“La resiliencia es una herramienta perfecta para momentos de austeridad”

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• EL GOBIERNO PORTEÑO PRESENTARÁ "BUENOS AIRES RESILIENTE", UNA INICIATIVA IMPULSADA POR LA FUNDACIÓN ROCKEFELLER
Eugene Zapata es director para América Latina y el Caribe del programa 100 Ciudades Resilientes.

Esta semana, el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires presentará "Buenos Aires Resiliente" una estrategia que propone un conjunto de soluciones para enfrentar los desafíos generados por la globalización, la urbanización y el cambio climático, y sus impactos a nivel social y económico. El documento fue elaborado con el apoyo de la red internacional 100 Ciudades Resilientes, impulsada por la Fundación Rockefeller.

Periodista: ¿Qué es una estrategia de resiliencia? ¿Cómo define la resiliencia urbana?

Eugene Zapata: 100 Resilient Cities define la resiliencia urbana como la capacidad de sobrevivir, adaptarse y crecer de individuos, comunidades, instituciones y sistemas dentro de una ciudad, sin importar los tipos de impactos y tensiones que experimenten. Los impactos generalmente se consideran desastres de evento único, como incendios, terremotos o inundaciones. Las tensiones son factores que presionan a una ciudad de manera recurrente o diaria, como la escasez crónica de alimentos y agua, un sistema de transporte insuficiente, violencia endémica o desempleo creciente. La resiliencia de la ciudad apunta a fortalecer a la urbe y a sus habitantes, tanto en los tiempos favorables como en los desfavorables, para el beneficio de todos sus ciudadanos, especialmente a las personas de menos recursos y más vulnerables.

Para desarrollar una Estrategia de Resiliencia, el programa apoya a sus ciudades miembro durante un periodo de 6 a 9 meses para elaborar una hoja de ruta que involucra a una amplia gama de partes interesadas, identificando las vulnerabilidades y riesgos únicos a esa ciudad y las soluciones para hacerles frente. El objetivo principal es desencadenar acción, inversión y apoyo dentro del gobierno de la ciudad y de grupos externos, para superar esas debilidades y lograr que la ciudad se haga más fuerte. La estrategia de resiliencia es un documento vivo que se ajustará continuamente a medida que la ciudad cambia y se identifiquen nuevos retos.

P.: ¿Cuál es la coyuntura en la Argentina en materia de resiliencia?

E.Z.: Argentina es uno de los pocos países en donde nuestro programa tiene más de una ciudad miembro. Trabajamos con la Intendencia de Santa Fe y con la Ciudad Autónoma de Buenos Aires En Santa Fe, publicamos la Estrategia de Resiliencia en 2017 y ya se está avanzando satisfactoriamente en la implementación de proyectos concretos. En Buenos Aires presentaremos la Estrategia esta semana. Hemos tenido conversaciones con el Gobierno de la Nación con quienes hay interés para desarrollar acciones de resiliencia urbana más allá de estas dos ciudades.

P.: En el caso de Buenos Aires, ¿Cuáles son las temáticas más importantes que se identificaron?

E.Z.: En la ciudad de Buenos Aires se identificaron 5 ejes prioritarios: 1) diversidad, género y convivencia; 2) integración social y urbana; 3) ambiente y sustentabilidad; 4) seguridad y gestión de riesgos y 5) innovación talento y oportunidades.

P.: ¿Puede mencionar ejemplos de las principales iniciativas que se implementarán?

E.Z.: Cada eje de la Estrategia incluye programas y proyectos concretos. La Estrategia de Buenos Aires cuenta 60 iniciativas. Por ejemplo, aquellas que contribuyen a la construcción de resiliencia económica apuntan a preparar a la sociedad para enfrentar el empleo en el futuro, el desarrollo del capital emprendedor, la generación de talento y el fomento de la innovación. Otro ejemplo es la construcción de puentes entre el mercado de trabajo y el sistema educativo, incorporando nuevas metodologías de enseñanza y aprendizaje, así como impulsar nuevos perfiles productivos para la ciudad. También se trabaja con el sector privado, la academia y la sociedad civil en reducir brechas y alcanzar la equidad de género en el mercado laboral, así como potenciar la diversidad para responder de forma adecuada y constructiva a la migración. Y así podríamos dar ejemplos en cada eje de la Estrategia, ya que se incluyen proyectos tan variados como cubiertas verdes para edificios públicos y privados, iniciativas que fomenten la movilidad eléctrica, desarrollo urbano frente al río, urbanismo táctico en espacio público, planes de resiliencia hidráulica, entre otros.

P.: ¿Hay alguna otra ciudad de la red que haya enfrentado y resuelto problemáticas similares a Buenos Aires?

E.Z.: Buenos Aires apuesta a renovar su planta productiva y crear empleos del futuro. Quito, Ecuador también trabaja en nuevas economías. La relación de Buenos Aires con el río se encuentra en otros lados de forma similar. Así, vemos que Santiago de los Caballeros en República Dominicana desea restablecer su relación con el río Yaque, o Montevideo con el arroyo Pantanoso. Aunque cada ciudad tiene especificidades propias, es común que se encuentren temas recurrentes en donde las ciudades aprenden unas de otras.

P.: ¿Cómo se financiará el plan de acción? ¿Tiene un costo para el Gobierno de la Ciudad?

E.Z.: En primer lugar, no todos los ejercicios de creación de resiliencia son costosos. Promover la cohesión de la comunidad, reformar las normas y las instituciones gubernamentales, mejorar los códigos de construcción, etc. no tiene que costar mucho dinero, pero puede hacer una diferencia significativa en la construcción de una ciudad. En segundo lugar, trabajando en todos los sectores del gobierno, el director de resiliencia puede hacer que el gobierno sea más eficiente, liberando recursos para otros proyectos. Por último, nuestra plataforma de socios ayuda también en la implementación. En última instancia, ofreceremos a las ciudades varias formas de soporte, desde productos financieros innovadores hasta herramientas de análisis de riesgo y conectar las ciudades con los recursos que necesitan.

Las inversiones iniciales para tomar las medidas necesarias, pueden en ocasiones tener un costo elevado y es común que los gobiernos no tengan recursos suficientes. Sin embargo, la capacidad de recuperación ofrece una forma de maximizar el beneficio del costo, permitiendo que los gobiernos gasten en sus fondos de la mejor manera posible, lo cual es importante en un momento de austeridad fiscal y recortes presupuestarios. Al trabajar en todos los sectores del gobierno, una parte importante del trabajo de un jefe de resiliencia será garantizar que las ciudades aprovechen al máximo todo lo que tienen y lo que hacen, y que cada proyecto o iniciativa que involucre el gobierno tenga más de un beneficio. De esa manera, se pueden lograr muchos objetivos con un proyecto, ahorrando tiempo, dinero y esfuerzo en el proceso. En otras palabras, un jefe de resiliencia es una herramienta perfecta para una era de austeridad.

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