Clave: antes de su muerte, fiscal dijo no confiar en custodios

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 El técnico informático Diego Lagomarsino declaró ayer por primera vez públicamente tras la muerte de Alberto Nisman. Recordó que el fiscal le pidió un arma porque "ya no confiaba siquiera en la custodia" y que le aseguró que, a pesar de que tenía registro de portación, "no la iba a usar".

Con gestos tranquilos, aunque por momentos visiblemente consternado, Lagomarsino volvió a confirmar que es el testigo más importante del expediente no sólo por los detalles esenciales que conoce relacionados con las últimas horas de Nisman, sino también por la confianza que había desarrollado con el fiscal.

Llegó hasta el estudio de su abogado, Maximiliano Rusconi, con siete custodios identificados y otros tantos con vestimenta de civil. Desde el momento de la muerte de Nisman vive en un domicilio secreto y es constantemente acompañado por efectivos que se reportan directamente a Sergio Berni.

En su relato de lo acontecido sobre la última vez que tuvo contacto con el fiscal, el experto en informática contó que, estando en su casa, el sábado 17 de enero a las "4.25" de la tarde recibió un primer llamado de un número desconocido, pero que no llegó a oírlo.

Minutos más tarde sonó nuevamente su celular y, al atenderlo, escuchó la voz de Nisman que le pedía que fuera a su departamento en el complejo Le Parc, en Puerto Madero, donde pocas horas después sería encontrado sin vida.

A lo largo de su declaración (omitió responder preguntas) se disculpó en tres ocasiones por expresar detalles nimios o de poca importancia, pero explicó que lo hacía para brindar la versión más cercana a la realidad.

Respecto del breve diálogo que mantuvieron sobre su denuncia a la Presidente por presunto encubrimiento el caso AMIA, dijo que el fiscal Nisman le aseguró: "Tengo más miedo de tener razón que de no tener razón".

La exposición de Lagomarsino tuvo varios momentos candentes, y su capacidad de revivir sus diálogos con Nisman aportó detalles de tinte dramático.

"Y en ese momento me dice: '¿Tenés un arma?'", contó. "Me dejó totalmente mal parado, no enten-

día nada. Mi reacción fue de no creer que me estuviera preguntando eso. Y lamentablemente le dije que sí
, señaló.

"¿Para qué la querés?", dijo el hombre que le preguntó, y que Nisman respondió: "En realidad tengo miedo por las chicas" (en alusión a sus hijas).

Según su relato, el experto en informática le replicó: "Pero, Alberto, vos tenés seguridad", a lo que él respondió: "Pero ya no confío ni siquiera en la custodia".

"En ese momento, él se quiebra y me dice: '¿Vos sabés lo que es que tus hijas no quieran estar con vos por miedo a que les pase algo?'", sostuvo Lagomarsino.

El testigo contó que luego fue a buscar el revólver Bersa a su casa que después entregó a Nisman con la advertencia de que era una arma vieja y que "podía fallar".

"Me dijo: 'No te preocupes que no la voy a usar'", y que dentro de "un par de semanas" le iba a "devolver todo": incluso, sostuvo que Nisman lo tranquilizó: "Si es vieja, no te preocupes; en la semana compramos una".

El excolaborador sostuvo incluso que el fiscal le dijo que "por supuesto" tenía documentación para portar armas.

Lagomarsino concluyó:

"El día domingo voy al supermercado y tipo 11 le mando un mensaje: '¿Estás más tranquilo ahora?' Quedaron los tildes (de WhatsApp) en gris. Nunca me contestó.

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