4 de julio 2014 - 00:00

De Ischigualasto al mágico Valle Fértil

De Ischigualasto al mágico Valle Fértil
El Parque provincial Ischigualasto es uno de los sitios de mayor renombre para el turismo en San Juan. Se trata de es una reserva paleontológica de gran riqueza, única en el mundo y encuadrada como Patrimonio Natural de la Humanidad de la Unesco. El sitio deslumbra a los amantes de la fotografía, con vistas de terrenos de coloraciones pardas, grises y rojizas, donde el viento y el agua han esculpido formas sorprendentes, conocidas con nombres populares como el gusano, el submarino, la cancha de bochas y el valle pintado, entre otros.

Cada estación del parque se diferencia entre sí por sus geoformas y el contraste de sus colores. Cada una de ellas encierra un paisaje tan particular como atrapante, que puede ser apreciado en un recorrido de aproximadamente tres horas a través de un trazado de 40 km. Los circuitos se realizan tanto de día como de noche, bajo la luz de la luna llena.

Lo que se conoce al visitar Ischigualasto es una secuencia relativamente completa de sedimentos triásicos (era Mesozoica) que, condensados desde hace 180 millones de años, aportan fósiles que permiten estudiar los cambios faunísticos, la aparición de nuevos animales y la extinción de los anteriores.

valle FÉrtil

El Parque provincial Ischigualasto se ubica en la localidad de Valle Fértil, ubicado al este de la provincia, recostado sobre la ladera oriental de las sierras pampeanas y a lo largo de un valle tapizado de vegetación. Allí además se ubican localidades como Chucuma, Astica y Las Tumanas. A su vez, la villa San Agustín es un sitio turístico con un espléndido embalse, campings y balnearios, con una variada oferta hotelera.

El interior de las sierras se puede recorrer en vehículos o a lomo de mula en travesías de dos o tres días de duración entre arroyos y quebradas. Se trata de una forma de conocer la especial idiosincrasia de los pobladores de las sierras de Riveros, Chaves o Elizondo y la Majadita, compartiendo con ellos el arreo de ganado, ordeñe y la fabricación de queso, manteca y dulces.

Valle Fértil destaca además por sus excelentes artesanías, tejidos, cerámicas, trenzados, etc; en tanto que los museos de minerales o antropológico conforman un atractivo más a tener en cuenta.

Los platos típicos de la zona también son una motivación para conocer esta parte de San Juan. Allí se lucen asado, chivito, chanfaina, locro y pasteles, los cuales se acostumbra a servir en las fiestas tradicionales y comedores de la zona, siempre acompañados de buenos vinos sanjuaninos.

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