Charlas de quincho

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Verano interruptus para todos. El gabinete, convocado hoy a Buenos Aires. Y el Congreso, abierto para la nueva pelea por los fiscales. También el árbitro que tuvo la ocurrencia de cobrarle mano a Scioli. Y qué cargo quiere disputar ahora Jorge Capitanich en las elecciones. Además, el panorama alentador que trajo un banquero público que estuvo con inversores en Miami. Y el pronóstico pesimista sobre Brasil. En los quinchos, animadísimos hoy, la cuitas del peronismo en cumpleaños top en Mar del Plata, las negociaciones radicales en Cariló y en el recorrido que hacen por las costas en busca de estrategia. No faltan tampoco las fiestas en las dos bandas, incluyendo el cierre de la temporada alta de Punta del Este en La Barra. Veamos todo esto en detalle.

Nadie dijo que fuera a ser fácil este verano, que estalla hoy, pero no en las playas sino en la Capital, adonde regresan políticos y funcionarios para atender una pelea que, como todo, se enreda con la campaña. El gabinete citado entero para atender la reacción desde el Congreso al amparo que congeló la designación de los fiscales del nuevo régimen que se abre con la reforma procesal penal. Julio Alak y Aníbal Fernández, que esperaban se prolongase su descanso en las costas de Pinamar-Cariló, debieron ya interrumpir la pausa en la semana anterior y apenas pisaron las playas el fin de semana para festejar sus cumpleaños en recintos alejados de la política (sólo familia dijeron cuando cruzaron saludos en el balneario Hemingway el viernes, fecha en la que cumplieron los dos). Tampoco tuvieron respiro los legisladores, que hoy tienen que reabrir las puertas del Congreso para que los bloques del oficialismo protesten contra ese amparo con el mismo argumento con el cual enfrentaron la crisis Redrado en el Banco Central o la designación de la senadora Beatriz de Alperovich como autoridad de la Cámara: dirán que ellos hacen las leyes y que nadie puede frenarlas en la Justicia. Julián Domínguez -que también fue citado el jueves a Olivos- o Jorge Landau son víctimas de esta convocatoria a la guerra. El apoderado del PJ, Landau, apenas llegó a estar 36 horas en Mar del Plata, en donde debía iniciar una corta vacación. Hoy se sube al auto temprano para estar en el Congreso para esa protesta que también intercepta a los opositores. Ernesto Sanz, que se vino a Buenos Aires para sumarse a la marcha antiterrorista ante la Embajada de Francia, o Mario Negri, los dos veraneantes de Cariló, tendrán hoy que reunirse para convenir el contraataque desde la oposición a este frente oficialista en una pelea que planearon ellos y en la que no quieren perder la iniciativa.

Las presencias de Alak y de Aníbal despiertan a muchos más, porque son los responsables de preparar la respuesta de fondo a esta andanada contra la designación de los fiscales, que es un paquete de leyes que, como adelantó este diario, tiene que terminar de validar el nuevo sistema y ponerlo en funcionamiento, porque el Gobierno teme que quede congelado sine die bajo una avalancha de cautelares y quede así por años como el juicio por jurados, que fue ordenado en la Constitución de 1983 y nunca se aplicó. Ese paquete ya motivo la suspensión de las vacaciones de los asesores de tres reparticiones, que deben llevarle urgente a Carlos Zannini tres anteproyectos. Uno es la reforma de la ley orgánica del Ministerio Público, que debe reordenar las tareas de los fiscales que asumirán la instrucción de causas en le nuevo sistema acusatorio. Lo tienen que elaborar los asesores de Alejandra Gils Carbó y mostrárselo a Legal y Técnica antes de enviarlo al Congreso, algo que según los cálculos originarios no iba a ser antes del 1 de marzo, con la reapertura del año legislativo. La segunda ley es una reforma de la ley orgánica de los defensores, que tiene que preparar la Defensoría General de la Nación, porque el sistema también modifica la rutina de estos funcionarios. La tercera reforma es la ley orgánica del Poder Judicial para adaptarla al nuevo sistema acusatorio. Un cuarto proyecto tiene que establecer la forma y los tiempos de aplicación del nuevo sistema, que en el Congreso entienden que no puede hacerse en todo el país al mismo tiempo por la complejidad del sistema y la necesidad de habilitar los fondos. Seduce al oficialismo un cronograma que se les atribuye a legisladores del PRO que dice que en 2015 debe aplicarse en las provincias de la Patagonia, que es donde los juzgados tienen menos causas, en 2016 en las provincias del norte del país, y en 2017 en el resto, como Capital, Mendoza, Córdoba y Santa Fe, que es donde hay más juzgados y más causas y en donde se puede aprovechar la experiencia de quienes aplicaron el sistema en la primera etapa.

Las tribulaciones globales están en la agenda de ese gabinete reintegrado en pleno. Hoy Jorge Capitanich y Axel Kicillof tienen previsto un análisis de la reunión a la que ha citado Thomas Griesa en su juzgado de Manhattan. Algo tiene que pasar allí después de tanta tensión antes del vencimiento de la cláusula RUFO y el Gobierno no quiere sorpresas. Para eso también viajó Héctor Timerman a Nueva York, directo desde Pekín y con escala parisina. Pasó por la Cancillería de Francia a firmar el libro de condolencias por el atentado en la revista Charlie Hebdo y registró en su informe ambiental que había advertido un París paralizado en sus actividades, "desértico", dijo, evocando quizás aquella aria de Mimi en "La Traviata" ("Povera donna, sola, abbandonata in questo popoloso deserto che appellano Parigi"). Su tarea es presentar a la ONU el borrador de tratado para la renegociación de deudas que elaboraron los cráneos jurídicos del Gobierno para que lo tome como base la comisión que se aprobó por resolución casi unánime de la Asamblea y que tiene como plazo este año para resolver la redacción final. El Gobierno aspira a que ocurra antes de septiembre, cuando Cristina de Kirchner dé su último discurso como Presidente ante ese órgano. Esa organización ya aprobó este mes el presupuesto de la comisión, unos modestos u$s 250 mil que se irán pronto en viáticos y, diría algún diplomático que atrasa, en fotocopias. Bien poca plata para negocio tan fabuloso.

Con las vacaciones desbaratadas, los pocos políticos con iniciativa que quedaron el fin de semana en la costa se entregaron a quinchos privados pero cargados de densidad deliberativa, casi unos seminarios sobre prospectiva política. El más notable fue el que armó el asesor Juan Carlos Mazzón, estratego mayor del peronismo, el sábado por la noche en el restorán Santa Teresita, en Playa Grande, Mar del Plata. Ofreció un menú de lomo con salsa a un seleccionado de políticos que fueron pasando desde la tarde-noche hasta la madrugada: Daniel Scioli, Juan Manuel Urtubey, Gildo Insfrán, Diego Bossio, Alberto Pérez, Jorge Landau, el intendente local Gustavo Pulti y una miríada de familiares que permanecieron en sus sitios mientras las estrellas pasaban. Scioli pasó cerca de la medianoche porque venía de la cena televisada desde el hotel Costa Galana con Mirtha Legrand. Su jefe de Gabinete, en cambio, fue uno de los adelantados porque debía hacer doblete con otro cumpleaños, el de la mujer del legislador provincial Manino Indart, en un chalé de Los Troncos. Frente al ceño fruncido de los funcionarios que deben atender la crisis por los fiscales en Buenos Aires, en ese cumpleaños abundaron los brindis optimistas que animaron los sciolistas, contentos con el protagonismo y la centralidad de su jefe en la campaña de verano. Éste debía ser el verano de Insaurralde, o el de Massa, o el de UNEN, decía eufórico Pérez antes de irse a lo de Manino. Este sector repasaba la semana con hostigamiento kirchnerista sobre el gobernador-candidato y ponderaba todo como positivo, aun esas críticas de la propia tropa, que despiertan la simpatía, entienden, del electorado independiente que no es peronista y que mira a Scioli con cariño. Esas críticas, dice la misma percepción, tampoco ponen en peligro la adhesión de los kirchneristas, que no tienen mejor candidato que él.

Entre los gobernadores y los invitados con responsabilidad en el armado del oficialismo se repasó el debate que gatilló en Mendoza el gobernador "Paco" Pérez al impedir que un candidato local lleve en las elecciones dos candidatos a presidente, como ocurrió en 1989 con las fórmulas Angeloz-Casella y Angeloz-Guzmán en varias provincias, o en 1995, cuando en esa misma provincia Víctor Fayad, el fallecido intendente de la capital local, llevó en su boleta a gobernador dos tickets presidenciales, Bordón-Álvarez y Massaccesi-Hernández. Según la doctrina que se impuso en la nueva redacción del código electoral en 2011 eso quedó prohibido y parece cerrar, para el oficialismo, el debate sin necesidad de más retoques sobre la norma. Hacerlo sería todo un riesgo porque la última reforma, la que convoca a elegir diputados del Mercosur, tuvo un costo alto para el oficialismo. Esas leyes, además, requieren mayorías especiales que cuestan mucho lograr en un año electoral, con todos los legisladores tirando hacia querencias dispares con tal de mantener las posiciones que tienen. Pero igual algo van a tener que hacer, porque en el mismo 2011 cuando se bloqueó ese sistema en el Código, la Cámara Nacional Electoral lo permitió en la provincia de Entre Ríos, al autorizar a que el candidato Atilio Benedetti llevase dos fórmulas presidenciales, las de Ricardo Alfonsín-González Fraga y Hermes Binner-Norma Morandini. Ese fallo es una espada de Damocles para el oficialismo porque, admitieron algunos en la sobremesa del cumpleaños de Mazzón, el peronismo podría perder alguna gobernación si eso prospera. El único alivio hasta ahora viene por vía de la ironía, porque en realidad esa sentencia de la Cámara Electoral no se pudo poner en práctica en 2011 porque se notificó cuando las boletas estaban ya impresas y era imposible, por los plazos legales, imprimirlas de nuevo. En estas horas es materia de debate entre los tecnólogos electorales del oficialismo buscarle alguna solución a este intríngulis que puede costar caro. Y no es la única preocupación de éstos, porque ya corren los tiempos para que se reúna el Consejo Nacional del PJ -que puede ser en marzo próximo- y para ese momento esto tiene que se claro porque determinará la estrategia en las provincias.

En esa revisión hubo una mirada aguda sobre distritos con temas abiertos, como el Chaco, en donde se juega Jorge Capitanich, que no se mueve de la Jefatura de Gabinete y desde allí debe atender a la campaña del peronismo provincial, en donde cierran listas el 3 de marzo próximo, un deadline que para algunos puede motivar un remezón en el gabinete. Lo decidirá la Presidente, insiste siempre Capitanich, quien ya ha modificado su proyecto chaqueño: será candidato a diputado provincial con la idea de presidir la Legislatura local y quedar en la línea de sucesión en caso de algún barquinazo.

En los conciliábulos que anoche iniciaron Sanz y Negri junto a las costas de Cariló no hay preocupaciones menores. Todos los esfuerzos de los radicales están concentrados en que haya una convención pacífica también en marzo. Las posiciones ya están claras. Sanz dice que lo único que puede permitirle a la oposición un rol competitivo en las elecciones presidenciales es ir a una PASO junto a otras fuerzas, dígase macrismo y massismo. En el otro rincón del ring, el dúo Cobos-Alfonsín, que entienden que hay que ir a unas PASO limitadas a las formulas de UNEN y cerrar ya, en todo caso, filas con el socialismo de Binner. La dupla Julio Cobos y Ricardo Alfonsín armó un quincho ambulatorio que recorre la costa bonaerense alternando reuniones de conmilitones, visitas a establecimientos industriales y comerciales, recorridas por balnearios y encuentros con prensa local. Para llegar a los destinos preestablecidos en los que confluyen el mendocino recurre a una combi adaptada bautizada "Cletomóvil" mientras que el bonaerense, más clásico, se moviliza en automóvil junto con sus más cercanos colaboradores, como su alter ego el diputado y aspirante a la gobernación bonaerense Miguel Bazze. Arrancaron por Mar del Plata (donde se cruzaron con Binner, que clausuró el congreso y campamento juvenil del Partido Socialista junto a Margarita Stolbizer, Gerardo Millman y Humberto Tumini), siguieron por Miramar y Necochea (otrora bastiones que los radicales aspiran a recuperar algún día), pasaron luego por el partido de La Costa (territorio comanche para los boina blanca ya que domina Juan Pablo de Jesús) adonde fueron acompañados por el concejal radical Leandro Martín Alonso, famoso por litigar judicialmente contra la empresa mixta BAGSA y obtener el freno de los aumentos del gas en la zona costera. Finalmente, ya sin Cobos (ocupado en menesteres de campaña de su propia provincia que parecen no estar del todo cerrados aún "si de ganar provincias se trata, me avisan y me vuelvo a Mendoza y ahí gano yo", dijo amenazante el exvicepresidente) recalaron en otra plaza fuerte que el radicalismo gobernó varios períodos y tiene expectativas de reconquistar en el próximo turno, que es Villa Gesell. La comitiva tuvo un momento de relax en la tradicional confitería Bacará, ubicada en la peatonal en donde intercambiaron cuitas sobre la coyuntura electoral nacional provincial y local con correligionarios y lugareños como el exintendente Luis Baldo; los concejales Jorge Martínez Salas (nieto del fundador de la villa y expectante aspirante a la intendencia); Claudia Cima; Antonio Luna; el titular del HCD, Sergio Cabuti; el presidente del comité del distrito, Fernando Fressone; el senador provincial Carlos Fernández; la diputada provincial exintendente de Chascomús Liliana Denot; además el porteño Diego Barovero, que lanzó en el cobismo la idea de la fórmula Cobos-Binner para resucitar UNEN.

Tanta intensidad no mueve a Scioli de sus technicals políticos y se dio tiempo, además de ir a cumpleaños y a cenas por TV, para cumplir con el fútbol de salón, en donde jugó anoche la final contra San Lorenzo en la copa argentina de la especialidad. Ganó el equipo de La Ñata 5 a 3 con un gol del gobernador, que había participado en la semana de las semifinales en el predio Bahía Naranja de la playa Varese en donde se han acondicionado canchas de plástico. En el partido de anoche protagonizó un episodio que lo describe bien en lo que hace a la percepción de sí mismo. En una jugada la pelota tocó el munón y el árbitro le cobró... mano. ¿Cómo me vas a cobrar mano si no tengo? se quejó el gobernador. No hubo caso, fue mano para el referí, pero todos lo consideraron un blooper inolvidable. En estas apariciones futbolísticas hay público de todas las militancias, como en los lugares que recorre el gobernador, que saluda a todos sin perder el tipo. Tuvo encuentros casuales con Gustavo Posse y Facundo Moyano, que se alojan en el hotel Hermitage, adonde va todos los días aunque su sede es, cuando no está en Tandil, en el Provincial, adonde terminó el sábado con una cena con un grupo íntimo de amigos y familiares (entre ellos el médico Pedro Cahe y, por cierto, Karina Rabolini, que suele frecuentar la Boston, la de las medialunas inolvidables). En ligas menores, pero no menos gravitantes cuando se trata de campañas, una segunda línea del sciolismo pidió partida de nacimiento en la costa. Es una interliga que animan Cristina Álvarez Rodríguez, Alejandro Arlía, Alejandro Colla y Guido Carlotto que se llamará en adelante "Peronismo sin fronteras", un lema que es toda una definición porque describe aquello que dijo Chacho Álvarez: "El peronismo es una identidad en tránsito".

En medio de todas esas actividades se dio tiempo para escuchar el informe que le rindió Gustavo Marangoni, que pasó unas horas en Mar del Plata para eso (y para estar en la cena de la Legrand) sobre el viaje que hizo entre miércoles y jueves a Miami, adonde habló ante inversores de todo el continente convocado por Morgan Stanley. El funcionario habló en un almuerzo el jueves y debió responder más de cien preguntas de estos inversores; la mitad era sobre los holdouts y lo que hará la Argentina. Las otras cincuenta fueron sobre qué haría Scioli si es elegido presidente. En ese cruce, y en las reuniones que mantuvo en el resto del día, Marangoni recogió información sobre el optimismo que hay entre los inversores sobre el futuro de la economía, que sintetizó en el informe así: todos creen que hay que venir a la Argentina, la pregunta es cuándo. El panorama de la región, si fuera posible sintetizar percepciones no unánimes, es que México tiene problemas por el petróleo, el fenómeno Perú ya no da más de sí, Brasil tiene problemas de crecimiento y que lo mejor es la Argentina. Se habló en Miami de que ya hay varios fondos de inversión que se han armado esperando la oportunidad y que alguno ya ha entrado silenciosamente. En ese seminario se escuchó el resultado, original, de un estudio de los inversores sobre países emergentes que salen de la crisis, que dice que hay que entrar nueve meses antes de las elecciones. O sea, si esto obra para la Argentina, ahora. Marangoni también tuvo una larga charla con Henrique Meirelles, extitular del Banco Central de Lula da Silva cuando era presidente de Brasil, de donde recogió un panorama menos alentador. Meirelles, que parece lejos del Gobierno de Dilma Rousseff, cree que por el panorama internacional de precios y por el ajuste que tiene que hacer la nueva administración, Brasil no va a crecer más del 2% en los próximos 10 años. Es una perspectiva que, de cumplirse, es una señal poco propicia para la Argentina, que tiene a Brasil como principal socio comercial. Es una señal, además, de que el país tiene que buscar nuevos frentes de expansión que se aparten de ese camino neutro. Aunque nunca se sabe por qué... ¿qué gurú vaticinó en el último año que iba haber un derrumbe del precio del petróleo y que iba a arrastrar a una economía como la de Rusia? Nadie, como nadie adelantó el fallo de la Corte americana en la puja con los buitres ni nadie adelantó el derrumbe de los mercados de 2008 en EE.UU. Lecciones para tener en cuenta.

La agenda de la costa uruguaya movilizó a muchos empresarios y a pocos políticos (que prefieren permanecer en el país) de un lado a otro. Anoche se hizo la fiesta de cierre de la temporada alta de Punta del Este, la que organiza la firma Fiat y que convocó a Alejandro y Bettina Bulgheroni, Luis Fribaya (Galicia), Sebastián Eskenazy, Cocho López, Germán Neuss, Roger Zaldivar, Rodolfo Costantini, Cecilia Zuberbühler, Gonzalo Pieres, Aldo Roggio, Enrique Llamas de Madariaga, Luis Betnaza, Luis Acevedo, Alejandro Roemmers, Teresa Castaldo, Richard Stuart Milne, Javier Vernengo, Marcos Gastaldi, Carlos Fontán Balestra, Carissa Estol, Martín Blaquier y Mercedes Moreno. Muchos de los asistentes habían estado horas antes en Buenos Aires, en la presentación de la categoría E de automovilismo, con vehículos movidos a energía eléctrica y sin hidrocarburos. Esa categoría depende de la Federación Internacional del Automóvil y la maneja Alejandro Agag. Yerno de José Maria Aznar y exsocio de Bernie Ecclestone, Agag estuvo acompañado de su mujer Ana Aznar y tiene como socio local a German Neuss y el CEO es su hijo Georgie Neuss. En el sector vip de la carrera que se corrió en la Costanera sur se agolparon Mauricio Macri, Guillermo Montenegro, Francisco Cabrera, Iván Pavlosky, Marcelo Figueiras, Alejandro Gravier, Valeria Mazza, David Nalbandian, Tato Lanusse, Charly Alberti, Cristiano Rattazzi, Luis Ureta Sáenz Peña, Carlos Martinangeli y Ezequiel Barrenechea, director de Corporación América. Montenegro entregó el premio al ganador, dado que Macri se retiró antes, Valeria Mazza al hijo de Alain Prost que salió segundo y David Nalbandian, al tercero, el hijo de Nelson Piquet. Ésa fue la primera actividad de Macri después de volver de sus vacaciones en La Angostura y supimos en ese quincho sobre ruedas que en la última semana de enero viajará al Foro Económico Mundial de Davos, Suiza, como el único político argentino que está anotado hasta ahora para esa cumbre a la que van jefes de Estado y economistas de todo el mundo. Muchos de los asistentes a esa muestra del sábado venían de Uruguay, donde se habían visto en otras fiestas más rumbosas, como la fiesta del champán en la casa de Nicolás Repetto, en José Ignacio, par la cual se vistieron, vaya originalidad, todos de blanco, entre otros Paloma Herrera, Julio Bocca, Marcela Tinayre, Joe Miranda y Mercedes Sarrabayrouse, Manuel Antelo; Eduardo Constantini, recién separado; Teddy García Mansilla, Ricardo Grüneisen, Marcos Gastaldi, Martín Cabrales, el banquero Jorge Sánchez Córdoba, Rodolfo Smith Estrada, Ramiro Otaño, Eduardo Costantini, Nacho Viale, Juan Pablo Maglier, Andrea Burstein, el empresario Hernán de Laurente (socio de Marcelo Tinelli en su reciente emprendimiento enológico), la embajadora de Italia en la Argentina, Teresa Castaldo; el exembajador de Irlanda en la Argentina, James McIntyre (decidió tomarse un año sabático y radicarse entre la Argentina y Uruguay) y Cecilia Zuberbülher. Se servía sólo el espumante de la casa, un problema para los invitados que debían regresar a La Barra y Punta del Este. Este año los controles de alcoholemia han hecho estragos entre los visitantes. Se calculaba que en 4 de cada 10 vehículos a los cuales se les había requerido la prueba, el resultado fue positivo. Mucha música electrónica que aburrió un poco a los invitados que son de otra generación, aunque algunos se animaron ante algunos productos sub 20 que se miran y no se tocan.

Terminamos con un chiste de humor negro propio de la época veraniega.

Se está muriendo la suegra y en su agonía, mira hacia la ventana y dice:

-Qué lindo atardecer...

Y el yerno le dice:

-No se distraiga, suegra. Concentradita mirando el túnel, mirando el túnel...

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