21 de enero 2011 - 00:00

La deslumbrante isla que fue el refugio del pirata Morgan

Recorriendo la costanera a partir del centro de la ciudad se pueden ir visitando algunas de las 40 playas de la isla.
Recorriendo la costanera a partir del centro de la ciudad se pueden ir visitando algunas de las 40 playas de la isla.
En los tiempos que la violencia interna (la guerrilla, los contras, los narcos, el ejército) hacía poco aconsejable a los turistas viajar a Colombia, había un lugar que era un remanso de paz para los colombianos: el archipiélago de San Andrés, Providencia y Santa Catalina. Y ahora la «seguridad democrática» abrió el bello territorio de toda Colombia al turismo internacional, haciéndolo crecer exponencialmente, a lo que ayudó la guía Lonely Planet colocando a ese país en el Top Ten Mundial del Turismo en 2006. Más allá de esto, e incrementada por las nuevas perspectivas, la isla de San Andrés sigue siendo un destino principal, y tiene atributos de sobra para que así sea.

Playas extraordinarias de arenas blancas, aguas de siete tonos de azul, acuarios naturales, delicioso clima caribeño, aves, flores, peces al por mayor, sorprendentes atractivos naturales como el Hoyo soplador, lo que ha hecho que la UNESCO lo declare Reserva Mundial de la Biosfera. Y para el turismo, hoteles y resorts de todos los niveles, muchos de ellos all inclusive, atractiva arquitectura isleña tradicional, centros comerciales, calles de negocios de marcas internacionales y, esto es clave, la condición de puerto libre. No por nada los raizales (así se llama a los sanandreseanos de nacimiento) usan como lema de sus islas «el paraíso turístico».

San Andrés fue avistada por Colón en su cuarto viaje a América, invadida por ingleses y holandeses, poblada de esclavos para la producción y exportación de algodón, lugar de refugio del pirata sir Henry Morgan, recuperada por España, liberada por un francés para entregarla a Simón Bolívar; desde hace 180 años se iza allí la bandera de Colombia por más que, por estar frente a Nicaragua, el presidente Daniel Ortega reclamase esas islas para su país, pero la Corte Internacional de Justicia de La Haya determinó que ese es una archipiélago colombiano.

Atractivos

Las corrientes inmigratorias, españoles, puritanos y piratas ingleses, esclavos africanos, colonos holandeses, comerciantes árabes, grupos latinoamericanos y antillanos han forjado una sociedad integrada y cordial que en su mayoría habla español e inglés. Es un gran destino de playa, sol y mar pero, además de poder solearse, nadar, bucear y descansar, ofrece numerosos atractivos suplementarios y lugares de ecoturismo, etnoturismo y de entretenimiento para visitar. Veamos algunos:

  • El hoyo soplador, en el sur, es un túnel que abrieron las olas durante siglos en la base de la isla hasta lograr una chimenea de salida por donde arroja chorros de agua de mar altísimos y espectaculares.

  • Más de 40 playas, algunas casi vírgenes, que pueden tener oleaje fuerte o aguas calmas. Conozca el islote Johnny Cay.

  • En Rose Cay, un acuario natural, se hace snorkel entre peces, pero lo bueno es cuando se van los contingentes turísticos, aparecen docenas de mantarrayas y se pude nadar entre ellas.

  • La cueva de Morgan: conjunto de cuevas subterráneas repletas de estalactitas y estalagmitas.

  • Islote Albuquerque, el elegido de los pescadores.

  • El barrio de San Luis, donde viven los lugareños.

  • Hay tres grandes discotecas: Blue deep, Extasis y Macondo.


  • Para un tour de la isla está el «trencito» (un tractor con varios vagones), alquilar un carrito de golf, pactar un viaje con un taxi o subir al bus urbano.
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