“La detección precoz es la clave para curar el cáncer de pulmón”

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LO AFIRMA SEBASTIÁN DEDRANCHI, JEFE DE DEPARTAMENTO DE SEGURIDAD DEL PACIENTE EN HOSPITAL FUNDACIÓN FAVALORO - “Al menos el 60% de los casos se descubre en una etapa avanzada de la enfermedad, cuando las opciones de tratamiento son menos efectivas” asegur



Periodista: ¿El cáncer de pulmón es la enfermedad maligna que más muertes ocasiona en el mundo?

Sebastián Defranchi: Así es. No es el cáncer de mayor prevalencia, pero es el que más muertes ocasiona.  

¿Cuáles son las claves para tratar el cáncer de pulmón?

S.D.: Son tres ejes. El primero es la prevención, otro es la detección precoz y el último, el tratamiento. La prevención tiene que ver con el tabaco. Fumar aumenta muchísimo el riesgo de padecer esta enfermedad. En hombres, el 90% del cáncer de pulmón se puede atribuir al cigarrillo, en mujeres, alrededor del 85%. En la prevención hay muchísimo por hacer. Además tiene un impacto económico importante. Es mucho mejor prevenir que tratar una enfermedad que puede ser costosísima, no sólo para el paciente sino para todo el sistema de salud. Una vez que el paciente estuvo expuesto al factor de riesgo se puede trabajar en la detección precoz. Y esto merece un párrafo aparte.

¿Por qué?

S.D.: De esto se está hablando hace pocos años y es clave. En el año 2011 se publicó un estudio muy importante a nivel mundial que costó millones de dólares. A un grupo muy grande de personas que habían fumado mucho se les hizo una tomografía computada de baja dosis. Se trata de pasar a un paciente por el tomógrafo y exponerlo a una cantidad mínima de rayos, aunque suficientes para visualizar el estado de los pulmones. Se encontró que al hacer esto se disminuía la mortalidad por cáncer de pulmón en un 20%. Básicamente porque los tumores eran descubiertos de manera temprana. Y si el cáncer de pulmón es detectado precozmente, se puede tratar con técnicas quirúrgicas mucho más modernas y efectivas.

¿El principal problema que tiene el cáncer de pulmón es que cuando no se detecta a tiempo?

S.D.: Sí. Al menos el 60% de los casos se descubre en una etapa avanzada de la enfermedad, cuando las opciones de tratamiento son menos efectivas.

¿Por qué motivo es complicado detectarlo en forma temprana?

S.D.: Porque el cáncer de pulmón es asintomático. Presenta síntomas cuando está avanzado. Ese es uno de nuestros objetivos como equipo de trabajo: crear conciencia para detectar el cáncer en un estadio temprano. El avance que han proporcionado los nuevos tratamientos para enfermedad avanzada son enormes, pero ninguno ha logrado si quiera estar cerca del 20% de reducción en mortalidad qué ha demostrado la detección precoz.

¿Cómo sería el abc para la detección precoz?

S.D.: A un paciente de entre 55 de 80 años que fuma una cantidad de cigarrillos determinada por día se le ofrece hacer una vez al año una tomografía computada de baja dosis. En los casos que encontramos lesiones sospechosas, le hacemos un seguimiento de cerca. En algunos casos hay que operar y hacer una biopsia de la lesión sospechosa que se detectó. Lo interesante de la tomografía computada de baja dosis es que no es un estudio invasivo. La dosis de rayos que se administra es el equivalente a unas 10 o 15 radiografías de tórax, pero ofrece una visualización mucho detallada de los pulmones. La contrapartida es que muchas veces se detectan nódulos benignos y esto puede generar ansiedad e intranquilidad en el paciente. Por esto la importancia de realizar este estudio con un grupo médico que ofrezca el seguimiento y soporte necesario.

¿Es difícil crear conciencia?

S.D.: Es muy difícil. En nuestro caso estamos haciendo un trabajo muy fuerte y exhaustivo en la comunicación. También es clave hacer equipo con médicos de especialidades clínicas como neumonólogos o médicos de atención primaria, que son los que primero tienen contacto con el paciente que fuma.

El tercer eje es el tratamiento

S.D.: Sí. Y aquí hay algunas cuestiones modernas como la cirugía mini invasiva. En este tipo de cirugía se llama videotoracoscopía. Cada vez son más pacientes lo que se pueden tratar de esta manera. El beneficio es que sufren menos dolor y se recuperan más pronto. El promedio de internación de un paciente que se hacía una lobectomía pulmonar hace 10 años era de 7 días. Hoy se redujo a tres o cuatro días.

¿Y las opciones para aquellos casos en que no se detectan en forma precoz?

S.D.: La mayor parte de los pacientes se detectan en estadios tardíos y no se pueden tratar con cirugía. Entonces las opciones son otras. Hay tratamientos muy modernos pero no tienen los resultados que tiene la cirugía, y probablemente no lo vayan a tener en el corto plazo.

¿Como cuáles?

S.D.: La quimioterapia es el tratamiento habitual de la enfermedad avanzada. La inmunoterapia es otro tratamiento muy moderno del cáncer de pulmón en etapa avanzada que por primera vez en más de 30 años ha demostrado que se puede mejorar la expectativa de vida de estos pacientes.

¿La sobrevida y la calidad de vida van de la mano?

S.D.: Ahora hay mayor conciencia de algo que se llama costo-efectividad. Nosotros podemos saber que estamos aumentando la cantidad de años de sobrevida de un paciente con tal o cual intervención, pero actualmente también estamos analizando cómo es la calidad de vida para el paciente durante este período. En la ecuación también se toma en cuenta el costo que tiene el tratamiento y si ese costo justifica la calidad de vida que ofrece.

¿Y la terapia dirigida?

S.D.: Con la terapia dirigida es necesario estudiar si hay mutaciones específicas en el tumor. De encontrarse estas mutaciones, hay fármacos que intervienen justo en ese punto de alteración y así es posible lograr que disminuya o se detenga el crecimiento del tumor. El problema es que pasado un tiempo, el tumor se hace resistente a la medicación y hace falta cambiar por otra terapia dirigida diferente. El objetivo es convertir a la enfermedad en crónica y tratarla a largo plazo.

¿Todos los pacientes tienen la posibilidad de acceder a una terapia dirigida?

S.D.: Para recibir la terapia dirigida, tienen que existir mutaciones celulares específicas y esto ocurre en el 15 a 20% de los pacientes con cáncer de pulmón. A medida que vamos encontrando más alteraciones moleculares, se empieza a ampliar el espectro de pacientes que se pueden tratar con terapia dirigida.

¿Cuáles son los principales avances que aún pueden lograrse en el corto tiempo?

S.D.: Creo que la minería de datos, la inteligencia artificial y la biotecnología son disciplinas que generarán grandes cambios en la medicina en los próximos años. En todo este campo deberían invertirse más recursos porque el potencial impacto es exponencial. Es una gran oportunidad para explorar al respecto. Algunos lugares del mundo están bastante avanzados en el tema. En la Argentina aún tenemos mucho por hacer.

¿Los efectos del tabaco desaparecen en algún momento del organismo?

S.D.: Hay efectos del tabaco que no desaparecen nunca. El tejido pulmonar perdido no se recupera ni se regenera.

Entrevista Leandro Ferreyra

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