Consejos técnicos para manejar seguro

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El programa Audi Driving Experience difunde las técnicas de conducción para evitar colisiones. Instructores explican la posición correcta del conductor, los límites del ABS y las formas de retomar el control del vehículo en situaciones peligrosas.

En el Autódromo de la Ciudad de Buenos Aires, Audi, a través del programa Audi Driving Experience, instruye sobre las técnicas de manejo que ayudan a prevenir accidentes viales.

Los especialistas señalan que alcanzar una conducción segura es una tarea que empieza antes de encender el vehículo. La posición de manejo es clave para evitar lesiones y mejorar la maniobrabilidad. En este sentido, tanto las piernas como los brazos deben estar flexionados, a diferencia de lo que sostienen erróneamente quienes creen que manejar con los miembros extendidos es señal de deportividad.

Respecto a las piernas, la flexión debe permitir apoyar la planta del pie en los pedales. Los brazos, en tanto, deben formar un ángulo de noventa grados con los antebrazos. Para lograr la distancia justa, se recomienda que, al estirar los brazos, las muñecas queden apoyadas justo arriba del volante. Así, al tomar el volante con las dos manos, los brazos van flojos al costado del cuerpo y tienen recorrido para hacer todo tipo de giros.

Otro punto es la posición del apoyacabezas, cuyo centro debe ubicarse a la altura de las cejas. Por su parte, el cinturón de seguridad debe sujetarse a la cadera y no al abdomen y, en la parte alta, pasar por encima del hombro. Un cinturón mal ajustado puede ser inútil al momento de una colisión.

En el curso, dictado con varios modelos de la gama de la marca -como el A1, TT, S3, A4, A5 y Q7-, los especialistas enseñan a utilizar el sistema de frenos ABS hasta sus límites. Al aplicar una secuencia de microfrenados, el ABS impide el bloqueo de las ruedas y permite pisar el pedal a fondo y doblar sin soltar el freno. Así, el conductor en todo momento mantiene el control del auto. Esto queda demostrado en pruebas de emergencia de cortas distancias, que pueden simular un choque en cadena, en donde aún sin dejar de frenar se puede alcanzar un escape lateral.

De la misma manera, los instructores enseñan cómo salir de situaciones de subviraje y sobreviraje. En el primer caso, que se da típicamente en autos con tracción delantera, el vehículo «se va de trompa» en la curva y el consejo es dejar de acelerar -inclusive frenar levemente- para acomodar el coche. En el sobreviraje, característico de autos con tracción trasera, el vehículo «se va de cola» y los instructores explican cómo aplicar el contravolante. Es decir, llevar la dirección hacia donde el auto se desliza para corregir el rumbo. Audi, en sus cursos, también demuestra la importancia de los sistemas de seguridad electrónicos, que no son sólo siglas vacías. El deslizamiento ante maniobras bruscas que se observa cuando se desactiva el control de estabilidad es una prueba inapelable de su funcionamiento.

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