La ciudad y el cerro, la propuesta de Bariloche

Edición Impresa

En pocos lugares en el mundo las cuatro estaciones están tan marcadas por los colores como en Bariloche. Como lo haría un pintor con su paleta, así la naturaleza expresa el paso del tiempo. En primavera y verano, el azul del lago Nahuel Huapi, la amplia gama de verdes de los bosques y el tono multicolor de las flores silvestres relucen en las tardes despejadas. Cuando llega el otoño, en cambio, los álamos adquieren la tonalidad del sol y las lengas enrojecidas se entremezclan con los colores intensos de los árboles autóctonos.

Ya en invierno, el blanco despliega su inmenso poder y la silenciosa nieve transforma el paisaje en el Cerro Catedral, al que se llega desde Bariloche recorriendo la Avenida Bustillo hasta el kilómetro 8, de allí al Centro de Salmonicultura y, luego de pasar por Villa Catedral, se arriba a la base del cerro que se encuentra a 1.000 metros de altura.

El Catedral posee una altura de 2.388 m.s.n.m. y cuenta con unas 2.000 hectáreas de laderas esquiables con más de 70 pistas para todos los niveles y excelentes medios de elevación. Pero el cerro no es sólo para esquiadores. Entre las alternativas que se pueden realizar para aquellos que no disfrutan del esquí figuran: parapente, mountainbike, trekking, paseos en trineos, motos de nieve y fourtracks.

Diferentes recorridos

Los principiantes pueden dar sus primeros pasos en la nieve en las áreas de Plataforma 1200 y en la cota 1600 donde están los instructores. Se pueden tomar clases tanto particulares como colectivas. Los esquiadores que tienen asimilada la técnica ya saben qué recorrido realizar: ascienden hasta la superior de la Cuádruple Punta Nevada, para bajar por Copper Mountain o Barrilete, o bien por La Hoya hasta El Filo, donde la vista de una Cordillera de los Andes blanca y helada es imponente. Muy similar a la que tienen los peatones, que ascienden por el Cable Carril y la Combi Lynch, pasando por Punta Nevada hasta el Refugio Lynch, el parador más antiguo y elevado del Catedral. Las excursionses combinadas en cuatriciclos y motos de nieve, que parten del sector sur de la base, dan una oportunidad única para disfrutar del bosque nevado y una vista espectacular desde la base.

La práctica del esquí se encuentra asociada a la buena gastronomía. En este rubro la oferta es variada: restoranes, confiterías y kioscos de montaña. En galerías y hoteles del cerro son frecuentes las exposiciones de arte, así como las muestras de artesanías regionales. Posee un shopping con patio de comidas, locales comerciales, restaurantes y juegos electrónicos. Existen clubes y negocios de alquiler y guardería de equipos de nieve (ropa, tablas, bastones y botas). Los mismos pueden ser alquilados por día, semana y temporada.

Dejá tu comentario