“Cuanto más viajo, más valoro lo que tengo acá”

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Nació en Capital, sus padres la llevaron junto a su hermano al club Belgrano Athletic para hacer algún deporte. Con tan sólo siete años, se decidió por el hockey. Allí empezó a transitar un camino de esfuerzo, placer y éxito que la llevó a ser una de las mujeres referentes del deporte argentino.

«Magui», experta defensora, lució la camiseta argentina por 16 años. Nos dio a los argentinos muchas alegrías, jugando más de cien partidos oficiales en la Selección. Fue capitana los últimos años, antes de su retiro a los 34, cosechando títulos internacionales (Juegos Panamericanos, Copa de las Américas, Champions Trophy y Copa del Mundo), además de tres medallas olímpicas (plata Sídney 2000, bronce Atenas 2004 y Pekín 2008).

Tiene el récord como la jugadora que más cantidad de Champions Trophy jugó, diez jugados, cinco medallas: dos oros (2001 y 2008), dos platas (2002 y 2007) y un bronce en 2004.

Se recibió de nutricionista, pero en este momento está dedicada a ser mamá de Rocco, de dos años y medio, e Indiana, de cinco meses, aunque se hace tiempo para hacer radio, «Negro positivo» de 12 a 14 por ESPN, 1007.9. Y continúa con su pasión, el hockey. Entrena lunes, martes y jueves para jugar con su equipo de Belgrano los sábados.

Periodista: ¿Primer viaje con la celeste y blanca?

Magdalena Aicega: Año 1993, a Terrassa, España, Mundial junior, y 1994, Mundial mayor, Dublín.

P.: ¿Primera vez en avión?

M.A.: No, En 1981 mis padres nos llevaron a Disney.

P.: ¿Jugaste en los cinco continentes?

M.A.: Sí. En África, sólo Sudáfrica, el único que tiene hockey, y Asia: China, Corea y Japón.

P.: ¿Cómo se hace para convivir, en un viaje, con tantas mujeres?

M.A.: En el seleccionado tenés el objetivo tan claro que no es algo difícil. Sabés que estás ahí para entrenar y jugar. Como en todo grupo, puede haber algún problema, pero destaco siempre los valores que teníamos como equipo. Una convivencia espectacular. Siempre decíamos que era como un viaje de egresadas con la camiseta argentina.

P.: ¿Tenían tiempo para disfrutar y hacer otras cosas?

M.A.: Muy poco. El 80% del tiempo es entrenamiento y partidos.

P.: ¿País que más te gustó?

M.A.: No tiene nada que ver con el hockey. Mis abuelos tenían casa en Solanas, Punta del Este. Comencé a ir cuando tenía cinco años, y la vendieron cuando yo tenía 30 y pico. Imaginate todos los años que fui, amaba ir ahí, era mi segunda casa, cuando Punta era más tranquilo que ahora.

P.: ¿Seguís veraneando en Punta?

M.A.: No, después que la vendieron empecé a ir a Pinamar, me encanta también.

P.: ¿Qué país elegís como jugadora?

M.A.: Australia. Me tocó viajar varias veces, y pude conocer muchos lugares, es hermoso y tengo un sentimiento especial con ese país. Igual, cuanto más viajo más valoro lo que tengo acá.

P.: ¿Otro país al que hayas ido mucho veces a jugar?

M.A.: Holanda.

P.: ¿Y no te pasó lo mismo?

M.A.: Me pareció divino, un lugar soñado, perfecto, como muchos lugares de Europa. Pero si teníamos un tiempo libre, por ahí preferíamos quedarnos a dormir en el hotel. Con Australia no te podías quedar, siempre queríamos salir a recorrer.

P.: Tu marido estuvo jugando tres años en Padua, Italia. ¿Fuiste?

M.A.: Sí, iba y venía. Y después de casarnos fui por tres meses. Tenía que jugar acá el Champions Trophy 2007, así que pude ir de febrero a abril.

P.: ¿Lugares de Italia?

M.A.: La costa amalfitana, Positano.

P.: ¿Adónde te gusta ir, sin palo de hockey?

M.A.: Viajé mucho con mis amigas, por ahí Brasil, es un lugar que queda cerca, y siempre la paso bien. Fui mucho de vacaciones. Cuando no es hockey, me gustan lugares de playa.

P.: ¿Estando en Padua, nunca fuiste a Roma?

M.A.: Parecés mi marido, que no podía creer que no vaya (risas). No tuve ganas, él estaba jugando y no quería ir sola. Preferí pueblitos cercanos que quizá no hubiese conocido nunca, no me arrepiento. Ya conoceré Roma.

P.: ¿País que te gustaría conocer?

M.A.: India.

P.: ¿A la Argentina la conocés?

M.A.: No lo que quisiera. Estuve en Salta, Tucumán, Formosa, Entre Ríos, Mendoza, Ushuaia. Me gustaría conocer San Luis, que dicen que es muy linda, y no conozco Cataratas, ni el Glaciar.

Entrevista de Sara Louzán

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