Eduardo Duhalde y Luis Barrionuevo hacían terrorismo en las peñas con que Cristina de Kirchner dejaría el Gobierno antes de tiempo. Esta vez el terrorismo es con la derogación de las PASO, algo que desmentirá en las próximas horas con una campaña por TV explicando en qué consisten. Una charla privada de Juan Manuel Abal Medina y Tullio en Puerto Madryn el martes pasado, en un aparte del acto por Malvinas, destrabó los fondos para esa campaña que desmiente cualquier postergación. En esas explicaciones se aclarará algo el dilema del nuevo sistema desde la reforma del DNI; se votará con el plástico y no se sellará más el DNI que se cambia por un troquel con la identidad del votante. Eso echa a una zona gris la eficacia del control de la obligatoriedad del voto. Cuando se les pregunta a los funcionarios sobre esto, consienten en que la Argentina va hacia el voto voluntario, como ocurre en las democracias que mejor funcionan, y que el control del no voto se va a disipar con el tiempo. Sacarlo del voto obliga a una reforma constitucional en la que nadie piensa, al menos para este tema.

A Landau lo buscaban porque es el gerente de la querella del PJ contra políticos acusados de hacer campaña electoral fuera de término. Se refiere, especialmente, a la que desplegó por todos los medios el diputado a reelegir Francisco de Narváez. Esa querella la tiene María Servini de Cubría pero el fiscal electoral Jorge Di Lello ha dicho que él no ve ningún delito porque se trataría de propaganda política que no está vedada por la ley que sirve para difundir ideas y personajes, y que hay que diferenciarla de la propaganda de campaña, que sí está acotada en el tiempo al lapso previo a las elecciones. Lo basa en que hasta por la contabilidad están diferenciadas por la ley, porque se rinden en balances distintos; la primera en el balance partidaria anual, la segunda en la rendición de los gastos de campaña. Por eso no ve que tenga lugar la querella en lo penal, y mandó a que el PJ aclare qué delito ve en esas conductas, para no cerrar por ahora la causa. El PJ a través de Landau responderá, cuando lo notifiquen de este pedido de ampliación, que el fiscal está viendo el tema desde la ley electoral vieja, no reformada, y que la nueva ley prohíbe expresamente la propaganda electoral fuera del término establecido "a partidos, candidatos y terceros". Chocan los planetas.

Al amparo del fragor por las inundaciones, Buenos Aires fue sede también de quinchos más discretos pero no menos importantes por la gente que asistió y por los temas conversados, que podrían ser temas de las reuniones más encumbradas en cualquier lugar del mundo. Ocurrieron en dos residencias particulares adonde se recibió a personalidades de importancia mundial. Una fue el piso del exembajador Juan Archibaldo Lanús, quien organizó el viernes de urgencia una recepción en homenaje a Virginia Gamba, la argentina que tiene uno de los cargos más altos en Naciones Unidas y que está a cargo del tema desarme. Esta especialista en estrategia que ha escrito los libros más importantes sobre la guerra de Malvinas, lleva algunos meses ya como directora y segunda de la Oficina del Alto Representante para Asuntos de Desarme en la ONU, y desde que llegó le ha tocado meterse en esos dos hornos que son la guerra civil en Siria y la amenaza de guerra de Corea del Norte. En ese cóctel, al que asistieron entre otros el exministro Alieto Guadagni, el diputado Eduardo Amadeo, el exembajador Humberto Toledo, el embajador Vicente Berazategui (autor de "Malvinas: Diplomacia y Conflicto Armado", volumen que está considerado entre los mejores sobre el tema), el exfuncionario Marcelo Elizondo, hoy consultor en comercio exterior, y varios diplomáticos de carrera. Por cierto que Gamba guardó silencio sobre los temas que tiene entre manos y que abandonó durante 48 horas para viajar al país para un maratón de reuniones que incluyeron a Mauricio Macri (de quien ha sido funcionaria en el área de Seguridad hasta que se fue a Nueva York), al grupo Malvinas de legisladores de la oposición y al Observatorio Malvinas de la Cámara de Diputados. Ella viene de armar la primera misión de Desarme de la ONU para entrar a Siria, presidida por un funcionario sueco del organismo y cualquier cosa que diga puede sacar de línea el operativo. La presencia de la ONU sería usada por los países que pretenden entrar primero que otros para capturar políticamente la nueva situación. Por ahora la misión esperar a que se desgaste el conflicto, pero es inevitable ese ingreso de la ONU porque el régimen de Assad ha denunciado que los rebeldes usan armas químicas que les habrían entregado desde Estados Unidos a través de operaciones encubiertas. Esas denuncias han sido ampliadas por Gran Bretaña y Francia que quieren adelantarse a otros países en la entrada a Siria para controlar la posguerra y, seguramente, sus negocios. Tampoco habló Gamba de Corea, porque su oficina participó de la redacción de la resolución que dictó el embargo al régimen de Kim Jong-un. Esa medida enojó al régimen castigado y recrudecieron en la semana que pasó las amenazas de ataques con misiles sobre Nueva York. Todo más que delicado para despachar en un cóctel que estuvo entre lo más importantes de la semana.

La otra recepción la organizó la presidenta de la ONG Conciencia, María Figueras, en su departamento de la Recoleta, para recibirlo al uruguayo más famoso después de Pepe Mujica y de Diego Forlán, el extitular del BID y actual secretario de las cumbres iberoamericanas, el economista Enrique Iglesias. Este funcionario viene a Buenos Aires a participar esta semana de un seminario que organiza el rector de la UCA (Universidad Católica) Víctor Manuel Fernández, un sacerdote que está en la lista corta de los argentinos que pueden ir al Vaticano a ocupar cargos en el equipo del nuevo papa Francisco. A ese seminario, dedicado a imaginar el mundo en el año 2040, todo un despliegue de optimismo, vienen también el ex FMI Michel Camdessus y otro dicharachero oriental, el expresidente Julio María Sanguinetti, que compite en labia, claro que con más lujo y pulcritud, con su sucesor Pepe Mujica. En ese cóctel hubo mucho extranjero, por lo cual los criollos presentes debieron esforzarse por explicar lo de las inundaciones, algo que difícil de hacer sin darse un tiro en el pie, porque es un caso que mueve más a autocríticas que a acusaciones o explicaciones técnicas. El tema compitió esa noche del viernes con el motivo del seminario, la educación, que es la cenicienta del espíritu en nuestros países. Estaban la directora de Conciencia, Silvia Guasco, el embajador de Panamá, Mario Boyd Galindo; Martín Santiago, delegado de Naciones Unidas en Argentina; Ernesto Schargrodsky, rector de la Universidad Di Tella; Juan Pablo Maglier de la Rural-; los consejeros económicos de las Embajada de EE.UU, Enrique Avogadro (h), funcionario de industrias culturales del Gobierno de Macri; el presidente del Consejo Asesor Profesional de la UCA Eduardo J. Escasany; el embajador de Panam, Mario Boyd Galindo; el secretario de la Embajada de Costa Rica, Diego Hekimian de PepsiCo; Emilio Basavilbaso, Ana Muro, Lisandro Bonelli y Hernán Caamaño, entre otros entusiasmados por la talla de ese seminario.

Acosado como todos los dirigentes por el temor a que la protesta de la gente por las inundaciones le haga perder varios casilleros a la política, Ernesto Sanz se quedó hasta el viernes en Buenos Aires para ordenar su agenda de protocandidato presidencial de la UCR. Pelea por ahora para que su partido no se resigne a ir de furgón de cola de otros, como Hermes Binner, y con candidato propio, no como en 2007 cuando se rindieron ante Roberto Lavagna. En la tarde del viernes mantuvo la luz encendida de su despacho para organizar junto a sus lugartenientes -entre ellos Jesús Rodríguez y el legislador porteño Claudio Presuman- un acto que dará que hablar: una concentración nacional de los dirigentes que apoyan su proyecto el próximo 4 de mayo en el predio de Parque Norte en la Costanera Norte. Será una presentación por todo lo alto después de interminables recorridas de bajo perfil por todo el país. Sanz pertenece a un distrito en el cual la UCR puede ganar las elecciones (Mendoza, de la mano de Julio Cobos), pero no renueva la banca de senador, lo que le permite hacer campaña sin ser candidato. De paso, emplea los viajes para encarar temas de gestión que, aunque no gobierna, le exigen ocuparse porque rebasan lo político. Por ejemplo el tema Vale, la empresa minera brasileña que deja un emprendimiento de miles de millones en Mendoza porque dice que la macroeconomía argentina arruina su negocio. Como esa salida deja cuatro mil desocupados en Mendoza y 1.000 en Bahía Blanca, Sanz cree que no es sólo un problema del Gobierno al que se opone en la Nación y en Mendoza. Logró que mañana vayan a una audiencia en el Senado los gobernadores de Mendoza y Neuquén y representantes de Buenos Aires y Río Negro para discutir el tema con delegados de la empresa, que hasta el fin de semana no habían comprometido la asistencia. Aunque no vayan los empresarios han anunciado su presencia Carlos Tomada, Hernán Lorenzino, Jorge Mayoral (Minería). En esa audiencia querrían escuchar la palabra final de la VALE (de la cual tiene un 10% el estado brasileño) sobre qué va a hacer con esos desempleados, con los u$s 2.000 millones que ya enterró en el yacimiento de potasio que está entre Mendoza y Neuquén y con la cadena de convocatorias y quiebras de las pymes que ya invirtieron como contratistas del emprendimiento, que se suman a las dificultades de contratistas grandes que también están en el proyecto, como Techint, Pescarmona, Cartellone, Oderbrecht o la chilena Sodecsa. Esta respuesta importa porque el gobernador de Mendoza sale el 15 de abril hacia China a India junto a Mayoral y un seleccionado de empresarios mendocinos para buscar negocios y todos quieren saber si podrán ofrecer ese yacimiento de potasio que aún está concedido a la VALE. Claro que quienes ponen una ficha en esta gestión se preguntan si lo que no es bueno para Brasil podrá serlo para los indios o los chinos. Dilemas tercermundistas, si los hay.

Adelantó la Universidad Torcuato Di Tella la inauguración del Campus Alcorta prevista para hoy, con la apertura de una sala de cine bautizada María Luisa Bemberg, que convocó a invitados y algunos alumnos de la UTDT, fans de la talentosa cineasta que llenaron la platea para ver "El mundo de la mujer" (1972), un corto filmado con humor en una exposición de La Rural que, como bien dijo Andrés Di Tella mantiene todavía su vigencia. La sala y el campus están en el edificio que fue de Obras Sanitarias, en la avenida Figueroa Alcorta -o sea cerca los barrios que sufrieron la inundación hace una semana- casi frente a la cancha de River, que ha sido reciclado casi con lujo por esa universidad, que abrió con una muestra de la estética pop de los maniquíes y del grotesco argentino, emparentados con el estilo de artistas como Marcia Schvartz o Marcos López. Para confirmarlo estaban allí coleccionistas que entienden de arte como Canela y Andrés von Buch, Claudia Caraballo y su hijo Alejandro Quentin, Norberto Frigerio, Tini y Juan Cambiaso, Florencia Valls, Andrés Di Tella e Inés Katzenstein, además de Rosita Zemborain, Nelly Rubira de Di Tella, Lita Stantic, Marta Bianchi, Julio Suaya y el ministro macrista de Desarrollo Económico, Francisco Cabrera. El rector de la UTDT, Ernesto Schargrodsky, agradeció la donación de la sala a los hijos de María Luisa Bemberg. Y para explicar el fenómeno de expansión y ampliación aclaró que a la familia Di Tella, se sumaron muchas otras muy generosas. Finalmente, un delicioso vino para brindar por la memoria de María Luisa.

A pocas cuadras de allí, en el cumpleaños del galerista Alberto Sendrós en Pizza Piola, un entendido contó que los empresarios ligados al Citi están invitados mañana a la nueva función de "Amadeus" para conocer al nuevo presidente, Ribisich, un banquero con más de 25 años de experiencia que llegó a ser el número dos del Santander Río. "Gabriel es superagradable y además le gusta mucho el arte", aseguraron. Pero la noticia que atravesó todos los quinchos del arte fue el nuevo destino del embajador Sergio Baur, personaje que puso el arte argentino en el escenario internacional y que realizó exposiciones memorables, desde la de Norah Borges en el Fondo de las Artes, hasta las de las vanguardias Florida y después Boedo en el Museo Nacional de Bellas Artes. Después de una buena gestión en Túnez va a ocupar la embajada de Egipto, para la activar -según trascendió- los intereses del Gobierno, las relaciones con el mundo que gira alrededor de El Cairo. "Aquí salió el decreto y allá, lo egipcios le dieron el plácet", informaron. Baur recién se trasladaría en julio o agosto a la casa de la Embajada Argentina en El Cairo. En el cumpleaños de Sendrós estaban los coleccionistas Magdalena Cordero y Esteban Tedesco, Julia Converti (ArteBA), los artistas Nico Bacal y Carlos Herrera y Mariana Obersztern. Algunos preparaban el viaje a la Bienal de Venecia para a ver a la artista Nicola Costantino encarnando a Evita y luego una breve gira por Sicilia.

Terminamos los quinchos de hoy con un enigma de alta gama financiera: ¿quién es el funcionario del más alto nivel del oficialismo que acertó el 13 de marzo pasado, día de la elección de Jorge Bergoglio como papa, porque le jugó al 88, que en la quiniela es el papa?


Vamos a terminar con un chiste breve y sutil. Un hombre va al urólogo y le dice:
-Doctor: quiero hacerme una vasectomía.
El médico lo mira, reflexiona unos instantes, y le responde:
-Mire, señor, que se trata de una decisión compleja, definitiva, muy grande, crucial para la vida de todo hombre... Dígame: ¿ya lo consultó con su esposa y sus hijos?
-Sí, y aprobaron mi decisión 17 a 2...

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