22 de diciembre 2011 - 00:00

Mercosur: Dilma “feliz” con suba de aranceles

«Uno de los efectos más perversos (de la crisis) es la práctica sistemática de una competencia que yo llamaría poco leal a través del dumping, del uso de la guerra cambiaria para tomar nuestros mercados», advirtió Dilma Rousseff.
«Uno de los efectos más perversos (de la crisis) es la práctica sistemática de una competencia que yo llamaría poco leal a través del dumping, del uso de la guerra cambiaria para tomar nuestros mercados», advirtió Dilma Rousseff.
Brasilia - La presidenta brasileña, Dilma Rousseff, celebró ayer el aumento de los aranceles a productos que llegan desde afuera del Mercosur, acordado durante el encuentro semestral del grupo, lo que permitirá contrarrestar lo que definió como una «avalancha» de importaciones industriales. «La decisión del Mercosur» de incrementar las tasas a «productos extra zona es una decisión corajuda, sabia y respeta las reglas de juego de la OMC (Organización Mundial del Comercio)», dijo.

«El objetivo es preservar los empleos dentro de la región» aseguró la mandataria durante un discurso pronunciado ayer en el Palacio del Planalto ante gobernadores y ministros. Renovó sus críticas a los países desarrollados por el modo que, según su parecer, intentan transferir los costos de la crisis económica global a los países en vías de desarrollo.

«Uno de lo efectos más perversos (de la crisis) es la práctica sistemática de una competencia que yo llamaría poco leal a través del dumping, del uso de la guerra cambiaria para tomar nuestros mercados», advirtió. «Los países desarrollados tienen sus industria de bienes manufacturados sin mercados y van a buscar mercados» a países que están en condiciones de «absorber sus productos», cuestionó.

Rousseff y sus colegas del Mercosur llegaron a un entendimiento por el cual elevarán provisoriamente el Arancel Externo Común (AEC), que podrá alcanzar el 35% del valor del producto importado extra zona. «Es fundamental que tengamos dos actitudes: primero la de defender e impulsar trabajo, trabajo y trabajo y la segunda, actuar con optimismo para superar las dificultades. Nuestro país está en condiciones de ir contra la corriente global», aseguró ayer la jefa de Estado.

El consenso logrado ayer en Uruguay refuerza la política de restricción importadora implementada por Brasilia este año cuando incrementó en un 30% los impuestos a los vehículos importados y aplicó medidas antidumping contra calzados chinos. Esas iniciativas brasileñas, que también adoptó un paquete respaldo a los exportadores de bienes industriales, fueron consideradas proteccionistas y cuestionadas por algunos gobiernos en la OMC.

Brasilia observa con preocupación el impacto que la inestabilidad internacional puede causar especialmente en su sector fabril, que mostró una caída meses atrás, lo cual impactó negativamente en el PIB. «Previsiones del área económica del Gobierno que no son divulgadas públicamente indican que habrá una expansión del 3,5%» en 2012, es decir el 1,5% debajo de la expectativa de la presidenta y el titular de Hacienda, Guido Mantega, informó ayer el diario Estado de San Pablo.

Para analistas del mercado 2012 mostrará una suba del orden del 3% en razón del estancamiento que afectó a la economía en los dos últimos trimestres de este año. En ese sentido LCA Consultora estima que el PBI no crecerá en el cuarto trimestre de 2011 afectando la reactivación en 2012 para cuando prevé un crecimiento del 3,1 % del PBI. En tanto la agencia de análisis económico Serasa Experian informó que la economía no creció en octubre frente a setiembre de este año, y mostró una evolución del 1,3% ante octubre de 2010.

Durante su discurso de ayer, en el que anunció inversiones por 2.000 millones en barrios pobres carentes de infraestructura, Dilma Rousseff no dio precisiones sobre cuál será la expansión del PBI en 2012. «Nuestro 2012 será mejor que 2011, esta es mi certeza» declaró Rousseff y auguró felices fiestas.

Agencia ANSA

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