Los mercados, atentos a Cristina (y a Wall St.)

Edición Impresa

Octubre resultó otro mes excepcional para las inversiones bursátiles y financieras. Las acciones líderes ganaron un 13,8%, aunque sobresalieron los bancos, con subas de hasta un 49% (Hipotecario). También los bonos tuvieron resultados excepcionales, en particular los nominados en pesos: el Par subió un 26%, el cupón PBI un 19% y el Discount, más del 14% (siempre para las series nominadas en moneda local).

Las bajas tasas de interés en los Estados Unidos y la suba del precio de la soja impulsaron las cotizaciones locales durante la mayor parte de octubre. Sobre fines de mes, el fallecimiento de Néstor Kirchner y la perspectiva de mayor diálogo institucional generaron un rebote adicional de más del 10%, que se sintió particularmente en bonos, acciones bancarias y papeles vinculados a los servicios públicos.

Pero ahora arranca una nueva historia. Para muchos analistas, los precios de muchos activos ya están elevados, por lo que no descartan que algunos inversores aprovechen para tomar ganancias. Es cierto que los rendimientos de los bonos tanto en pesos como en dólares ajustaron mucho (el riesgo-país ya está cerca de los 500 puntos básicos), aunque todavía rinden bastante más del doble que la mayoría de los títulos latinoamericanos (por supuesto dejando afuera a Venezuela). Algo parecido sucede con las acciones, que en algunos casos (como el del Banco Galicia) duplica el valor en relación con fines de 2009.

Los inversores seguirán atentos a dos datos en este arranque de la semana y del mes. Desde el punto de vista internacional, hay gran expectativa por la reunión que este miércoles mantendrá la Reserva Federal norteamericana. El organismo que preside Ben Bernanke debe definir a cuánto llegará el estímulo para recuperar a una economía anémica. Se estima que la inyección de dólares podría superar el billón. Ante este escenario, los mercados vienen apostando a un mayor debilitamiento del dólar, lo que se refleja, además, en la fortaleza de commodities como la soja, el oro y, en menor medida, el petróleo.

Pero si este relajamiento monetario denominado QE2 (Quantitative Easing) resulta menor que lo esperado, puede producirse un importante cambio en la tendencia, es decir, una eventual suba del dólar que podría impactar negativamente en los precios de otros activos, revirtiendo el ciclo vigente desde septiembre.

Pero también habrá mucha expectativa por el regreso a la actividad de Cristina de Kirchner y cómo se rearma el Gobierno luego de la muerte del ex presidente. El grado de fortaleza de la Presidente y los nombres que apoyarán la gestión en los 13 meses que quedan por delante serán datos claves para los inversores y la forma en que continuarán o no apostando por una mayor recuperación de los activos locales.

Con el dólar, en cambio, la incertidumbre es mínima. Prácticamente se descuenta que el Banco Central continuará comprando para evitar una caída. No resultó un dato menor que prácticamente nadie salió a cubrirse con la compra de divisas ante el temblor político que se vivió desde el último miércoles.

Dejá tu comentario