ESE ESPÍA NO ES MÍO: MINISTROS DE MACRI SE ENFRENTAN POR LAS PINCHADURAS

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Tambalean miembros del gabinete porteño de Mauricio Macri, que ayer debió salir a explicar a través del ministro de Seguridad, Guillermo Montenegro, que nada tiene que ver con el ex agente policial que traficaba las pinchaduras a un familiar AMIA y al empresario Carlos Ávila. Fue después del allanamiento en oficinas de Montenegro al detectar el juez Norberto Oyarbide, que investiga el caso, que ese ex policía -que tuvo contratos en el Gobierno de la Ciudad- había cruzado llamados con el ex jefe de Policía porteño Jorge Palacios. El caso provoca la furia de Macri, quien no acaba de entender la lenta reacción de funcionarios de su gabinete ante las primeras denuncias, con lo cual terminan cargándolo con responsabilidades en una trama ajena a su gestión. El caso debilita al Gobierno ante la oposición, pero también enfrenta a sus ministros entre sí sobre quién fue el responsable de contratar a ese espía, algo que beneficia también a otros funcionarios macristas que pretenden desde hace rato apoderarse de los ministerios en crisis. (Ver pág. 15.)

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