21 de septiembre 2009 - 00:00

Comentarios políticos del fin de semana

Antonini Wilson
Antonini Wilson
- MORALES SOLÁ, JOAQUÍN. La Nación. Panorama quejumbroso y oscuro es el que da el periodista en una columna titulada nada menos que «Caminando hacia un mundo sin libertad»: el punto de partida son las elecciones de junio pasado y la falta de audición de la dirigencia argentina para hacerse eco de los votos de esa jornada. En este punto, hay críticas para todos: desde Néstor Kirchner y Julio Cobos hasta los socialistas, ex ARI y aliados de Pino Solanas, a quienes fustiga por avalar ley de medios en Diputados y contrariar así, según sentencia el periodista, la intención de sus votantes.

Lo mismo se aplica para gobernadores con intenciones presidenciales y opositoras poco claras, como Hermes Binner y Mario Das Neves. En el polo opuesto, la libertad y los medios, ya que, asegura el columnista, «la libertad de expresión es el derecho de la gente común a conocer las cosas que el poder esconde».

La impecable moral de la prensa arrasada por el proyecto kirchnerista -da a entender el columnista- tiene, sin embargo, todavía una oportunidad en el Senado. Haciéndose eco del tradicional estereotipo que pesa sobre las cámaras alta y baja, el periodista contrasta «ese conglomerado caótico, maleducado y chapucero» que es Diputados con el elevado Senado, que a partir de esta semana empezará a discutir en comisiones la ley de medios. La agenda es clara en este sentido: hay posibilidad de cambiar dos artículos, el que establece un año para que los multimedios desguacen sus propiedades y el que refiere a la mayoría oficialista sobre el nuevo organismo de control.

Por último, el columnista se remite a uno de sus temas kirchneristas preferidos: la eterna contradicción entre los actos y las palabras. Una ley destinada -afirma- a dar licencias a empresarios amigos y fragmentar los medios para debilitarlos se esconde detrás de la supuesta intención antimonopólica y democratizadora de los Kirchner. Un camino de ida para terminar con esa mentada libertad que el periodista plantea en términos ingenuos, absolutos y, sobre todo, irreales.

- VAN DER KOOY, EDUARDO. Clarín. La columna de este domingo asegura que «los Kirchner ganan en el plano político e institucional. Pero pierden en la relación con la sociedad». El analista hace un repaso por el escándalo de los medicamentos truchos que afecta al gremio de los bancarios y a otros seis sindicatos, para retomar la polémica sobre la financiación de la campaña de Cristina de Kirchner. Aprovecha además para reflotar el escándalo de la valija de Antonini Wilson, pero deja al compañero de fórmula, Julio Cobos, al margen de estas desprolijidades proselitistas.

El principal acierto de la columna es la explicación del apoyo de los bloques de centroizquierda a una ley de medios cuyo contenido definitivo desconocen los mismos diputados que la votaron. Los Kirchner volvieron a apelar a los años de la dictadura militar para tentar a los bloques progresistas con un voto simbólico contra el régimen militar y el plexo normativo surgido de esa etapa sin democracia.

La poca astucia de los Kirchner se agiganta, desde esta óptica, en medio del caos opositor. La UCR no unifica su estrategia, la Coalición Cívica está rota y el socialismo, tras anticipar su rechazo al proyecto, terminó acompañando al oficialismo. Este aparente avance sobre la libertad de expresión ya tiene costos para el Gobierno de Cristina de Kirchner: la Casa Rosada habría fracasado en dos oportunidades en su intento por agendar un encuentro bilateral entre la Presidente y Barack Obama. Ni siquiera la nueva embajadora estadounidense en el país, Vilma Martínez, retrasó su viaje a la Argentina para fotografiarse con Cristina en Nueva York.