Navegando por los ríos más famosos del mundo

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El mundo se ve muy distinto si se lo observa desde el agua. La imagen de ciudades y puertos avistados desde una embarcación siempre ofrece algo que no es perceptible en tierra firme. Y no se trata sólo de una mirada nueva sobre sitios tal vez ya conocidos, sino también de la experiencia que transmite la propia navegación, en especial si se la desarrolla a través de la corriente de un río, de cursos de agua con tanta historia y vivencias como el Nilo, el Danubio o el misterioso Amazonas. Río arriba o río abajo, la aventura de los cruceros fluviales conecta con esta especial sensación de recorrer cientos de kilómetros e ir tocando los puertos más diversos. Historias milenarias circulan por el Nilo africano o el Mekong asiático. Genera un indescriptible y bucólico placer el paseo a lo largo del Duero o el Danubio. Las fuerzas de la naturaleza parecen concentradas en el infinito Amazonas y las de la cultura occidental se expresan en el Rin. Hay decenas de circuitos y también diversos tipos de embarcación, con presupuestos muy variados. En muchos casos la navegación es parte de un plan más extenso, como suele ocurrir dentro de Europa, o en otros, como es el caso del Nilo, el viaje se centra únicamente en el crucero por el río y en las ciudades que toca el recorrido. Ofrecemos aquí una reseña con algunos de los ríos más buscados como destino de viaje de placer o aventura. Un catálogo más extenso podría incluir míticos cursos de agua como el Yangtze, en China; el Po, en Italia; el Elba, en República Checa y Alemania; el Ródano, en Suiza y Francia; o el Guadalquivir en España.

Nilo

Un crucero por el Nilo es tal vez la mejor e incluso más práctica forma de adentrarse en Africa. Cuna de la civilización, a lo largo de este río y las fértiles tierras que irriga se concentra la fascinante historia del Antiguo Egipto. El Cairo, Luxor y Aswan son algunas de las ciudades puerto que se recorren en un viaje que realizan todo el año más de 200 cruceros y que suele extenderse entre 8 y 10 días a lo largo de 2000 kilómetros. La experiencia suele ser dividida en tramos. El que une Luxor con Aswan es el más codiciado por un público compuesto principalmente por turistas europeos y parejas de todas las edades. Con corriente a favor se demora tres días y con corriente en contra cuatro, recorriendo ruinas y zonas de gran riqueza arqueológica.

Dentro de El Cairo, el recorrido habitual lleva por el museo arqueológico que contiene la colección de Tutankamon, la mezquita del sultán Hassan o la de Mohamed Ali en la Citadella, bazares de Khan el Khalili, la iglesia de San Sergio y la sinagoga de Ben Ezra. Se accede luego a Guiza, con obvia visita a las pirámides de Keops, Kefrén y Micerino. Es muy común cubrir la distancia hasta Aswan en avión. Una vez allí, antes de embarcar en el crucero se visitan los templos de Ramses II y su esposa Nefertari. Se accede también a la Gran Represa y a la vieja represa, y los templos de Philae y Kom Ombo.

El camino lleva luego por Edfu hasta Luxor, donde se visita la Necrópolis de Tebas, el Valle de los Reyes, tumba de Tutankamon, el templo de Hatshepsut, Deir el Bahari, y el Coloso de Memnon. Allí también se visitan los templos de Luxor y Karnak, y la avenida de las Esfinges.

Un crucero entre Aswan y Luxor con sistema all inclusive y extensión de 8 días tiene un valor aproximado de u$s 800. Desde la Argentina se comercializa incluyendo pasajes de avión desde Buenos Aires y dos días en El Cairo con todas las conexiones a cerca de u$s 3.000. Un dato a tener en cuenta es que se requiere visa para ingresar a Egipto.

Volga

El río más largo de Europa conecta con la historia de Rusia y de los zares. Se organizan recorridos de hasta 12 días que vinculan río abajo Moscú con San Petersburgo. Es una de las mejores formas de conocer las dos principales ciudades rusas, sumando a la experiencia el contacto con el majestuoso Volga, entre faraónicos canales construidos en tiempos del comunismo y por historias que derivan inevitablemente en Iván el Terrible, en sitios como los poblados de Goritzy, Yaroslav, Uglich, Kizhi y Mandrogui, y los lagos Onega, Blanco y Ladoga.

Ya en Uglich, una de las primeras paradas al salir de Moscú, se accede a una de las bases del cruel gobernante ruso. Fundado en el siglo X, este poblado posee la iglesia de San Dimitri Ensangrentado, que conmemora el asesinato del hijo de Iván el Terrible. Más adelante se ubica Yaroslav, fundada en 1010 y con hermosas iglesias. Siguiendo camino, Goritsy, uno de los centros de peregrinación más importantes de la religión ortodoxa de Rusia, con hermosos templos en madera. Atravesando el lago Onega se encuentra Kizhi, con su museo de arquitectura de madera al aire libre, Patrimonio de la Humanidad según la Unesco, y más adelante Mandroga, aldea hecha en madera, la última parada antes de arribar a San Petersburgo, antigua capital conocida como la Venecia rusa.

La experiencia dura aproximadamente unos 12 días y dependiendo de la calidad del crucero puede variar desde los 1.400 a los 2.500 euros.

Amazonas

Son muchas las variantes para navegar el que para muchos es el río más extenso del mundo (no está definido si lo es el Nilo), con unos 6.800 kilómetros de longitud. La combinación entre el Amazonas y el río Negro es muy habitual y son varios los cruceros o barcos -de diverso tamaño y confort- que hacen el recorrido. El periplo más popular comienza en Manaos, la capital del estado brasileño de Amazonas, conocida mundialmente por su espectacular Teatro de la Ópera, patrimonio histórico de Brasil. Una vez en camino, hay variedad de escalas en puntos de la selva amazónica, con excursiones en embarcaciones más pequeñas que permiten una mejor exploración.

Un crucero habitual que incluya el Amazonas y el Río Negro dura unos 7 días, con excursiones en la región da Xiborena, navegación por la zona del Solimoes, hasta el lago Janauacá. El viaje lleva además hasta el río Pagodão, el archipiélago de las Anavilhanas, el segundo mayor de islas fluviales del mundo, a más de 1.600 kilómetros del océano. La navegación hasta el «Encuentro de las Aguas» es uno de los momentos más esperados por los turistas, para observar la perfecta línea que se forma entre las oscuras aguas del río Negro y las más claras del Solimoes. Imperdibles de este viaje son los avistajes al atardecer de la particular fauna local, así como presenciar la pesca de las temibles pirañas.

El costo aproximado de la excursión que combina durante siete días los ríos Amazonas y Negro es de entre u$s 1.200 y u$s 3.700, dependiendo el tipo de crucero y el servicio. Claro que hay cientos de maneras de navegar el Amazonas y están los aventureros que por módicos precios en reales van uniendo todos los tramos del río (muchos parten desde Tabatinga, en la frontera de Brasil con Colombia y Perú), durmiendo en precarias camas marineras en un viaje con mucho de aventura. En el otro extremo, en Manaos se alquilan yates con capacidad para 12 personas, habitaciones en suite, yacuzzi y sauna a u$s 3.700 por día.

Duero

Es uno de los paseos fluviales menos conocidos y lleva por una de las regiones más bellas de Europa, entre viñedos del norte de España y Portugal. Con salida en Porto, el recorrido vuelve a la ciudad portuguesa tras ocho días. El paseo también lleva por Castilla y León, por Valladolid, Soria, Zamora, Salamanca y Burgos, a través de castillos de la Edad Media. Sin dudas, el vino es protagonista de este crucero, ya que en esta región se produce uno de los mejores del mundo. Se encuentran tintos y rosados, y «Tinta del País» (Tempranillo) es el vino característico. Salidas desde Oporto, de ocho días cuestan desde 700 euros.

Rin

Es tal vez el más buscado por el turismo, ya que permite recorrer la Selva Negra alemana y ofrece vistas a impactantes castillos. Hay muchas versiones para este viaje, con variantes en las excursiones y visitas que se hacen en las paradas. Lo habitual es conectar Estrasburgo con Amsterdam, abarcando la zona más navegable de este curso de 1.300 kilómetros de longitud. Speyer, Worms y Mainz, tres ciudades de corte medieval, son parte del itinerario, así como Rudesheim, Bingen y Coblenza, ciudad considerada Patrimonio Mundial por la UNESCO. Los que han hecho este recorrido atentamente aseguran que puede divisarse un castillo cada dos kilómetros. Una vez atravesado la zona estrecha y veloz de Loreley Rock se accede a Bonn y luego a Colonia, la ciudad más grande a orillas del Rin. Luego se llega a Dusseldorf y la región del Ruhr. Finalmente, el Rin entra en los Países Bajos poco después de Emmerich, hasta derivar en Amsterdam.

La conexión entre Estrasburgo y Amsterdam, en ambos sentidos, cuesta en torno a los 700 euros en cruceros de entre seis y siete días.

Danubio

Hay gran variedad de cruceros sobre este curso de agua. Los más populares conectan río arriba Hungría con Alemania, por un circuito que incluye algunas de las principales ciudades de Europa oriental y central. El recorrido clásico tiene salida en Budapest e incluye los puertos de Esztergom, Bratislava y Viena. Desde allí se navega hacia Melk y Linz.

Son cientos los cruceros que hacen este recorrido, principalmente en los meses de más calor.

Unas 7 noches a bordo de una embarcación de lujo cuesta en torno a los 1.200 euros.

Mekong

El recorrido por el río Mekong a través de Vietnam y Camboya es uno de los más agrestes y exitantes de la lista de cruceros fluviales. Es, además, uno de los más económicos y más versátiles. Una versión de este viaje dura ocho días y parte desde la superpoblada ciudad de Ho Chi Minh y toca los puertos de Cai Be, con sus mercados flotantes, Sa Dee, Tan Chau; luego en Camboya se recorre la capital Phnom Pen, Kanpong Cham, ciudad con reminiscencia francesa, hasta el lago Tonle Sap, el más grande de agua dulce en el sudeste de Asia. Un crucero de ocho días cuesta a partir de los u$s 1.600.

Pablo Domini



Fuente: Tije Travel, Vanguard Marketing y datos propios.

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