18 de marzo 2011 - 00:00

Media legua de oro puro

Buenos Aires, Rosario y Córdoba son, cada una de ellas, varias ciudades en una y así pueden conocerlas quienes se adentren en los diferentes caminos que ofrece el mundo de la cultura, ya sea a través de la pintura, la música, la arquitectura y todo tipo de expresiones artísticas. Cuna de personajes virtuosos, estas tres urbes poseen además varios de los mejores museos del país y ofrecen circuitos cada vez mejor organizados para conocer desde sus calles, sus edificios y sus protagonistas todos los detalles de su historia.

La Plaza San Martín es uno de los puntos de partida del circuito cultural de 2.500 metros que lleva por la historia y el presente de esta ciudad.
La Plaza San Martín es uno de los puntos de partida del circuito cultural de 2.500 metros que lleva por la historia y el presente de esta ciudad.
Cuatro siglos de historia y un presente radiante justifican de sobra el apodo de La Docta que ha sabido ganarse Córdoba, ciudad que fue marcada a fuego por una tradición jesuita que aún sigue viva en el valor y el prestigio que poseen la universidad y la cultura en general.

La capital mediterránea ha decidido poner en valor su acervo cultural, ofreciendo circuitos por un casco histórico que ha sido totalmente reciclado con motivo del Bicentenario de la Revolución de Mayo de 1810 y por los museos de la ciudad, muchos de los cuales están integrados en la llamada Media Legua de Oro, un recorrido de 2.500 metros que lleva por la céntrica Plaza San Martín; el barrio Nueva Córdoba, y el Parque Sarmiento, diseñado por el arquitecto Carlos Thays.

El paseo Avenida Hipólito Yrigoyen funciona como eje de esta Media Legua de Oro. Arrancando desde la histórica Plaza San Martín se puede acceder al Teatro Real, de 1925, que fue remodelado en su 80º aniversario. El Teatro Libertador San Martín es otra de las joyas, al igual que el Paseo del Buen Pastor, donde fue creada un área de exposición de arte y compras. Antaño funcionó allí una cárcel de mujeres.

El circuito cultural continúa en el Museo Superior de Bellas Artes Evita y en el Palacio Ferreyra, de 1916, con su rica colección provincial de artes plástica y muestras permanentes de Fader y Pettoruti, entre otros.

Frente del Palacio Ferreyra se ubica el Museo Provincial de Bellas Artes Emilio Caraffa, destinado al arte contemporáneo, y caminando unos pocos metros se llega al Museo Provincial de Ciencias Naturales.

En el sur de la ciudad se encuentra la Ciudad de las Artes, un polo artístico y cultural. Luego también puede visitarse en Córdoba una extensa y completa red de sitios culturales y museos, entre los que se destacan el Cabildo, el Museo de Arte Religioso Juan de Tejeda, el Museo Histórico, el Colegio Montserrat, el Museo y Archivo Histórico del Banco de la Provincia de Córdoba, el Centro de Arte Contemporáneo Château Carreras, el Museo de Antropología, el Museo Histórico Provincial Marqués de Sobremonte, el Oratorio Obispo Mercadillo, el Museo de los Niños, la Cripta Jesuítica del Viejo Noviciado y el Museo Histórico de la Universidad Nacional de Córdoba.

A su vez, un punto nodal de la Córdoba histórica y cultural es La Manzana Jesuítica, ubicada en pleno centro y declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 2000. Con la llegada de los jesuitas en la última década del siglo XVI, Córdoba se convirtió en el corazón de esta orden religiosa. Hoy se conservan en perfecto estado, dentro de la Manzana, los edificios de la Capilla Doméstica, el Colegio Nacional de Montserrat, la Iglesia de la Compañía de Jesús, la antigua sede de la Universidad Nacional de Córdoba y la Residencia.

Dejá tu comentario