Cosa de niños

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Consejos para que los menores no se lesionen en caso de accidentes. Hacerlos viajar en el asiento trasero utilizando los sistemas preventivos acordes con el peso y la edad reduce los riesgos. El sistema Isofix aporta más protección.

Para proteger a los niños de lesiones en caso de accidente de tránsito es necesario respetar normas, mantener conductas preventivas y utilizar correctamente los elementos de seguridad diseñados para los menores.

En primer lugar, vale recordar que los menores de 10 años, por reglamentación de la Ley de Tránsito, deben viajar en el asiento trasero. Esto no es un capricho: investigaciones realizadas por CESVI enfatizan que las plazas más seguras de un vehículo son las traseras, ya que en la mayoría de los impactos dicha zona es la única que conserva la habitabilidad de los ocupantes.

Cuando un ni-ño tiene menos de un año de edad o pesa menos de 10 kilos debe usarse un asiento especial portabebés, colocándolo en sentido contrario al de marcha -de frente a la luneta-. Ello se debe a que en un impacto frontal el débil cuello del niño no soportaría la fuerza con que la cabeza se desplaza hacia adelante.

Cuando los niños pesan entre 10 y 25 kilos (1 a 4 años), la butaca especial pasa a colocarse de forma tal que el menor vaya mirando hacia adelante.

Luego de los 5 años se utilizarán amoldadores de altura hasta que el infante desarrolle una contextura física que le permita quedar correctamente sujeto con el cinturón de seguridad. Es importante verificar que el cinturón toráxico no pase muy próximo al cuello del niño y que la banda inferior pase por la pelvis y no por el vientre.

CESVI señala que la mayoría de las lesiones ocurridas en accidentes de tránsito con menores podrían evitarse si éstos fueran sentados en los asientos traseros, utilizando el cinturón de seguridad y el asiento infantil apropiados para su estatura y peso. En este sentido, la ONG Luchemos por la Vida concluyó en un estudio que apenas un 16% de los niños viajan sentados en sus sillas especiales y un 19% de los chicos de entre 4 y 10 años viajan sueltos, en brazos de sus padres o en el asiento delantero, todas conductas de alto riesgo. A su vez, hay que destacar que entre los elementos de seguridad de los vehículos aparece cada vez con más fuerza el sistema Isofix. Se trata de un dispositivo basado en tres puntos de anclaje. Dos de ellos son rígidos y el tercero es un punto antirrotación. Éstos están entre el respaldo y el asiento trasero y sirven para sujetar la silla especial con mayor firmeza, ya que en los sistemas convencionales el asiento de menores se amarra con el cinturón de seguridad.

Este sistema de anclaje puede reducir hasta un 22% las lesiones graves de los pequeños en los accidentes automovilísticos. Entre sus ventajas: reduce el recorrido de la cabeza hacia delante en un impacto frontal para evitar el efecto latigazo, que es el causante de las lesiones cervicales. También mejora la estabilidad del asiento en caso de impacto lateral. Además, como no utiliza los cinturones del coche, con Isofix disminuye el riesgo de montar mal la silla.

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