Otro fracaso en Diputados

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Agustín Rossi siguió la escena escondido detrás de las cortinas y mirando el tablero. No bien se cumplieron los 30 minutos de rigor sin que la oposición pudiera reunir el quórum, ingresó al recinto y le exigió a Eduardo Fellner levantar la sesión. Así terminó el intento opositor ayer para derogar el DNU del Fondo de Desendeudamiento. La culpa esta vez fue exclusiva de ese sector: 13 opositores no llegaron a tiempo al recinto o directamente no concurrieron a la sesión, después de un día de furia que terminó con el bloque kirchnerista restando el número.

La más irritada fue Elisa Carrió, presente en el recinto desde el primer minuto: «El bloque de diputados nacionales de la Coalición Cívica afirma que a está claro que la voluntad del Poder Ejecutivo es que no funcione el Parlamento y entrar en un estado de excepción, lo que significa un golpe institucional y la violación de la garantía democrática de la Organización de Estados Americanos», dijo a través de un comunicado.

«Pero también es cierto que hay sectores de la oposición que por ingenuidad, irresponsabilidad o por un pacto explícito con el titular del bloque del Frente para la Victoria, Agustín Rossi, colaboran con el kirchnerismo, en especial aquellos que no llegaron en horario y lo hicieron más tarde de lo establecido después de que el presidente de la Cámara haya levantado la sesión, sostiene el bloque de la Coalición Cívica».

Carrió pidió ayer que se pasara lista de los ausentes en el recinto. Lo hizo justo cuando ingresaban Claudio Lozano y Liliana Parada, aunque ya era tarde. Otros como el mendocino demócrata Omar De Marchi o Cynthia Hotton tampoco fueron de la partida, aunque también hubo radicales que pegaron el faltazo.

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