Paisajes soberbios y todo el sabor gourmet

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La Rioja es un territorio impredecible. Cada rincón de su geografía esconde gemas que se revelan ante la mirada de quien se anime a descubrirlas. Tanto sus paisajes, pintados por la mano de la naturaleza, como sus sabores autóctonos, rescatados por los referentes de la cocina riojana, se despliegan en una carta gourmet que promete un viaje con los sentidos. Parque Nacional Talampaya, Barreal de Arauco, Laguna Brava, Quebrada del Cóndor y Famatina son las opciones del día.

Entrañas de Talampaya

Algunas de las delicias que resguarda La Rioja, tanto de su cocina como de sus paisajes, se condensan en la receta Entrañas rellenas de jamón crudo de conejo, sobre pan de campo grillado con mayonesa de berros. Con su estética de emplatado busca simular la altura imponente de los murallones de 150 metros que distinguen al Cañón de Talampaya, el principal circuito del Parque Nacional. Además, el jamón crudo de conejo es una especialidad de la provincia, primera productora nacional de esta carne alternativa.

El Parque Nacional Talampaya, una inmensidad de 215.000 hectáreas, cinceladas por la inclemencia del tiempo y del viento, está dividido en tres circuitos. El gran Cañón de Talampaya hasta Los Cajones es el paseo tradicional. Se puede recorrer en los miniómnibus o en un camión que tiene espacio para los pasajeros en el techo, al total descubierto.

El cañón Arco Iris es el recorrido más íntimo y promete una conexión exclusiva con el período Triásico. Abierto al público desde hace cuatro años, es un universo de infinitas tonalidades y demanda poco más de tres horas, en una combinación de caminata y camioneta. El trekking se realiza entre paredones multicolores que alcanzan los 90 metros de altura.

Tricornio de los Vientos del Señor

Este plato gourmet es un resumen de los mejores sabores riojanos: aceitunas, tomates secos y vino blanco. Es una pasta rellena, cuya masa está elaborada con aceitunas riojanas y coronada por el resto de los ingredientes de calidad que abundan en esta tierra pródiga en manjares. Esta receta está ligada a la zona de Arauco por dos motivos. Sus aceitunas, provenientes de Aimogasta -la cuna argentina de la olivicultura- son únicas, por ser una variedad autóctona: la Arauco. Ya sea rellena, de mesa o transformada en aceite de oliva, este fruto posiciona a La Rioja como la principal productora nacional, con fuerte presencia en los mercados externos.

Vientos del Señor es un complejo de servicios para la práctica de carrovelismo, que aprovecha el viento siempre constante del Barreal de Arauco, lo que lo convierte en la meca riojana de este tipo de deportes. En las cercanías, en el Valle de la Puerta, el Parque Eólico Arauco es

la nueva atracción. Los 12 molinos de viento, que ya están en funcionamiento, llaman la atención y son como un imán. Si bien no se puede ingresar al parque, estos titanes se pueden ver de cerca, desde la RN60.

Cazuela de cabrito de Los Llanos

El sur de La Rioja es conocido como la zona de Los Llanos y es donde está trazada la ruta de los caudillos, como Chacho Peñaloza, Facundo Quiroga y Felipe Varela. También es una región productora de calidad de ganado caprino, donde se está incursionando en la elaboración de derivados de la leche de cabra, como el dulce de leche y el queso. La Cazuela de cabrito perfumada en vino torrontés y comino riojano hace honor a esta producción destacada e invita a otros ingredientes de la provincia, para aumentar sus beneficios para el paladar. El Torrontés es la cepa emblema y casi un 50% de la superficie de viñedos está destinado a esta uva. Por su parte, la comunidad de Bañado Los Pantanos, en el departamento de Arauco, cultiva el mejor comino de la Argentina, distinguido por su fragancia y su tamaño. La cosecha anual alcanza los 40.000 kilos.

En esta porción sur, la Quebrada del Cóndor es el principal atractivo. Esta reserva natural protege a más de 150 ejemplares de estas aves en peligro de extinción. El puesto rural de Santa Cruz de la Sierra es el punto base para alcanzar la Quebrada. Aquí, una centenaria casa oficia de posada para los viajeros que eligen la magia de este sitio riojano. Desde este puesto sale una cabalgata hacia una saliente montañosa cercana al hogar de los dueños del lugar: los majestuosos cóndores que planean orondos el firmamento riojano. La cabalgata dura casi una hora y media hasta el Mirador de los Cóndores.

Costillas de cordero ahumadas

La preparación Costillas de cordero de Vinchina perfumadas con jarilla es una síntesis de la mejor combinación entre naturaleza y cocina. Vinchina es la puerta de entrada a la cordillera riojana y allí, por ser una zona de altura, abundan los corderos ya que esto permite un buen desarrollo del animal. La jarilla es un arbusto aromático que tapiza la provincia y es similar al tomillo, aunque su aroma es más intenso.

En este universo de aromas es recomendable visitar la reserva Laguna Brava. Este espejo de agua perdido en la montaña, a más de 4.000 metros de altura, es una reserva creada en 1980 para preservar las comunidades de vicuñas y guanacos. El camino, que conduce hacia el Paso Internacional Pircas Negras, es en sí mismo una atracción. Lomadas policromáticas acompañan la excursión y la laguna ovalada, custodiada por altos picos, está habitada por un centenar de flamencos que le dan vida a este paisaje inmóvil.

El postre

Para culminar el circuito, la sugerencia de la casa es: Membrillos en almíbar sobre mousse de castañas y garrapiñada de nuez, que se puede degustar en la zona de Famatina. Toda esta zona se destaca por la producción de nueces de excelencia, gracias a que en este punto del planeta confluyen las mejores condiciones climáticas para una óptima elaboración de tan preciado fruto: la escasa humedad, las bajas temperaturas y la altitud de entre 1.500 y 2.000 msnm.

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