Las playas de los ríos atraen cada vez más

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Cuando se piensa en playas, suele surgir primero la idea de un viaje hacia el mar. Pero esta tendencia está cambiando entre los porteños, en la medida en que cada vez más viajeros descubren las bondades de las costas de río en torno a la Ciudad de Buenos Aires. Gran variedad de destinos y paisajes, cercanía y pluralidad de actividades son las ventajas que dan las escapadas playeras a sitios del norte o del sur bonaerense, a diversas zonas del delta o a balnearios de Entre Ríos y Santa Fe.

Los ríos De la Plata, Paraná -en su curso medio e inferior y luego al desembocar en el famoso delta- y Uruguay son los que ostentan zonas con costas arenosas dignas de una escapada para disfrutar de un día de sol o también para aprovechar un fin de semana o incluso más días de descanso. Veamos algunas de las principales opciones turísticas de playa sobre ríos próximos al centro porteño.

BUENOS AIRES

La costa del Paraná sobre territorio bonaerense ofrece un puñado de pintorescas localidades en las cuales se mezcla la vida de típicos pueblos del interior con la frescura de balnearios sobre la costa. Campana, a 80 km del centro porteño, es la opción más cercana. Cuenta con la Reserva Natural Nacional Estricta Otamendi, sobre la orilla derecha del Paraná de las Palmas. Sobre este río y el canal Irigoyen se pueden hallar varios recreos con playas. Zárate también se encuentra muy cerca, cinco kilómetros más alejado que Campana, y posee un balneario municipal, clubes náuticos, campings, recreos y la isla Talavera. Siguiendo hacia el norte por la Ruta 9 se llega a Baradero, a 140 km de Buenos Aires, ubicado en el río homónino, que no es otra cosa que un delgado brazo del Paraná. Allí se instaló la primera colonia agrícola suiza del país y se puede disfrutar de bellas hosterías, casas de campo y chacras.

San Pedro, a 160 kilómetros de Buenos Aires, es tal vez el sitio más popular de este grupo de pueblos. Está delimitado por una zona de barrancas de singular belleza en las márgenes del Paraná y cuenta con varios balnearios y clubes costeros. Ramallo, a 200 km de la Capital, está recostado sobre la margen derecha del Paraná, que posee aquí su tramo más ancho y ofrece una serie de paseos, playas, campings, clubes y recreos en la zona costera. También se puede disfrutar de cascadas naturales junto al arroyo Las Hermanas y de la reserva Ecológica Municipal. A 230 kilómetros del centro de Buenos Aires se encuentra San Nicolás, que también es famosa por el santuario de la Virgen del Rosario de San Nicolás.

Acá cerca

Muy próximas a la Ciudad de Buenos Aires se pueden encontrar varias zonas costeras ubicadas en la zona del conurbano. Ocurre con estos sitios que si bien son aptos para los deportes náuticos, las aguas sufren una degradación similar a las de la Capital Federal. Aun así, el aire y la energía del Río de la Plata siempre se pueden disfrutar en las costas de Quilmes, a 20 kilómetros del centro, con clubes náuticos y paseos, así como en zona norte, en las localidades comprendidas entre Vicente López y San Isidro, así como en la costa de San Fernando, que ofrecen costaneras y paseos, con opciones para emprender deportes náuticos.

ENTRE RÍOS

Tradicionalmente a la provincia de Entre Ríos se la relaciona con termalismo. Lo que muchos desconocen es que este destino posee una oferta de playas y balnearios que están a la altura de los grandes referentes de este segmento. En los últimos años, Entre Ríos entendió que debía invertir en infraestructura y hoy es una alternativa cada vez más elegida por el turismo, sobre todo el que llega desde la Ciudad de Buenos Aires, atraído por la proximidad, rápidos accesos y una buena relación costo-beneficio. Las playas y balnearios yacen a orillas de las ciudades que las contemplan, apenas distanciadas de sus centros urbanos y en sus tantas islas dispersas en todo el territorio entrerriano. La gran mayoría están ubicados a la vera de los ríos Paraná, Uruguay y Gualeguay, además de riachos, arroyos y lagos.

Un gigante: el Paraná

Despuntan turísticamente, de norte a sur, los balnearios de La Paz, asomados tras soberbias barrancas; y las playas de Piedras Blancas. Igualmente atractivas resultan, hacia el centro-oeste, las propuestas de Villa Urquiza y Valle María, localidades concentradas en la oferta estival de agua, arena, espléndidas áreas arboladas e infraestructura de camping. Entre ellas aparecen la ciudad de Paraná y sus privilegios veraniegos esparcidos en la costanera baja, dos clubes privados, el parque Toma Vieja y el Thompson.

Ya girando en la zona de Diamante, las playas blancas se funden suavemente en múltiples tonalidades verdes, y pocos kilómetros más allá, en Victoria, los balnearios se adueñan de la majestuosa ribera, enfrentando a las islas y todo su atractivo. Otros lugares para visitar sobre el Paraná, con propuestas de sol y playa son: Hernandarias, Santa Elena y Villa Paranacito.

El Uruguay, con más presencia

Lo mejor llega de la mano del río Uruguay. Kilómetros de arenas limpias a la vera del mapa urbano de Colón; belleza natural en las playas de San José y su entorno apacible y silencioso; arenas tibias sombreadas por vegetación en el reconocido Banco Pelay de Concepción del Uruguay, y aguas claras preludiando la inmensidad blanca de la Isla Natural Cambacuá.

No deben omitirse tampoco las playas rocosas de Concordia, los particulares saltos de agua y la seguidilla de sauces que sumergiéndose en las orillas nominan a su playa más tradicional. También en Gualeguaychú las playas significan un excepcional atractivo respaldado por una compleja infraestructura de servicios. Tanto el balneario Ñandubaysal como las costas de arena mojadas por el río Gualeguaychú, integran esta propuesta estival.

Otro recomendado se sitúa en las playas del Lago Salto Grande, que domina el curso medio del río Uruguay. Pero Federación, con su costa irregular repleta de entradas y recovecos bajo suaves pendientes de césped; Santa Ana, privilegiada por su ubicación en torno a las aguas; y Chajarí, caracterizado por atractivas extensiones de arena y piedra, también se deben tener en cuenta al momento de decidirse por una de las tantas opciones que propone el Río Uruguay.

Un tapado: el Gualeguay

Una propuesta veraniega irresistible es la campamentista de Rosario del Tala, territorio entrerriano donde la cuenca del río Gualeguay y sus extensas playas penetran en la vegetación de montes naturales. Las costas tranquilas de Gualeguay y los balnearios de Villaguay conforman las alternativas con mejor infraestructura que las de Federal, Urdinarrain y Villaguay.

SANTA FE 

  • Rosario, siempre cerca

    Más allá de ser una ciudad cosmopolita, el río cumple un papel fundamental en Rosario, sobre todo durante los meses de verano. En las islas ubicadas en frente a la ciudad se pueden disfrutar de excitantes jornadas, entre reposeras, deportes playeros y refrescos en las confiterías. 

  • Casablanca: hombres y mujeres en trajes de baño almuerzan, toman sol, nadan y disfrutan de la vista paradisíaca de las islas rosarinas. 

  • Puerto Pirata: es un destino histórico paradisíaco, con todas las instalaciones necesarias, situado frente a uno de los extremos de Rosario. 

  • Isla Verde: cuenta con un parador, donde se reúnen cientos de jóvenes amantes de las noches de verano. Sus playas, calmas durante el día, se convierten al caer la tarde en lugares de concentración de personas en busca de tragos y buena música. 

  • Vladimir: extensa playa de arenas blancas. 

  • Balneario La Florida: además de pertenecer a la historia de la ciudad, La Florida se distingue por ser un balneario accesible para todos aquellos que busquen un espacio de tranquilidad a la vera del Paraná. Durante la temporada de verano, sus arenas se ven cubiertas de sombrillas y familias enteras se despliegan en la costa, hambrientas de aire libre. Desde el balneario se divisa el majestuoso puente Rosario Victoria, completando un panorama exclusivo. 


  • Rambla Cataluña I y II: un clásico, para saborear deliciosos tragos mientras se goza del Paraná.
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