El Titicaca a través de la isla del Sol

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Cuenta la leyenda escrita por Garcilaso de la Vega que el gran Imperio Inca surgió desde adentro del lago Titicaca, cuando el inca Manco Capac y su hermana y esposa, Mama Ocllo, salieron de sus aguas. Su padre, el Sol, les había encomendado la tarea de crear un reino, meta que cumplieron al llegar a Cuzco para fundar el Tahuantinsuyo, como se denominaba el Imperio Incaico. El Titicaca también es considerado como fuente de otras culturas anteriores a los incas, tal como la Tiwanakota.

Titi significa puma, y caca, piedra, en quechua, debido a una gigantesca roca sagrada que posee el lago. La vista aérea del lago también sugiere la silueta de un puma andino. La división política indica que el 56% de los 8.500 kilómetros cuadrados del lago corresponde a Perú, pero que la parte más atractiva para el turismo se encuentra en el lado de Bolivia, donde se puede visitar la ciudad costera de Copacabana (ver aparte) y, desde allí, navegar hasta la bellísima isla del Sol. Ambos sitios conforman uno de los circuitos más bellos y sorprendentes que se pueden realizar en esa zona de los Andes.

Paseo por el lago

La mayoría de los turistas suele realizar una excursión de un día a la pequeña isla del Sol, que posee 9,6 km de largo y 4,8 km de ancho, y puede recorrerse de punta a punta en aproximadamente 3 horas. El catamarán que parte de la playa de Copacabana tiene paradas en el norte y en el sur de la isla, por lo que lo habitual es bajar en el norte, y caminar hasta el puerto del sur para regresar a Copacabana. Pero para disfrutar por completo la isla del Sol lo ideal es hospedarse al menos una noche allí, ya que presenciar el atardecer y el amanecer es una de las mejores actividades que se pueden hacer en esa parte del Titicaca.

La zona sur de la isla tiene varias opciones de hospedaje ubicados en las partes más altas de ese pequeño pedazo de tierra. Para llegar hay que subir empinadas escalinatas y las vistas desde la cima son impactantes. En la parte más alta se pueden ver ambas costas a la vez.

A su vez, el extremo norte es más bajo y más accesible, también con varias opciones para pasar la noche y para comer. En esta parte de la isla se encuentran los sitios históricos más importantes, incluyendo la Roca Sagrada y la Mesa Ritual.

Para aquellos que se lanzan a recorrer la isla a pie es recomendable que utilicen un mapa con los senderos y los sitios históricos. El camino principal recorre el territorio de punta a punta, como una columna vertebral, pero es conveniente identificar bien las bajadas a las playas para evitar caminar de más. A su vez, hay que tener en cuenta que con la altura a la que se encuentra el lago se notará la ausencia de oxígeno, y el apunamiento es un factor para tener en cuenta. Masticar hojas o algún caramelo de coca siempre es una ayuda para los caminantes. El pueblo con mayor número de habitantes en la isla es Challapampa, en las orillas del extremo norte, con playas de arena blanca y agua turquesa. A la vista el sitio parece ubicarse en el mar Caribe, pero la temperatura del agua es mucho más baja.

Uno de los puntos más interesantes de la isla es el Templo del Sol o Chinkana, un complejo de laberínticas ruinas incas. Según la leyenda, desde la Roca de los Orígenes salieron Manco Capac y Mama Ocllo a fundar la ciudad del Cuzco. A su vez, subiendo las escalinatas de Yumani se llega a la parte alta de la isla, donde existe una fuente de agua y se obtienen vistas espectaculares del lago Titicaca.

Sobre el lago también se encuentra la Isla de la Luna o Coati, a 8 kilómetros de la isla del Sol. Para visitarla existen dos opciones: un ferry desde Copacabana u otro desde la misma isla del Sol. Coati es una comunidad organizada, donde las familias desarrollan actividades de turismo, agricultura, pastoreo y venta de artesanías. Aquí se encuentra el Palacio de las Vírgenes Iñaq Uyu o Casa de las Escogidas Vírgenes del Sol, donde las jóvenes que eran elegidas aprendían varios oficios.

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