El trauma por el copamiento del Capitolio

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Nueva York - El 6 de enero de 2020, el día en que se produjo el copamiento violento del Congreso de EE.UU., por parte de una turba trumpista, Facebook registró un notable aumento de las publicaciones que incitaban a la violencia.

Horas después del asalto, que provocó varias muertes y decenas de heridos, Mike Schroepfer, director de Tecnología de Facebook, hizo un llamamiento interno. “Aguanten todos”, escribió. “Facebook debería permitir una discusión pacífica sobre los disturbios, pero no los llamados a la violencia”.

Su publicación recibió respuestas mordaces de los empleados que culparon a la empresa por lo que estaba sucediendo. “Estoy luchando por hacer coincidir mis valores con mi empleo”, escribió un empleado en un comentario. “Vine acá con la esperanza de lograr un cambio y mejorar la sociedad, pero todo lo que he visto es atrofia y abdicación de las responsabilidades”, agregó un fuente de la red social, cuya identidad fue mantenida en secreto.

Ese y otros comentarios fueron tomados como un abierto desafío al papel de Facebook, cuyos empleados consideraban que la compañía solo instigaba la polarización violenta y alentaba la difusión de información -en su mayoría de los casos errónea- a pesar de las promesas de sus directivos de controlar lo que se publicaba.

Los comentarios se encuentran en miles de páginas de los documentos internos de Facebook que dieron a conocer ayer varios medios en EE.UU.

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