21 de septiembre 2009 - 00:00

Pesquisa sobre remedios se extiende al interior del país

Norberto Oyarbide
Norberto Oyarbide
La Justicia recibirá hoy la denuncia de un jubilado bancario cordobés, quien pedirá al juez Norberto Oyarbide que investigue la muerte de su esposa, fallecida en febrero pasado de cáncer de mama, por la posible entrega de medicamentos «adulterados o vencidos» para ese tratamiento oncológico. Sería el primer caso en el interior del país que podría estar vinculado a la llamada mafia de los medicamentos, que está a cargo del magistrado.

El ex empleado del Banco de Córdoba José María Porrini se presentará hoy en los tribunales de Comodoro Py para entregar una carpeta con los datos del tratamiento que recibió su pareja, Rosa Yacarini. Las dimensiones que ha tomado en estas últimas semanas la pesquisa de Oyarbide comienzan, así a resonar en diferentes provincias. Hasta el momento, la investigación se había concentrado en el Policlínico Bancario y distintas droguerías vinculadas a la supuesta provisión de medicamentos contra el cáncer y el HIV adulterados y vendidos de manera ilegal, ubicadas en la Ciudad de Buenos Aires y en el conurbano bonaerense.

Ahora, de avanzar la presentación de Porrini, la investigación podría expandirse hacia otras provincias. En este sentido, el caso no deja de crecer en las últimas semanas: el fiscal a cargo, Luis Comparatore, ya ha pedido que se amplíe la pesquisa a otras obras sociales que habrían sido provistas por la droguería San Javier (eje de la pesquisa y cuyo propietario, Néstor Lorenzo, fue arrestado hace dos semanas y es considerado el principal imputado de la causa) y que la propia Superintendencia de Servicios de Salud ya está investigando por su parte.

A este crecimiento del caso se sumó el viernes pasado otra línea de indagación: los remedios cardiológicos. Según informó el propio Oyarbide, durante un nuevo allanamiento al Policlínico Bancario realizado el jueves a la tarde, se encontraron «medicamentos vencidos para pacientes con problemas cardíacos» en una heladera del centro de salud, así como documentación que no había sido detectada en el primer registro que la Policía hizo del lugar.

En respuesta a estas declaraciones, el director médico del Policlínico, Jorge Fainstein -quien fue designado para hacerse cargo de la farmacia del establecimiento el mismo día que el fiscal solicitó su llamado a declaración indagatoria-, deslizó que alguien podría haber «plantado» esos remedios, sin dar nombres y en referencia a las elecciones internas del gremio de este miércoles. La investigación judicial comprometería cada vez más al actual titular de La Bancaria, Juan José Zanola.

Por otro lado, el titular del Centro de Jubilados del Banco de Córdoba, Ricardo Ríos, aseguró que el de Porrini no sería un «caso aislado». El dirigente, que está enfrentado con la conducción de la Asociación Bancaria de Córdoba, señaló en medios locales que «se ha descubierto que en Buenos Aires entregaban remedios truchos y esto puede haber sucedido en Córdoba y en el resto del país. Muchos de los medicamentos para tratamientos costosos venían directamente de la OSBA central».