Viene de Contratapa
- ámbito
- Edición Impresa
Góndolas vacías en súper de Berlín
un acuerdo con la empresa estadounidense Kellogg’s que, según medios alemanes, pedía un 30% por sus productos. Guerras de precios similares ocurren con otras marcas.
En algunas tiendas no se encuentran los productos de té y café de Jacobs Douwe Egberts. Los supermercados de bajo precio Aldi y Lidl ya no trabajan con Danone, el mayor productor de yogures.
Además, Edeka y Coca-Cola libran su propia batalla en los tribunales, donde el supermercado recurrió una sentencia reciente que reconocía los derechos del gigante de la bebida para detener su suministro en medio de la disputa.
“Falta comida, bebidas, incluso productos de higiene”, dice Leana Kring, de 24 años, frente a un supermercado en el bulevar Karl-Marx-Allee de Berlín. Esta escasez en los supermercados genera más presión a los consumidores alemanes, que se enfrentan a un invierno desalentador ante la alta inflación y la crisis de energía por el corte de los suministros rusos.
La economía de Alemania, normalmente motor del crecimiento europeo, se prevé que caiga en recesión este año.
Un portavoz de Rewe dijo a la AFP que los supermercados no quieren que los consumidores se vean “innecesariamente penalizados” durante “estos tiempos difíciles”.
Pero las cadenas de distribución aprovecharon la oportunidad para promover sus marcas blancas, cuya popularidad creció mientras los alemanes controlan más sus gastos.
Agencia AFP


Dejá tu comentario