El inicio en un taller

Edición Impresa

La obstinación por sí sola no asegura el éxito. Es una parte esencial pero sin visión de futuro la persistencia puede quedar en el olvido. Un final triunfal suele agregar a la historia condimentos épicos, pero sin dudas la historia de Raúl Rodríguez es una que merece ser contada. Allá por los años 50 se destacaba como colorista y pintor de automóviles en su taller de chapa y pintura, y eso le valió que la fábrica Sintecol lo convocara para pintar los primeros tres prototipos del auto Justicialista, un vehículo producido 100% en la Argentina. Más tarde, contratado como promotor técnico abocado a las ventas, ese fue el germen que despertó en Rodríguez la decisión de emprender.

En 1958 fundó Sinteplast, una empresa que 60 años después cuenta con tres plantas en Argentina, localizadas en Ezeiza, Córdoba y San Luis, y que se ha convertido en una multilatina con fábricas en Brasil, Bolivia, Paraguay y Uruguay. Conducida en la actualidad por sus hijos (Miguel, Claudio, Rubén y Gabriel) y sus nietos, Sinteplast se mantiene como una empresa familiar con capitales 100% argentinos en la que se emplean más de 1.200 personas y se producen más de 4.000 artículos para sus líneas de pinturas Arquitectónica, Industrial, Automotor, a la que se suma la recientemente lanzada línea de productos para la Construcción, lo que marca un nuevo hito en la compañía. Claudio, actual director de Sinteplast, ingresó en 1976 y recordó: "En ese momento éramos 15 personas y hacíamos 10 mil litros promedio por mes, hoy el grupo está haciendo en el orden de los seis millones y medio de litros por mes".

Dejá tu comentario