Hugo y Pablo Moyano ayer, en el acto CGT en Plaza de Mayo.
Se forzó ayer Hugo Moyano a la moderación en el acto de la CGT en Plaza de Mayo. Que el Gobierno le confiase la seguridad de la concentración lo obligó a amortiguar argumentos, aunque no se privó de ser hiriente con el matrimonio Kirchner. Terminó de tomar distancia con el oficialismo y alardeó de tener los votos para hacerse reelegir en la CGT. La asistencia también fue moderada, alrededor de 40 mil movilizados en colectivos con vianda. Ni en el centro de la Capital ni en el resto del país se sintió mucho el paro. (Ver págs. 2 a 5.)
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