El seleccionado de Francia ganó con total justicia el Mundial de Rusia 2018 y los festejos se extendieron a París, donde se vivió un domingo inolvidable. La final dejó, además, un momento notable. Fue cuando en medio de la coronación de Moscú una lluvia torrencial castigó el estadio. Rápidos, los "asesores" de Vladímir Putin se preocuparon de conseguir un paraguas para proteger a su líder. No tuvieron en cuenta que unos metros a la derecha, una dama se empapaba: era Kolinda Grabar-Kitaroviæ, la presidenta de Croacia. P. 26
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