Patrick Melrose, un abogado en conflicto con sus demonios

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"Patrick Melrose, narcisista, esquizoide, alcohólico suicida". Así se presenta el abogado que protagoniza esta miniserie que pone a Benedict Cumberbatch en el pináculo de su carrera actoral. Basada en las cinco novelas autoreferenciales que publicó el escritor Edward St Aubyn en 20 años (entre 1992 y 2012), Patrick Melrose se viste de tragicomedia para mostrar los intentos (en vano) de un aristócrata inglés por dejar de sobrevivir los días y pasar a vivir. Un relato crudo (con grandes momentos de humor negro) que aprovecha para satirizar a las personas que son ricas por herencia. Entre la heroína y el whisky, Patrick intenta exorcizar una infancia turbulenta mientras resuelve casos de la manera menos ética posible. Cada capítulo exhibe un tratamiento narrativo y estético diferente que permite ir conociendo los diferentes aspectos primarios de un ser que se derroca a cada paso. Cinco episodios independientes cruzados por los extremos del protagonista: un hombre capaz de pasar por todos los estados de ánimo posibles. Un politóxico que provoca rechazo y cariño, que parece (una vez más) calzarle perfecto a un actor que siempre demuestra que puede ir por más. Una miniserie que, más allá de contar una historia habitual (los demonios de un hombre), permite ganar confianza por la calidad de Cumberbatch, quizá uno de los mejores de su generación.

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