Diez viajes al corazón de las tinieblas

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Entre los diez lugares habitualmente más destacados del turismo «dark» están:

1 Auschwitz (Polonia):

Complejo formado por diversos campos de concentración, de experimentación médica y de exterminio en masa de prisioneros construido por el régimen de la Alemania nazi después de la invasión de Polonia de 1939 que funcionó hasta 1945. Auschwitz fue el mayor centro de genocidio de la historia del nazismo, donde se calcula que fueron exterminados entre 1,5 y 2,5 millones de personas, la gran mayoría judía, además de eslavos, prisioneros de guerra, etcétera, y medio millón por enfermedades y hambre. La visita a Auschwitz es gratuita. Se puede llegar desde Katowice o desde Cracovia. Suele ser más frecuente que los turistas lleguen desde Cracovia, por ser otro centro de interés turístico. Las visitas guiadas se pueden solicitar en www.auschwitz.org.pl.

2 Hiroshima (Japón):

Ciudad destruida el 6 de agosto de 1945 por una bomba atómica, donde murieron 120 mil personas y 300 mil sufrieron mutaciones genéticas. Allí están la Fuente del Rezo, las ruinas de la cúpula Genbaku y el Museo por la Paz, que es diariamente visitado por multitudes y donde se muestran tragedias ocurridas en diversas partes del mundo y no sólo en Hiroshima y Nagasaki, es decir en el Japón. Para llegar, el tren de alta velocidad Shinkansen tarda menos de 2 horas de Osaka a Hiroshima. Más datos: www.jnto.go.jp.

3 Muro de Berlín (Alemania):

Levantado por los soviéticos en 1961, fue el símbolo de la Guerra Fría. Se sostiene que 270 personas murieron en el intento de pasar a Alemania Occidental.

4 Casa de Ana Frank (Prinsengratch 267, Amsterdam, Holanda):

Lugar donde vivieron ocultos durante dos años Ana Frank y su familia hasta que fueron traicionados y apresados por la Gestapo. Ana fue llevada a Auschwitz, y luego trasladada a Berger-Belsen, donde murió de tifoidea en 1945, poco antes de su liberación. Otto Frank, que sobrevivió, publicó el conmovedor diario de su hija.

5 Chernobil (Ucrania):

El 26 de abril de 1986 se produjo un accidente en el reactor 4 que provocó la mayor catástrofe nuclear de la historia. Actualmente, por unos 400 dólares es posible recorrer la periferia de los escenarios del desastre. Es un tour peligrosísimo, para hacerlo hay que tomar numerosas protecciones porque el visitante se expone a una dosis de radiación, y se ha estimado que el accidente de Chernobil causará medio millón de víctimas mortales por cáncer.

6 Alcatraz (San Francisco, California, EE.UU.):

La prisión de este islote, famosa por sus presos y por las películas que contaron su historia, hoy es un museo que se puede recorrer con un audio que permite saber cómo era la vida allí.

7 Museo del Sexto Piso (Dallas, Texas, EE.UU.):

El 22 de noviembre de 1963, desde el 6º piso del edificio del Depósito de Libros Escolares de Texas, en la intersección de las calles Elm y Houston, frente a la Plaza Dealey, se supone que Lee Harvey Oswald disparó y asesinó a John F. Kennedy. Desde 1989 hay allí una exhibición que cuenta la vida y el magnicidio que terminó con la vida del presidente estadounidense. Se muestran más de 400 fotos, documentales, gráficos, teorías y cuadros sobre lo sucedido.

8 Museo de la Paz de Guernica (País Vasco, España):

El 26 de agosto de 1937, en medio de la Guerra Civil española, aviones alemanes e italianos bombardearon la ciudad. La repercusión internacional ha hecho que sea una masacre mundialmente conocida gracias al famoso cuadro de Picasso, un emblema artístico del siglo XX y un ícono del antibelicismo. El museo en la Plaza de los Fueros parte de aquella tragedia para plantear los caminos de la paz.

9 Cementerio del Père-Lachaise (París, Francia):

Famoso por las tumbas de grandes personalidades, es el cementerio más visitado por turistas del mundo. Se destacan, entre otras, las de Marcel Proust, Jim Morrison, Oscar Wilde, Edith Piaf, Franz Lizt, George Sand, George Bizet, Honoré de Balzac, María Callas, Frédéric Chopin, Isadora Duncan, Molière, Modigliani, e Yves Montand.

10 El Gulag en acción (Naujasode, Vilnius, Lituania):

En un antiguo búnker soviético, actualmente un grupo de teatro, que se viste con uniformes de oficiales del Gulag, hace que los visitantes se transformen durante unas horas en prisioneros de la KGB. Se los encierra en un sótano, se les hace cantar el himno de la URSS, deben comer una sopa aguada y un pedazo de pan negro, se los hace cumplir tareas serviles, se los interroga y amonesta. Se explica que para experimentar cómo era la vida en tiempos del comunismo se precisa tener buena salud, física y mental. Esta exposición-museo-teatro ha provocado fuertes polémicas.

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