En ausencia, Kirchner lanzado por espacio K

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Sin demoras, a puro grito, el Movimiento Evita (M-E), el grupo de piqueteros K que ostenta la mayor presencia en la gestión oficial, lanzó anteayer a través de un Cabildo Abierto la candidatura presidencial de Néstor Kirchner para las elecciones de 2011.

Tal como este diario lo anticipó la semana pasada, el M-E que comandan Emilio Pérsico y Fernando «Chino» Navarro montaron una asamblea callejera en la Plaza del Congreso para proponer, a más de dos años de que termine el mandato de Cristina de Kirchner, al patagónico como candidato.

En simultáneo, para no dejar casilleros vacíos, los Evita también expresaron que jugarán «a muerte» con Daniel Scioli en la provincia de Buenos Aires. Allí, el M-E también tiene legisladores provinciales y funcionarios, entre otros Binstock, ex secretario de Derechos Humanos y desde enero pasado, subsecretario de Políticas Territoriales.

La cita del grupo, donde también estuvieron referentes de La Cámpora -cuya jefatura está a cargo de Andrés «Cuervo» Larroque- y de Peronismo Militante, que conduce Héctor «Gallego» Fernández, entre otras organizaciones, reunió a unos 1.500 militantes.

Seguirá, con el neto perfil peronista territorial, con un acto el 17 de octubre en Entre Ríos y luego un campamento con 3.000 dirigentes juveniles de la JP Evita en Rosario. En todos lados, y sin eufemismos, los Evita levantan la postulación de Kirchner para 2011

Especulación

El patagónico, sin embargo, no dice nada pero tampoco manda a callar. Se especuló con que podría aparecer en el encuentro del sábado pero no ocurrió. Quizá demasiada gente en un lugar demasiado expuesto. No son, para Kirchner, tiempos para andar por la calle.

«No lo confirmo como candidato, lo confirmo como presidente. No hay otro. Vinimos para transformar la Argentina y queda mucho por hacer», sostuvo Pérsico como si dos meses atrás, con el patagónico como principal candidato, el oficialismo no hubiera perdido una elección.

«No nos vamos a ir sólo porque lo quiera Clarín; nos vamos a ir si nos echa la gente», aseguró el dirigente que tiene en su archivo público haber amenazado con que si Kirchner perdía la elección de junio, en masa dejarían el Gobierno. Ocurrió lo primero; lo segundo no.

Por otro lado, los Evita piden asistencia para seguir pregonando las virtudes del kirchnerismo eternista y, en esa dirección, sostienen que las segundas y terceras líneas del Estado deben ser ocupadas por dirigentes políticos ligados al Gobierno.

«Basta del funcionariato que antes estuvo con Menem, luego con De la Rúa, más tarde con Duhalde y ahora se dicen kirchneristas, pero en cualquier momento empiezan a trabajar para Cobos», dicen en el M-E.

Con ese argumento, plantean que repartan cargos oficiales entre las organizaciones sociales, los movimientos de base vinculados al kirchnerismo y los gremios K para que le aporten «compromiso y política» a la gestión del Gobierno de Cristina de Kirchner.

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