Tesoro renovó 62% de Letes, pero pagó más tasa (5,47%)

Edición Impresa

El Gobierno colocó ayer Letras del Tesoro (Letes) en dólares por u$s 750 millones, a través de las cuales logró renovar el 61,7% de los vencimientos pautados por esta semana (u$s1.215 millones). El “dato de color” de esta licitación fue que el Palacio de Hacienda debió convalidar una tasa del 5,47% nominal anual, por encima del 5% de mínima que había anunciado inicialmente, lo que significó un incremento de casi 100 puntos básicos por encima de la que colocó hace dos semanas (4,5%).

Lo que ocurre es que los inversores se encuentran a la expectativa acerca de los vencimientos de deuda después del 10 de diciembre, cuando asuma el nuevo presidente, en caso de que no haya una reelección de Mauricio Macri, ya que se descuenta que hasta entonces no habrá riesgo de default. Pero además, los desembolsos del FMI cubren el pago de capital e intereses hasta 2020, de modo que el próximo gobierno deberá renegociar el acuerdo. Prueba de esta mayor incertidumbre es la fuerte caída que registran los bonos en dólares que se ubican en los tramos corto y medio de la curva, como el Bonar 2020 y 2024, que ofrecen tasas en torno del 15%, y del incremento registrado por el riesgo-país, que tocó niveles máximos en casi cinco años.

Federico Desprats, de Intervalores, explicó que “lo que se está viendo en el mercado es que los inversores prefieren apostar por títulos de plazos más cortos y ver el partido desde afuera”. “El riesgo viene más por un lado político que financiero y económico”, precisó. El analista consideró que no debería haber “un problema con los vencimientos de Letes porque son un instrumento de corta duración, de modo que las renovaciones no deberían tener complicaciones”. Pero alertó que habrá que seguir de cerca “la evolución del mercado cambiario y de la curva de deuda en dólares con vencimientos posteriores a las elecciones”, ya que la mayor volatilidad podría generar ciertos inconvenientes en medio del proceso electoral”.

Por su parte, Ruben Pasquali, de Fernández Laya Sociedad de Bolsa, consideró que “la licitación dejó cierto sabor agridulce, pero con un resultado que fue más positivo que negativo”. “Hay que destacar el porcentaje de renovación, que sigue ubicándose por encima del 46% estimado por el oficialismo en el programa financiero”, afirmó. Pero señaló que “el Gobierno tuvo que convalidar una fuerte suba en la tasa debido al riesgo político en torno de las elecciones presidenciales”. Pasquali estimó que “la licitación no fue mala, pero avisa que existe cierta preocupación dentro del mercado. Básicamente, esta operación anunció que no se sabe qué tasa va a tener que convalidar el Gobierno en las próximas licitaciones”. Y anticipó que “lo más probable es que los inversores continúen en modo de ‘wait and see’, un fenómeno típico de los períodos electorales”.

Se recibieron 5.074 órdenes de compra por un total de u$s1.023 millones, por lo cual se aplicó un factor de prorrateo del 68,18% para aquellas del Tramo Competitivo. Si bien la incertidumbre electoral genera una mayor desconfianza dentro de los inversores, estos instrumentos siguen siendo una alternativa atractiva para aquellos con una postura más conservadora. Son títulos con poca volatilidad, pero además, ofrecen tasas muy superiores a las de los plazos fijos en dólares. Pero el mayor nerviosismo actual está dejando a algunos jugadores, principalmente minoristas, fuera del mercado.

El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.

Temas

Dejá tu comentario