Enoja a Londres un crimen en el que el Mosad dejó huellas

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Londres y Jerusalén - Gran Bretaña convocó al embajador de Israel y anunció ayer una investigación sobre la utilización de falsos pasaportes británicos en el asesinato de un jefe del grupo palestino Hamás en Dubái, por el que el Mosad es acusado, mientras el Estado hebreo trata de negar su implicación.

El embajador de Israel en Gran Bretaña será recibido hoy en el Foreign Office para discutir sobre la utilización de falsos pasaportes británicos en la muerte de Mahmud Al Mabhuh, el 20 de enero en un lujoso hotel de Dubái, indicó un vocero de la Cancillería británica. El palestino era considerado un importante suministrador de armas de la agrupación terrorista Hamás, y estaba supuestamente implicado en el homicidio de dos soldados israelíes.

Los medios de Jerusalén, así como ex dirigentes del Mosad, manifestaron su preocupación por los problemas que puede acarrear el crimen si se demuestra que siete presuntos miembros del comando que llevó a cabo la acción utilizaron nombres de israelíes con doble nacionalidad.

En ese sentido, el canciller israelí, Avigdor Lieberman, rechazó tajantemente la hipótesis de la implicación de su país y afirmó que «no hay ninguna razón para pensar que se trata del Mosad israelí y no de los servicios secretos de otros países haciendo estupideces». «Creo que Gran Bretaña reconoce que Israel es un país responsable y que nuestras actividades en materia de seguridad son realizadas en el marco de reglas muy claras y prudentes. No hay ninguna razón para estar inquietos», continuó.

Horas después de estas declaraciones, el primer ministro británico, Gordon Brown, prometió una «investigación exhaustiva» sobre el episodio, aunque pidió cautela. El mandatario indicó que se tiene que averiguar «lo que realmente ocurrió, cómo ocurrió y por qué ocurrió», y destacó que «es necesario que reunamos las pruebas antes de hacer declaraciones».

El Gobierno británico deberá investigar cómo se obtuvieron los nombres, los números de pasaporte y las fechas de nacimiento de seis de sus ciudadanos que vieron suplantadas sus identidades en los pasaportes utilizados por los supuestos asesinos de Al Mabhuh.

Lo único que no coincidía con el documento de sus auténticos propietarios eran las fotografías y las firmas. En total, son once las personas que cuentan con pedido de captura: seis británicos, tres irlandeses, un alemán y un francés.

El jefe de la Policía de Dubái, Dahi Jalfan, declaró el lunes que fueron cuatro los agentes que cometieron el asesinato, y que supuestamente estuvieron dirigidos por el que llevaba un pasaporte francés.

El jefe policial agregó que pudieron reconstruir los detalles gracias a las grabaciones de las cámaras de seguridad del hotel donde se alojaba Al Mabhuh, el Bustan Rotana, y del aeropuerto de Dubái.

De acuerdo con esos registros, los sospechosos se dividieron en cuatro grupos para vigilar a la víctima, mientras que un quinto equipo perpetró el delito, indicó Jalfan. Las filmaciones del aeropuerto mostraron a algunos de los supuestos miembros de la banda siguiendo al dirigente de Hamás desde el mismo momento en el que había llegado a Dubái.

Por estos errores, el diario israelí Haaretz (centroizquierda) pide directamente la renuncia del jefe del Mosad, Meir Dagan, reconocido partidario de acciones directas y de «operaciones de liquidación». «¿Una operación exitosa? Nada menos seguro», tituló el diario Yediot Aharonot, según el cual «los fallos se revelan cada vez más numerosos en esta operación inicialmente considerada un éxito».

El diario destaca asimismo que «quienes montaron esta operación no tomaron en cuenta la profesionalidad de la Policía de Dubái», que pudo identificar a los sospechosos al examinar las imágenes de la cámaras de vigilancia.

Agencias EFE, AFP, Reuters,

ANSA y DPA

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