Medidas en sintonía y una agenda con desafíos

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Las terminales automotrices nucleadas en ADEFA reafirman su compromiso con toda la cadena de valor en llevar adelante trabajos y propuestas que permitan superar obstáculos y promover el desarrollo sectorial de manera sostenida y sustentable en el tiempo. Este proceso llevó al sector, hace más de un año, a sumarse en el fortalecimiento de estos principios trabajando con los equipos técnicos de los candidatos a presidente, entre los que se encontraba la Fundación Pensar.

Ese acercamiento,cuya meta fue enriquecer el debate y hallar soluciones a las problemáticas sectoriales, hoy se torna relevante puesto que, gran parte de los integrantes de la Fundación Pensar, lideran los equipos de trabajo, ministerios y secretarías del Gobierno que hace 100 días asumió la responsabilidad de dirigir el país. Varias de las medidas que se implementaron desde la asunción de las nuevas autoridades nacionales están en sintonía con la visión y objetivos que oportunamente se plantearon en el Estudio de Competitividad del sector. Este análisis sectorial, enriquecido con el aporte de los integrantes de la cadena de valor, indaga sobre las principales problemáticas y plantea, en etapas, propuestas superadoras en pos de la construcción de una industria sustentable y competitiva.

Estas etapas están definidas claramente. Un primer paso, atendiendo el corto plazo, se concentra en propuestas orientadas a eliminar algunas distorsiones generadas en los últimos años. En el mediano plazo y trazando un puente, el eje está en poner en marcha mecanismos para la mejora de la competitividad y, finalmente, pensando en el largo plazo, el objetivo es promover las bases para una industria sustentable en el tiempo capaz de participar de manera relevante a nivel global, más allá de las fronteras regionales.

Dado el perfil exportador de la industria automotriz, de las medidas implementadas hasta el momento se destacan, independientemente de la mejora del tipo de cambio, la baja de las retenciones y normalización de la operatoria de comercio exterior. También la modificación del impuesto interno, el cual permitió volver a producir los vehículos tope de gama del segmento mediano que el gravamen había dejado fuera de mercado.

A ello se suma la apertura de acceso al MULC tanto para el flujo operativo como para cubrir la deuda comercial, el bono para la cancelación de la deuda del sector y otras medidas que permitieron simplificar y mejorar los procesos, por ejemplo de homologación de los vehículos.

En esta nueva etapa se puso en marcha una agenda activa y varios desafíos. Hay que continuar avanzando en temas que permitan desarrollar y potenciar el perfil exportador de esta industria; consolidar la implementación de una nueva política automotriz del Mercosur que integre y desarrolle de manera equilibrada la actividad industrial en ambos países; además de buscar nuevos mercados y materializar un acuerdo comercial con Colombia, y buscar mecanismos para reducir el peso de los impuestos en las exportaciones.

Además, se debe avanzar en el diagrama de la ley de desarrollo del autopartismo y crear una fuente de abastecimiento de insumos para la producción que sea competitiva en términos globales.

En un contexto desafiante, con la contracción de los principales mercados de la región, estos mecanismos podrán ser la base de una política industrial de largo plazo pensando en la especialización y complementación inteligente, regional y competitiva, a nivel global que permitan avanzar a la industria automotriz a un nuevo estadio de desarrollo.

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