Inauguración histórica

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La nueva sede de la Embajada del Uruguay en Argentina fue inaugurada por los presidentes Tabaré Vázquez y Mauricio Macri. En esa oportunidad, el mandatario uruguayo regaló a Macri una réplica del balón uruguayo con que se disputó el primer Mundial de Fútbol de 1930 (foto). La ceremonia contó además con la participación de los cancilleres de ambos países, Rodolfo Nin Novoa y Jorge Faurie, de los ministros de Economía y Finanzas, Danilo Astori, y de Turismo, Liliam Kechichián, y de los embajadores de Argentina y Uruguay, Mario Barletta y el propio Lescano.

"Esta casa de Uruguay sin dudas va a ser un lazo más de unión entre dos pueblos que se quieren y que comparten una profunda hermandad que no se encuentra en otra parte del mundo", afirmó Vázquez. "Somos hermanos, provenimos de la misma matriz histórica, tenemos los mismos pensamientos y sentimientos y hay estrechísimos lazos de amistad entre nuestros pueblos", enfatizó, el presidente, quien señaló que "actualmente hay más de 300 mil uruguayos viviendo en la Argentina". La nueva sede de la Embajada y del Consulado General del Uruguay en la Argentina está ubicada en la esquina de Arenales y Uruguay en el barrio de Recoleta. Se trata de un edificio de gran valor histórico, cultural, simbólico-social y arquitectónico inspirado en el estilo neoclásico francés de la primera década del siglo XX. Son casi 1500 m² organizados en seis plantas: una amplia área de acceso, cuatro pisos, un entrepiso y un subsuelo.

Con presencia desde 1890, el edificio fue en primera instancia la residencia particular de Andrés Llobet, un renombrado cirujano neurológico argentino fundador del Hospital Rawson. Hacia el año 1913, fue acondicionado con la intención de que funcionara como una residencia aristocrática de tres plantas y un subsuelo. En ese entonces desde su pasaje para carruajes -que se ubicaba en la actual planta de ingreso- podía vislumbrarse la luz cenital de una claraboya con vitreaux que iluminaba una señorial escalera revestida en alabastro, combinada con mármol verde alpe en los halles.

Posteriormente, sucesivas intervenciones fueron cambiando la configuración del espacio. Se fragmentaron los espacios con entrepisos y habitaciones y el pasaje para carruajes desapareció cuando la planta baja se transformó para albergar locales comerciales, dejando sólo sus vigas curvas como testimonio de lo que alguna vez existió. El siglo XXI encontró al edificio convertido en un Hotel Boutique. Su valor histórico, cultural, simbólico-social, arquitectónico y económico se fue recuperando y los espacios jerárquicos del edificio original fueron reconstituidos como tales y puestos en valor. La sede está operativa desde abril de 2018.

"El espíritu con el que se llevó a cabo su renovación fue mantener y resaltar el valor patrimonial, su estructura original y, a la vez, transformarlo en un espacio de trabajo y encuentro con la comunidad de uruguayos residentes en Argentina y de todos quienes deseen mantener una estrecha relación con Uruguay", explicó Lescano.

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